Aviones en el aeropuerto de Ciudad Real. Imagen de archivo.
El aeropuerto de Ciudad Real intenta su enésimo despegue: vuelve la actividad con vuelos diurnos y no regulares
Este jueves se han operado cuatro vuelos privados e internacionales, con una treintena de pasajeros, algunos de ellos con conexiones posteriores a destinos como Londres o Nueva York.
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Dieciocho años después de su inauguración y tras una historia marcada por cierres, concursos y cambios de rumbo, el aeropuerto de Ciudad Real vuelve a intentarlo. Lo hace con un modelo operativo reducido, lejos de las grandes promesas iniciales, pero con la aspiración de convertir en rentable una infraestructura que, hasta ahora, nunca ha terminado de despegar.
La reactivación se ha materializado este jueves con la realización de cuatro vuelos internacionales, que han despegado a partir de las 14.30 horas con una treintena de pasajeros, algunos de ellos con conexiones posteriores a destinos como Londres o Nueva York.
Se trata del último movimiento visible en una instalación que acumula casi dos décadas de vaivenes y que inicia ahora una nueva etapa tras los cambios autorizados por la Agencia Española de Seguridad Aérea (AESA).
Limitaciones
Estos cambios, que han entrado en vigor a las 00:00 horas del jueves, permiten retomar la actividad aérea bajo un modelo de operación mixta, diurna y de uso público a demanda, centrado en la aviación general y con importantes limitaciones horarias y operativas.
El administrador de Ciudad Real Airport International (CRIA), actual propietaria del aeropuerto, Rafael Gómez Arribas, ha explicado a la Cadena SER que este sistema posibilita una reactivación gradual, condicionada a las condiciones meteorológicas y con un horario operativo restringido.
Según ha detallado, el modelo está pensado para dar servicio a vuelos privados y no regulares vinculados al turismo, el deporte y la actividad cinegética, y no a una operativa comercial regular.
Paralelamente, la empresa gestora ha indicado que se está trabajando para ampliar progresivamente la capacidad operativa de la infraestructura, con el objetivo de recuperar en el futuro la actividad de carga. Además de explorar la posibilidad de que el aeropuerto ciudadrealeño pueda convertirse en un centro de operaciones para el mantenimiento y reparación de aeronaves.
El papel clave del AFIS
La reapertura llega después de que el 1 de enero de 2025 la Dirección General de Aviación Civil decidiera no renovar el servicio AFIS (Aerodrome Flight Information Service), al no existir un acuerdo entre CRIA y SAERCO como empresa prestataria, que reclamaba a la gestora más de un millón de euros supuestamente impagados.
El AFIS es un costoso servicio de información de vuelo que se utiliza en aeropuertos sin controladores aéreos y proporciona a los pilotos datos esenciales para una operación segura, como información meteorológica, tráfico en la zona u otras condiciones relevantes.
La ausencia de este servicio impedía legalmente los despegues y aterrizajes de aeronaves, lo que obligó a cesar la actividad aérea hasta que el aeropuerto se adaptara al marco legal vigente y redefiniera su modelo operativo. Y lo ha hecho desde este mismo jueves con operaciones restringidas al horario diurno y uso bajo demanda, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan.
Del gran proyecto al uso residual
El aeropuerto de Ciudad Real comenzó a gestarse en 1997, impulsado por la Cámara de Comercio y Caja Castilla-La Mancha como un gran aeropuerto privado con vocación internacional.
El proyecto superó múltiples declaraciones de impacto ambiental, paralizaciones administrativas y una orden de suspensión de la Unión Europea en 2004, hasta que el Ministerio de Fomento aprobó el Plan Director en 2006.
La inversión total se ha estimado en torno a 1.000 millones de euros, incluyendo obra, accesos y financiación, convirtiéndose en uno de los símbolos más representativos del boom de infraestructuras de aquella época, vinculadas a la burbuja inmobiliaria.
Entró en funcionamiento a finales de 2008 como Aeropuerto Central de Ciudad Real, con vuelos de Air Berlin, Ryanair y posteriormente Vueling, aunque desde el inicio con bajos niveles de ocupación.
La crisis se aceleró en 2010, con la salida de Air Berlin en mayo y de Ryanair en noviembre, y el aeropuerto entró en concurso de acreedores en junio de ese mismo año.
El último vuelo comercial regular salió en octubre de 2011 y en abril de 2012 la pista quedó cerrada al tráfico aéreo, iniciando un largo periodo sin operaciones.
Cambio de manos y de modelo
Tras varios intentos fallidos de venta judicial, el aeropuerto fue adjudicado en 2016 a CRIA, que optó por un cambio radical de enfoque.
El nuevo proyecto priorizó usos industriales y logísticos, como mantenimiento aeronáutico, estacionamiento de larga estancia o carga, relegando el tráfico de pasajeros a un segundo plano.
CRIA solicitó autorización a AESA para operar hasta 850 operaciones de carga al año y un máximo de 10.000 pasajeros anuales, cifras muy alejadas de un aeropuerto comercial convencional.
Después de más de siete años cerrado, el aeropuerto reabrió al tráfico aéreo el 12 de septiembre de 2019, aunque desde entonces la actividad ha sido esporádica y muy limitada.
Última intentona
En 2024, el Gobierno de Pedro Sánchez llegó a plantear la posibilidad de convertir el aeropuerto en un centro de acogida de inmigrantes procedentes de Canarias, una propuesta que finalmente fue descartada tras la oposición de la Junta de Comunidades y del Ayuntamiento de Ciudad Real por motivos técnicos y políticos.
A comienzos de 2025, la pérdida del servicio AFIS volvió a paralizar la operativa, obligando a redefinir el modelo para poder operar legalmente sin este servicio y con costes más reducidos.
La nueva etapa iniciada este jueves representa, en todo caso, el último intento por dar viabilidad económica a un aeropuerto que, casi 20 años después de su inauguración, sigue buscando su sitio definitivo.
Por ahora, el tráfico sigue siendo testimonial y el futuro del aeropuerto continúa marcado por la incertidumbre, justo en el año en el que la infraestructura alcanza su mayoría de edad.