Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, junto a su hermano gemelo Javier.

Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, junto a su hermano gemelo Javier. Redes

Sociedad

Page, 58 años: "Mi infancia ha sido mi hermano. Íbamos en bicicleta cuando los que ligaban iban en moto"

Su madre Gregoria imponía disciplina cuando los gemelos hacían trastadas: "Sacaba la zapatilla para la desgracia de la tele, porque siempre le daba".

Más información: El restaurante de carretera donde Page es un cliente habitual: "Siempre pide mojete de tomate fresquito"

Publicada
Actualizada

Emiliano García-Page es hoy una de las figuras políticas más reconocidas de España y el principal contrapoder a Pedro Sánchez dentro del PSOE. El actual mandatario de
Castilla-La Mancha fue un niño "rubiajo" que creció en el seno de una familia muy humilde y numerosa de cinco hermanos.

Aquellos años de infancia en Toledo se recogieron en el programa 'Las Cosas de mi Vida' de CMM, conducido por la periodista Esther Esteban, en el que el líder socialista y su hermano gemelo, Javier García-Page, accedieron por primera vez a ser entrevistados juntos.

Este viaje al pasado arrancó en el bar de San Román de los Montes (Toledo), el pueblo de su familia materna donde el presidente autonómico pasó los veranos de su juventud y al que se escapa junto a su hermano siempre que puede.

Los hermanos gemelos García-Page: Emiliano y Javier.

Los hermanos gemelos García-Page: Emiliano y Javier. Cedida por el entrevistado a EL ESPAÑOL

La historia familiar de Emiliano García-Page está profundamente ligada al esfuerzo de sus padres: Doroteo y Gregoria. La madre se mudó a Toledo para atender la casa de una señora pudiente y fue en la estación de autobuses donde conoció a Doroteo. "Ellos dicen que tuvieron un flechazo", recordó el mandatario castellanomanchego.

La zapatilla de su madre

Como cualquier progenitora de entonces, Gregoria imponía disciplina cuando los gemelos hacían trastadas. "Sacaba la zapatilla para la desgracia de la tele, porque siempre le daba", recordaba Page con una sonrisa. De ella, confesó que heredó los valores fundamentales de su vida: "Trabajar y hacer el bien".

Para el político regresar a San Román de los Montes es rememorar momentos con su hermano. "Nosotros íbamos en bicicleta Orbea cuando los que verdaderamente ligaban iban en moto", confesó a Esther Esteban en dicho programa.

En otra entrevista, García-Page dio cuenta del fuerte nexo entre él y Javier. "Mi infancia ha sido mi hermano, no me he sentido solo en mi vida. Eso de saber que tiene uno como tú...".

Asimismo, Page recordó cómo conoció el mar. "Me bañé por primera vez a los 15 años, en Cullera. Siempre he vivido en un bajo en Toledo y no sabía lo que era un segundo piso".

De organizar fiestas a la presidencia

Su refugio ante los desamores de la adolescencia era la música de su artista preferido: Bruce Springsteen y su icónico álbum Born in the USA. Aunque Javier afirmaba entonces que su gemelo era "un negado" para el deporte, su valía para la oratoria y la política le nació de forma precoz.

En el instituto, Page decidió presentarse a delegado de clase. "Cuando Emiliano subió al estrado, hubo un silencio sepulcral; salió directamente aclamado", señaló Javier echando la vista atrás. Como delegado, el presidente castellanomanchego organizaba excursiones y eventos: "Todo el mundo iba a las fiestas que organizábamos en la discoteca María Cristina".

El presidente regional, Emiliano García-Page, en su visita al desfile de 'Los Armaos' en Almagro (Ciudad Real).

El presidente regional, Emiliano García-Page, en su visita al desfile de 'Los Armaos' en Almagro (Ciudad Real). JCCM

"Jefe" de los monaguillos en los Carmelitas

La relación del socialista con el ámbito eclesiástico y las tradiciones religiosas viene de muy lejos. Es un amante confeso de la Semana Santa y en su más tierna infancia fue monaguillo. "Asistía a los oficios con uno de mis hermanos y yo era el jefe de los monaguillos en los Carmelitas", afirmó.

Ese vínculo con el catolicismo, según sus propias palabras, se mantendrá cuando acabe su etapa política. "Cuando deje el cargo, me apuntaré a la cofradía del Cristo Redentor", confesaba con el deseo de cumplir una promesa que pospuso en su día. Entre paseos de bicicleta, zapatillas voladoras y una familia numerosa, el hombre que hoy rige el destino de Castilla-La Mancha forjó su personalidad.