Varias personas en una rave, en el entorno del embalse de El Cenajo, a 1 de enero de 2026, en Albacete.

Varias personas en una rave, en el entorno del embalse de El Cenajo, a 1 de enero de 2026, en Albacete. EP

Albacete

Final descafeinado de la rave ilegal de Albacete por el frío: las últimas 200 personas abandonan el Cenajo

Unas 3.500 personas han pasado por la macrofiesta, lejos de las cifras de otras raves recientes, condicionada por duras condiciones meteorológicas.

Más información: Así es la rave ilegal de Albacete, una "ciudad rodante" que va más allá de la música: tiendas, puestos de comida, talleres…

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La rave ilegal que se ha celebrado desde el pasado día 31 de diciembre por la tarde en el entorno del embalse del Cenajo, en el término municipal de Férez (Albacete), ha entrado en su recta final y se prevé completamente desmantelada a lo largo de este miércoles, según ha informado la Guardia Civil a EL ESPAÑOL de Castilla-la Mancha.

De acuerdo con los últimos datos facilitados, en la zona permanecerían durante la noche de este martes al miércoles alrededor de 150 vehículos y unas 200 personas, que previsiblemente abandonarán el enclave durante la mañana de hoy.

En total, se estima que por esta rave han pasado aproximadamente 3.500 personas, aunque no existen recuentos oficiales definitivos.

La música cesó en la tarde del martes en los últimos escenarios activos y comenzó una retirada escalonada de asistentes y automóviles.

Asimismo, se ha restablecido la circulación normal en la carretera AB-408, que hasta el día de Reyes se encontraba saturada por el establecimiento en sus márgenes de decenas de furgonetas, coches y caravanas que arribaron durante la última semana de diciembre.

A pesar del progresivo desalojo, la Guardia Civil mantiene un dispositivo activo con varias especialidades hasta la completa finalización del operativo, debido a las dificultades del terreno y a las condiciones meteorológicas adversas que han marcado el desarrollo de la fiesta.

Llegada masiva

Los movimientos vinculados a esta rave se comenzaron a detectar en la noche del 30 de diciembre, cuando un gran número de vehículos con matrículas de varios países europeos —especialmente de Francia y Dinamarca— empezaron a llegar a la zona de Hellín y Cordovilla, pedanía de Tobarra, con la intención de instalarse en el embalse.

Muchos de estos vehículos eran autocaravanas, furgonetas y caravanas, configurando un campamento irregular sin permisos ni servicios adecuados.

En un primer intento por dispersar a los asistentes, la Guardia Civil logró disolver parte del grupo en la madrugada del 30 al 31 de diciembre. Sin embargo, los participantes buscaron otro punto de reunión llevando la concentración hacia la pedanía de Cordovilla (Tobarra), desde donde finalmente se dirigieron de nuevo al embalse del Cenajo para iniciar la fiesta esa misma noche.

El lugar elegido por los asistentes es una zona pantanosa y húmeda cercana al embalse, lo que, unido a las bajas temperaturas y las lluvias de los últimos días que ha traído a la región la borrasca Francis, ha dificultado tanto las condiciones de estancia como las labores de retirada.

Los vecinos de la zona y las autoridades locales mostraron preocupación por el impacto medioambiental, los riesgos de inundación y la falta de servicios básicos en un área no habilitada para este tipo de eventos.

Raves similares

Aunque la concentración del Cenajo ha sido significativa, no ha alcanzado las cifras de otras macrofiestas celebradas en Castilla-La Mancha en fechas recientes.

Hace justo un año, en las proximidades del aeropuerto de Ciudad Real, tuvo lugar la llamada 'Big Fucking Party 2025', una rave ilegal que congregó oficialmente a unas 5.000 personas durante seis días consecutivos de música y convivencia en furgonetas y autocaravanas.

En el caso de Férez, factores como el frío extremo—con temperaturas por debajo de lo habitual para estas fechas—, las lluvias persistentes y las dificultades del terreno han contenido en parte la afluencia de asistentes, reduciendo su impacto en comparación con la macrofiesta de Ciudad Real.

Posible impacto

Según ha trasladó apenas unos días el alcalde de Férez, Francisco Javier Jaime Espinosa, pese a la magnitud del evento, los asistentes no han consumido en comercios ni en establecimientos hosteleros de la localidad, por lo que el impacto económico en el municipio ha sido prácticamente inexistente.

De hecho, según señaló, los únicos signos visibles de la rave han sido el ruido lejano procedente del entorno del embalse y la presencia constante de vehículos policiales.

Entre los aspectos que más han llamado la atención al regidor de Férez es la ausencia de retretes portátiles y otras infraestructuras básicas. Aunque destacó el cuidado aparente de los vehículos, muchos de los cuales llevaban bolsas de basura colgadas de los retrovisores, aunque ha insistido en que ello no elimina los riesgos medioambientales.

Según las últimas declaraciones del regidor a Europa Press, una vez se acceda a la zona se podrá comprobar si es necesario algún dispositivo específico de limpieza.

Por otra parte, ha señalado que la celebración de la rave no ha ocasionado ningún problema en el núcleo del municipio "permaneciendo todo tranquilo y normal" a lo largo de los días de celebración del evento.

La principal preocupación durante los últimos días ha sido la meteorología adversa. La ubicación de la rave en una zona pantanosa cercana al embalse, unida a la previsión de lluvias, frío intenso e incluso nieve, incrementó el riesgo tanto para los asistentes como para los servicios de emergencia. Esta situación llevó a reforzar la vigilancia y a insistir en la necesidad de una salida progresiva y ordenada.

En las próximas horas la Guardia Civil procederá a evaluar datos y los posibles daños ocasionados, además de coordinar, junto con las administraciones locales, la limpieza y recuperación del entorno.