Familia Mata junto a Fernando Sánchez, interiorista del proyecto, en la presentación de la librería-cafetería.

Familia Mata junto a Fernando Sánchez, interiorista del proyecto, en la presentación de la librería-cafetería.

Ciudad Real

Isabel, la empresaria que mezcla libros, café y patrimonio en una casa de 120 años: "Ofrecemos algo más que una compra"

'Página 100' es un nuevo espacio cultural abierto en pleno centro de Alcázar de San Juan (Ciudad Real).

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Cumplir cien años no es solo una cifra simbólica: es una historia de constancia, de adaptación y de amor por un oficio. En Alcázar de San Juan (Ciudad Real), la papelería y librería que hoy dirige Isabel Mata junto a su familia ha alcanzado su centenario convertida en un espacio que va mucho más allá del comercio tradicional.

El proyecto, conocido como 'Página 100', nace como una celebración del pasado, pero también con una mirada clara hacia el futuro, donde la lectura, el café y la cultura se encuentran bajo un mismo techo.

La historia de este negocio se remonta a principios del siglo XX. Durante décadas, la papelería, la librería y la imprenta formaron parte de un mismo proyecto que fue creciendo al ritmo de la ciudad. "Todo ha sido siempre nuestro", explica Mata.

Presentación del espacio donde se aúna café y libros.

Presentación del espacio donde se aúna café y libros.

Papelería y librería han convivido durante cien años como el corazón del negocio, mientras que la imprenta, aunque hoy esté ubicada en otro espacio por cuestiones administrativas, sigue siendo parte del legado familiar.

Necesidad especial

La idea de renovación es la que impulsa el nacimiento de la cafetería-librería. Mata siente la necesidad de hacer algo especial, algo que represente lo que ha sido la empresa durante este siglo. "Siempre hemos sido una empresa a la que le ha gustado innovar", señala.

En los últimos años, Mata ha observado cómo la lectura ha vuelto a ocupar un lugar en la vida de muchas personas. Las librerías se han transformado en un espacio de encuentro y han consolidado la idea de unir libros y café como una experiencia cultural completa. Este modelo, que ya triunfa en grandes capitales, comienza a resonar como una posibilidad real para este negocio centenario.

El proyecto no surge de manera improvisada. Mata se ha dedicado a visitar espacios, a analizar conceptos y a imaginar cómo podría encajar esa idea dentro de su propia historia.

La magnitud de la obra necesaria confiesa que le ha generado mucho respeto e incluso miedo. "Era un proyecto de gran envergadura e innovador", reconoce. Sin embargo, presume de que esta librería-cafetería cuenta con un valor excepcional: el edificio.

Ubicada en una casa de más de 120 años, con una fachada modernista y una planta protegida que conserva intactos elementos originales como el suelo hidráulico. Esa planta, donde hoy se ubica la cafetería-librería, se convierte en el alma del proyecto.

Experiencia completa

"Pensamos que podríamos ofrecer algo más que una compra", explica Mata. La experiencia se amplía: comprar un libro, tomar un café y, al mismo tiempo, visitar un espacio histórico que ha sido testigo de aproximadamente un siglo de vida.

La casa no solo conserva su arquitectura, sino también la memoria del negocio. Parte de la antigua tienda se mantiene tal y como estaba hace cien años, y el archivo familiar se convierte en material expositivo.

Presentación del proyecto que une libros y café.

Presentación del proyecto que une libros y café.

Periódicos impresos por su abuelo, carteles de feria de hace más de setenta años, documentos, herramientas de escritura y plumines narran la evolución de la imprenta, de la librería y, en definitiva, de la ciudad.

Si la tradición marca la base del proyecto, la propuesta representa su lado más vanguardista. Mata tenía claro que el café no podía ser un complemento cualquiera y decidió apostar por el café de especialidad. "Ofrecemos un café de filtro y distintas variedades seleccionadas por su calidad".

La carta que acompaña al "oro líquido negro" sigue la misma filosofía: breve, cuidada y saludable. Todo se elabora en el propio espacio, apostando por materias primas seleccionadas y opciones pensadas para un consumo consciente.

Suelos de la librería-cafetería Mata.

Suelos de la librería-cafetería Mata.

Tostadas, dulces y propuestas saladas elaboradas con ingredientes como sobrasadas vegetales de anacardos o bizcochos sin azúcar forman parte de una oferta que busca educar el paladar sin renunciar al disfrute.

Pero 'Página 100' no se concibe como un espacio estático. Desde su origen, Mata lo imaginaba como un lugar vivo, en constante movimiento. La zona expositiva se renueva periódicamente, y el espacio se adapta para acoger actividades culturales de muy diversa índole.

La acogida no se ha hecho esperar. Mata percibe curiosidad, sorpresa y entusiasmo. Hay quien se acerca por el café, quien lo hace por la exposición y quien simplemente quiere conocer el espacio.

Librería-cafetería Mata.

Librería-cafetería Mata.

"Es un espacio que sorprende", afirma Mata. No solo por su estética, sino porque consigue algo poco común: unir tradición y modernidad sin que una eclipse a la otra.

"Es una provincia donde no abundan los proyectos de este tipo", 'Página 100' se presenta como un regalo heredado—el edificio— y como una apuesta valiente por seguir escribiendo historia. Una historia que, cien años después, sigue pasando páginas sin perder el hilo.