Un vendedor de la ONCE muestra los cupones de este martes 13 de enero, que rinden homenaje al damasquinado toledano.

Un vendedor de la ONCE muestra los cupones de este martes 13 de enero, que rinden homenaje al damasquinado toledano. M.C.E.

Toledo

El damasquinado de Toledo alcanza la distinción de BIC y aspira al reconocimiento de la Unesco: "Hay 10 o 15 artesanos"

El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha ratifica la protección para este oficio milenario "único en el mundo" con raíz en la ciudad.

El cupón de la ONCE se suma al reconocimiento utilizando como imagen de este martes una pieza de la artesanía toledana.

Más información: El damasquinado de Toledo lucha por sobrevivir entre la imitación a máquina y el bloqueo de la declaración BIC

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Toledo celebra un hito para su patrimonio. El damasquinado, un arte que en el continente europeo solo se desarrolla en la ciudad, ya goza de la protección oficial como Bien de Interés Cultural (BIC). Esta técnica consiste en ornamentar metales mediante la incrustación de hilos o láminas de oro y plata sobre una base de metal para crear figuras y dibujos.

La resolución, aprobada este martes 13 de enero por el Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha, se publicará de forma definitiva en el Diario Oficial de la región mañana miércoles. Esta distinción constituye el "blindaje necesario" para una artesanía que se encuentra en una situación de "vulnerabilidad extrema".

La noticia coincide con la emisión del cupón de la ONCE de este martes, que exhibe una pieza de damasquinado en su imagen principal. Esta iniciativa busca divulgar la "riqueza estética" de la técnica y conmemorar una fecha que el doctor en Filosofía Luis Peñalver, miembro fundador de la Fundación Damasquinado de Toledo, define como "muy relevante" para la visibilidad internacional del sector.

El objetivo primordial de esta declaración es "salvaguardar" un oficio "único" en el mundo. El siguiente paso al que aspira el colectivo es postular la técnica ante la Unesco para su declaración como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, emulando el éxito de la cerámica de Talavera de la Reina.

"El damasquinado está en alto peligro de extinción y tenemos que protegerlo", insiste Peñalver, tras celebrar lo que considera "una noticia fantástica y muy merecida".

La urgencia de esta protección radica en el declive sufrido desde la década de los 70. Según detalla el profesor, en aquella época "había cientos de damasquinadores y decenas de talleres, pero cuando el proceso empezó a hacerse a máquina cerraron muchos".

Mientras que antaño la profesión gozaba de gran salud, hoy apenas subsisten "entre 10 y 15" maestros que practican el damasquinado puro de forma estrictamente manual. "Hoy sobreviven a duras penas con talleres unipersonales", subraya.

Formación y relevo generacional

Para revertir el riesgo de pérdida de este arte, la declaración BIC coincide con el lanzamiento de una formación reglada que comenzará el próximo 26 de enero en la Escuela de Arte de Toledo.

Este programa, impulsado por la Consejería de Educación y Cultura, consta de cuatro módulos de Formación Profesional. Con "30 solicitudes de información ya registradas", los promotores entienden que "hay interés" y marca "un buen camino" para el futuro del sector, señala Peñalver.

La Fundación Damasquinado de Toledo, presidida por el maestro Mariano San Félix, inició el expediente en 2023. Tras un estancamiento administrativo que estuvo a punto de dejar morir el expediente, que habría caducado al iniciarse este 2026, el consejero Amador Pastor "reactivó el trámite".

El resultado es una protección que distingue específicamente el proceso artesanal frente a las reproducciones mecanizadas, garantizando que "la identidad de Toledo permanezca protegida", concluye el docente.