El templete de la Vega y la Casa del Corcho -al fondo- son dos de los elementos del parque que se mantienen con la gran obras de remodelación del paseo de la Vega.
Toledo acaba con los contratos en precario y regulariza los 6 quioscos de la Vega: alquileres de 500 a 2.500 euros al mes
El Ayuntamiento convoca un concurso público para explotar, durante 7 años, los establecimientos que cambian de ubicación y estética pero mantiene su uso: una churrería, una horchatería, dos hosteleros y dos de encurtidos.
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El Ayuntamiento de Toledo pone fin a décadas de concesiones en precario mediante una licitación pública que regularizará la gestión de los seis quioscos de la Vega, dos de ellos destinados a la venta de encurtidos y cuatro hosteleros, entre ellos una churrería y una horchatería.
La medida cumple con las recomendaciones de los informes técnicos y jurídicos municipales, garantizando la libre concurrencia y ofreciendo seguridad jurídica a ambas partes a través de una relación contractual formal.
El equipo de Gobierno de Carlos Velázquez ha trabajado en esta regularización desde el inicio de la legislatura, manteniendo negociaciones con los actuales hosteleros del parque para alcanzar una solución consensuada.
Finalmente, la Junta de Gobierno Local ha aprobado este miércoles el pliego de condiciones de este concurso público, según ha confirmado EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha.
Esta regularización administrativa coincide con la recta final de la reforma integral del parque, que ha supuesto una inversión superior a los tres millones de euros. Las obras, cuya finalización está prevista para el próximo 30 de junio, implican una renovación total y la reubicación de los establecimientos para integrarlos en el nuevo diseño del "gran parque y paseo imperial".
Para siete años con churrería y encurtidos
El pliego contempla una licitación por siete años y alquileres diferenciados según la actividad, respetando los usos tradicionales de churrería, horchatería, restauración y encurtidos que forman parte de la memoria colectiva de la ciudad.
Respecto a la distribución de espacios, el recinto dispondrá de cuatro locales de hostelería de 106 metros cuadrados con terraza y dos puestos de 40 metros cuadrados para encurtidos.
El lote con el precio de salida más alto corresponde al quiosco número 3, destinado a hostelería y churrería, con un canon de 2.500 euros mensuales.
Por su parte, los quioscos 1, 2 y 4, enfocados a hostelería general y horchatería, parten de 1.800 euros al mes; en el caso de la horchatería, la cifra incluye una ligera reducción por su menor actividad invernal.
Finalmente, los puestos de encurtidos y productos envasados salen a concurso por 500 euros mensuales, siendo todas estas cantidades mínimas al alza.
El pliego también indica que los adjudicatarios podrán instalar un cerramiento acristalado abatible, cuya inversión -estimada en 21.500 euros- correrá a cargo de cada empresario.
Este movimiento y cambio de modelo de adjudicación afecta directamente a negocios históricos como la churrería Catalino o el quiosco de Mariano, que ahora deberán concurrir en una licitación abierta.
La Casa del Corcho
A estos cambios se suma la reciente salida a concurso de la histórica Casa del Corcho, que volverá a funcionar como hostelería tras años de inactividad con un canon de 96.000 euros para un periodo de ocho años, a mil euros al mes de alquiler.
Tras las obras, la Vega recuperará su esencia como parque emblemático de Toledo con quioscos regularizados, zona infantil, un mirador y una gran entrada imperial junto a la Puerta de Bisagra.