Los hermanos Rodríguez, propietarios de ANRO, y el montaje del hotel en Tomelloso.

Los hermanos Rodríguez, propietarios de ANRO, y el montaje del hotel en Tomelloso. Javier Longobardo

Ciudad Real

Los Rodríguez crean el primer hotel de España con 4 estrellas que se mueve de un sitio a otro: "Se monta en 8 días"

Un proyecto desarrollado el grupo familiar Industrias Metálicas Anro en Tomelloso (Ciudad Real), donde ya se levanta el establecimiento.

Más información: Renacimiento 'digital' de los pequeños hoteles: la startup que les dota de prestaciones de grandes cadenas a golpe de clic

Tomelloso
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En el corazón de la Mancha, en un paisaje dominado por mares de viñedos, se sitúa Tomelloso, donde se alza una auténtica revolución arquitectónica: el primer hotel de cuatro estrellas en España capaz de cambiar de ubicación. Esta estructura nómada, permite trasladar el edificio según la demanda, se ha levantado en un tiempo récord de ocho días.

Detrás de esta ingeniería se encuentra la firma tomellosera Industrias Metálicas Anro, responsable de obras icónicas como la cubierta del estadio Cívitas Metropolitano o el estadio Roig Arena. Con este nuevo salto, la compañía consolida su apuesta por una edificación sostenible, reversible e industrializada que desafía los plazos de la construcción convencional y los problemas actuales respecto a la vivienda.

El proyecto hotelero, situado en la calle Veracruz de la localidad ciudadrealeña, consta de 24 habitaciones modulares con toda variedad de mobiliario de alta calidad, distribuidas en un edificio de tres plantas, con un diseño flexible que permite su adaptación a distintas necesidades a lo largo del tiempo. Además, cuenta con un aparcamiento con aproximadamente 17 plazas de parking para los clientes, gimnasio, sala de juntas y cafetería para que los clientes disfruten de una experiencia plena.

Entrevista con Rafael Rodríguez en las instalaciones de Anro.

Entrevista con Rafael Rodríguez en las instalaciones de Anro. Javier Longobardo

Rafael Rodríguez, CEO y dueño de la compañía junto a su hermana Carmen, ha recibido en sus oficinas a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha para explicar en profundidad cómo se ha gestado esta experiencia pionera durante los últimos años. Este será el primer hotel sostenible, inteligente y reubicable del país, concebido para adaptarse a distintas necesidades futuras y evitar quedar obsoleto si algún día dejara de ser viable en su ubicación actual.

Sin permanencia

"Es un hotel móvil, que puede cambiar de ubicación si es necesario", explica Rodríguez, visiblemente emocionado al describir la filosofía que hay detrás de este proyecto. "Esta flexibilidad nos permite adaptarnos a los cambios que puedan surgir en el futuro, evitando que el edificio quede obsoleto o abandonado".

La idea parte de una realidad evidente ya que "España está llena de hoteles cerrados, promociones abandonadas y edificios que han dejado de tener uso", explica Rodríguez. Frente a ese modelo, el hotel reubicable situado en Tomelloso propone una alternativa en la que el edificio no se convierte en un problema urbano cuando finalice su vida útil.

Construcción del hotel en el centro de Tomelloso.

Construcción del hotel en el centro de Tomelloso. Javier Longobardo

La construcción modular y trasladable no solo se centra en la sostenibilidad energética, sino también en el uso eficiente de los recursos. El verdadero valor del proyecto reside en su capacidad para adaptarse al futuro y evitar que el edificio quede obsoleto.

Además, el tiempo de edificación se reduce de forma drástica: el hotel de Tomelloso "se ha levantado en apenas ocho días", aunque, como reconoce Rodríguez, "podría haberse completado en menos tiempo en condiciones normales". Una rapidez que supone una ventaja competitiva frente a la construcción tradicional y permite minimizar costes, plazos e imprevistos.

Módulos completos

El CEO de Anro explica que si en un futuro se diese la circunstancia de que este hotel deja de ser viable en Tomelloso, el edificio puede desmontarse y trasladarse a otra ubicación donde exista demanda. De este modo, se evita el abandono y se recupera entre un 50 y un 60 % de la inversión inicial. "Eso es mucho más sostenible que dejar un edificio muerto", sentencia Rodríguez.

La clave del proyecto está en su sistema de construcción industrializada. Las 24 habitaciones no se han levantado una a una sobre el solar, sino que han sido fabricadas como módulos completos en una nave industrial, bajo cubierto y con procesos completamente controlados.

Trabajos realizados en el hotel ubicado en pleno centro de Tomelloso.

Trabajos realizados en el hotel ubicado en pleno centro de Tomelloso. Javier Longobardo

Cada módulo sale de fábrica totalmente terminado: estructura, instalaciones eléctricas y de fontanería, baño completo, ducha, suelos, revestimientos, iluminación y mobiliario. Todo llega listo para ser ensamblado. "Si conectáramos los módulos a los suministros en la fábrica, podríamos dormir allí mismo", señala Rodríguez. "Llegan a su ubicación con todo hecho, incluso con la almohada puesta encima de la cama".

Simulación de una habitación de hotel diseñada por Anrobox.

Simulación de una habitación de hotel diseñada por Anrobox. ANRO

Una vez transportados, en este caso al corazón de Tomelloso, los módulos se instalan sobre una estructura metálica diseñada específicamente para este sistema, que permite tanto el montaje rápido como un eventual desmontaje futuro sin destruir el edificio.

La idea no surge de la nada. Anro lleva más de 65 años vinculada a la industria metalúrgica, con una trayectoria que comenzó fabricando aperos de labranza y evolucionó hacia la carpintería metálica y las grandes estructuras.

Hace más de una década, la empresa desarrolló un sistema propio de aparcamientos en altura desmontables, ampliables y reutilizables, con proyectos ya ejecutados como el nuevo aparcamiento Anrotech en la estación de Puerta de Atocha en Madrid

Los hermanos Rodríguez junto a un retrato de su padre, fundador de Anro.

Los hermanos Rodríguez junto a un retrato de su padre, fundador de Anro. Javier Longobardo

De esa reflexión nace Anrobox, el sistema de construcción industrializada desarrollado por la compañía. Este modelo está pensado para edificios definitivos y de alta calidad aunque cambia dos elementos fundamentales de la construcción tradicional: la estructura de hormigón, que se sustituye por una estructura metálica diseñada para desmontarse, y el ladrillo, que deja paso a sistemas más avanzados, con mejores prestaciones térmicas y acústicas.

Habitación de una maqueta de habitación de hotel situada en las instalaciones de Anro.

Habitación de una maqueta de habitación de hotel situada en las instalaciones de Anro. Javier Longobardo

"El resto es exactamente igual", insiste Rodríguez. "Los mismos materiales, las mismas calidades y las mismas exigencias normativas. La diferencia es que la construcción se traslada a una industria".

Instalaciones inteligentes

El 'Ogar Hotel' —nombre bajo el que operará el establecimiento y de la compañía hotelera que lo explotará— será también un hotel inteligente. Los huéspedes podrán gestionar sus reservas y acceder a sus habitaciones a través de una aplicación móvil, sin necesidad de pasar por una recepción tradicional, sistema ya utilizado en otras instalaciones como 'Airbnb'.

Aunque el objetivo es la máxima autonomía, el establecimiento contará con personal de apoyo en turnos de mañana y tarde, encargado de la supervisión, atención al cliente y mantenimiento.

Simulación del establecimiento hotelero 'Ogar Hotel'.

Simulación del establecimiento hotelero 'Ogar Hotel'. ANRO

"Un hotel pequeño no puede sostener una recepción 24 horas los 365 días del año", explica Rodríguez. "Este modelo planteado lo hace viable".

La inversión total del hotel ronda los tres millones de euros, con un coste por habitación de entre 100.000 y 150.000 euros, dependiendo de las calidades. El proyecto ha requerido la demolición de una vivienda antigua y la adaptación del terreno, condicionado por la presencia de cuevas en el subsuelo, una característica histórica de Tomelloso.

Obras realizadas por Anro en pleno corazón de Tomelloso.

Obras realizadas por Anro en pleno corazón de Tomelloso. Javier Longobardo

Ahora, el objetivo es que el hotel funcione, madure y sirva como demostración de que el modelo es viable. Si los resultados son los esperados, "se plantea replicar este tipo de hoteles en otras localidades de tamaño medio donde no llegan las grandes cadenas hoteleras", indica el CEO de la compañía.

Mucho más que un hotel

Anrobox no se limita a la hostelería. El sistema puede aplicarse a viviendas, residencias de estudiantes, residencias de mayores o edificios educativos, con módulos adaptables en tamaño y distribución según las necesidades del cliente.

Mientras la construcción tradicional sigue anclada en métodos del pasado, la edificación industrializada avanza hacia un modelo más eficiente, previsible y humano.

Salón de una vivienda unifamiliar diseñada por Anrobox.

Salón de una vivienda unifamiliar diseñada por Anrobox. Anro

En Tomelloso, ese cambio ya es una realidad. Y lo hace en forma de hotel, aunque su verdadero valor no esté solo en alojar viajeros, sino en demostrar que los edificios también pueden tener una segunda vida antes incluso de quedarse sin la primera.