Andrea Marinela y una imagen de una finca de pistachos.
Andrea, la joven rumana que busca "30 o 40 personas" para podar pistachos en Albacete: "12,50 euros la hora"
Explica que "solo son tres personas" para realizar esta tarea en toda la explotación de más de 1.000 hectáreas.
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Andrea Marinela, una joven de nacionalidad rumana, se ha convertido en un inesperado altavoz de la falta de mano de obra en el campo. En un vídeo compartido en su cuenta de TikTok, ofrece empleo para podar pistachos en una finca de más de 1.000 hectáreas en la provincia de Albacete con sueldos de 12,50 euros la hora.
En esta época del año, su trabajo se centra en la poda y explica que "solo son tres personas" para realizar esta tarea en toda la explotación. Esta labor consiste en formar la corona del árbol, con una referencia de corte a 90 centímetros del suelo, y resulta esencial para mejorar la calidad del fruto y optimizar la producción.
Andrea incide que el trabajo se paga por horas, "aquí no va ni por árbol ni por nada", algo poco habitual en muchas campañas del sector primario.
Según el anuncio, la oferta laboral corresponde a una extensa finca pistachera en Albacete donde, según la protagonista, aún "falta por plantar otras 200 hectáreas". Un volumen que requiere de un gran número de empleados durante varios meses.
"Necesitamos por lo menos 30 o 40 personas. A lo mejor podemos estar cuatro meses perfectamente", resalta en el vídeo que acumula casi dos millones de visualizaciones y miles de me gusta y comentarios.
Andrea se presenta en redes como una joven rumana que lleva tiempo enlazando diferentes trabajos agrícolas en la provincia de Albacete, tales como la recolección del ajo manchego o la alineación de árboles frutales de cáscara.
El único requisito clave es poseer documentación en regla para poder formalizar un contrato legal. "Necesitamos gente con papeles", destaca la joven, que asegura serle indiferente la nacionalidad y la procedencia de esa necesitada mano de obra.
La llamada de Andrea refleja un problema creciente en España: la dificultad para cubrir puestos en la agricultura. Según los datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), el sector primario es uno de los que presenta mayores desajustes entre la oferta y la demanda, especialmente debido al envejecimiento demográfico y a la falta de atractivo para los jóvenes.
Jóvenes como Mario Selo, un joven agricultor de 22 años natural de Madridejos (Toledo) que en una entrevista concedida a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha asegura que en la campaña de recolección de la aceituna "no encuentra españoles que quieran trabajar" pese a que "puedes ganar 70 euros al día".
Una situación que genera una dependencia cada vez mayor de la mano de obra extranjera. El campo español es el segundo sector con mayor ocupación de inmigrantes, unos 250.000 trabajadores no nacionales, tal y como sostienen los recientes informes de afiliación de extranjeros a la Seguridad Social publicados por el Ministerio de Inclusión.
Mientras esa demanda escasea, Castilla-La Mancha se ha consolidado como el epicentro europeo del pistacho, concentrando más del 80 % de la superficie cultivada en España. Un cultivo que ha pasado de ser una alternativa experimental a convertirse en el "oro verde" de La Mancha.
La región supera ya las 63.800 hectáreas dedicadas a este fruto seco tan de moda. Solo en la campaña de 2024 se añadieron unas 3.500 nuevas hectáreas en la comunidad castellanomanchega. Las provincias de Ciudad Real y Toledo lideran la producción, seguidas de un fuerte crecimiento en Albacete.