Imagen de recurso del Hospital Universitario de Toledo (HUT).
Lamentan que el Sescam no realice un estudio de 544 € en el laboratorio del Hospital de Toledo con intoxicaciones
CSIF ha reclamado una prueba de radiaciones no ionizantes e incluso se ha abierto a asumir su coste.
Más información: Rosa, técnico en el laboratorio de Toledo que "enferma" a los trabajadores: "He reducido mi jornada para no intoxicarme"
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha lamentado que el Sescam continúe negándose realizar mediciones de radiaciones no ionizantes en la zona de laboratorios del Hospital Universitario de Toledo (HUT) donde las intoxicaciones entre los trabajadores siguen sucediéndose.
Desde el sindicato, ha recordado que tras el informe emitido por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en diciembre que descartaba el riesgo radiológico ionizante, reclamaron a la Gerencia pruebas de radiación de este tipo por parte de alguna empresa especializada externa.
Dada la "pasividad" de la administración, CSIF ha informado que tomaron la iniciativa para pedir un presupuesto a una empresa especializada, para evaluar campos eléctricos alternos, campos magnéticos alternos, campos eléctricos continuos (electrostática), campos magnéticos continuos (magnetostática), ondas electromagnéticas e interferencias electromagnéticas de tensión/corriente en la instalación eléctrica que "tendría un coste de 544 euros".
“Es tremendamente indignante esta inacción. Ni siquiera estamos hablando de cantidades desorbitadas para seguir descartando factores de riesgo”, señala Victoria Gutiérrez, responsable de CSIF Sanidad Toledo, quien ha añadido que desde su sindicato están dispuestos a "costear estas mediciones".
Mientras tanto, CSIF recuerda que los trabajadores del laboratorio de Anatomía Patológica "continúan enfermando" con "valores alterados de ácido acético, metanol, proteinogramas, bajos niveles de reticulocitos, disfunciones tiroideas e inflamaciones inespecíficas o ácido fórmico elevado" en las analíticas a las que se someten.
De ahí, que hayan reclamado que se proceda a reducir la periodicidad anual de la vigilancia de la salud a los profesionales de los laboratorios a analíticas trimestrales y que los resultados obtenidos se recojan en su historial clínico-laboral.
“No vamos a dejar que el infierno que están sufriendo los trabajadores caiga en el olvido, siguen enfermando. Es preciso conocer cuál es el foco de las intoxicaciones”, ha concluido Gutiérrez.