María Dolores en el hospital público de Oslo donde trabaja.

María Dolores en el hospital público de Oslo donde trabaja. Cedida

Sociedad

María Dolores, enfermera manchega en Noruega: "La vida social es muy cara, una cerveza te cuesta 14 euros"

Trabaja desde hace seis meses en un hospital público de Oslo junto a su pareja.

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Independizarse es un verbo desconocido dentro del diccionario de la juventud española. Los bajos salarios y el desproporcionado coste de la vivienda les truncan este sueño. Por ello, cada vez son más quienes optan por buscar un futuro más allá de los Pirineos.

Entre ese grupo de nómadas se encuentra María Dolores Castillo Rodríguez, una enfermera de 26 años natural de Villarrobledo (Albacete) que hace casi dos años decidió marcharse a Noruega junto a su pareja, también enfermero, para lograr esa inalcanzable independencia económica.

"Valoramos qué solución nos permitía estabilidad laboral, vivir juntos y pagar un alquiler en condiciones sin compartir y todo eso. Y entonces nos surgió la idea de Noruega", explica la joven al ESPAÑOL de Castilla-La Mancha al otro lado del teléfono.

María Dolores junto a su pareja en Noruega.

María Dolores junto a su pareja en Noruega. Cedida

No es casualidad, en 2025 un total de 1.356 enfermeras solicitaron poder trabajar en otros países, un 20% más que con respecto al año anterior, según el informe del Consejo General de Enfermería (CGE).

De esas más de mil solicitudes, 336 eligieron Noruega como su primera opción, convirtiendo al país nórdico en el principal destino internacional para los profesionales sanitarios del país, atraídos por los salarios que rondan los 4.000 euros brutos mensuales y la calidad de vida laboral.

Para María Dolores el camino hasta la nación escandinava era la única salida ante un sistema sanitario local que apenas le permitía crecer. "Empecé a trabajar en Castilla-La Mancha y viví la situación tan precaria que todos los enfermeros jóvenes de España sufrimos", relata.

Su dinámica de trabajo era encadenar contratos temporales. "A lo mejor te dan 15 días en Urgencias y otros 15 días en UCI. Te tiras todo el tiempo pendiente del teléfono por si te llaman para un contrato de tres meses", lamenta la albaceteña.

@mado_castr3 Es fuerte o soy la única? Este país no deja de sorprenderme 😂🇳🇴👩🏼⚕️ #enfermera #noruega #parati #hospital #lentejas ♬ sonido original - Mado

De la Mancha al Ártico

La imposibilidad de convivir con su pareja, procedente de Murcia, fue el detonante. "Con este tipo de contratos no podíamos elegir un punto de referencia donde él se viniera a Albacete o yo a Murcia". Tras ver una oferta en LinkedIn, decidieron formarse durante cuatro meses en Alicante para obtener el nivel B1 de noruego.

En junio de 2024 ya hicieron las maletas para establecer su hogar en Andøya, una remota isla por encima del círculo polar ártico de 300 habitantes donde trabajaron en una residencia de ancianos a través de una Empresa de Trabajo Temporal (ETT).

"Nosotros al estar en pareja nos reforzamos mucho el uno al otro, pero es una experiencia muy dura porque Noruega no es para todo el mundo. Los inviernos son duros, todo el día de noche. Llegas a comer y no sabes qué hora es porque está todo oscuro", narra.

María Dolores y su novio disfrutando de un aurora boreal.

María Dolores y su novio disfrutando de un aurora boreal. Cedida

A los seis meses, decidieron desvincularse de la ETT y buscar empleo por su cuenta. La alta demanda de profesionales facilitó su traslado a Oslo. Actualmente ejercen en un hospital público de la capital con un contrato indefinido desde el primer día.

"Cobramos el doble que en España", destaca María Dolores. Pese a que el coste de vida y del ocio es sensiblemente más alto que en la península ibérica, la balanza financiera les sigue compensando con creces.

María Dolores en un enclave natural del país nórdico.

María Dolores en un enclave natural del país nórdico. Cedida

"La vida social es muy cara, una cerveza te cuesta 14 euros y salir a cenar una hamburguesa 30 euros cada uno. Por ese dinero nos vamos a España porque los vuelos son baratos", subraya. El ritmo de vida nórdico basado en los planes dentro del hogar les brinda un gran margen.

"Al final si cobras casi 4.000 euros, básicamente te ahorras la mitad o más". Por el momento, descartan el regreso a Castilla-La Mancha aunque su experiencia en centros sanitarios noruegos puntúe para la bolsa pública española.

María Dolores trabajando en Noruega.

María Dolores trabajando en Noruega. Cedida

"No nos compensa volver con la situación que hay. Aquí te hacen indefinido desde el primer minuto. Creemos que podemos aguantar por lo menos dos o tres años más", concluye la enfermera.

Mientras consolida su trayectoria en Oslo y aprovecha los vuelos directos de tres horas y media para visitar una vez al mes a su familia en Villarrobledo, María Dolores documenta su día a día en TikTok (@mado_castr3) y sus vídeos ya son una guía para otros sanitarios españoles que barajan dar el mismo salto.