Migrantes procedentes de Marruecos después de llegar a Ceuta a nado.

Migrantes procedentes de Marruecos después de llegar a Ceuta a nado. Fabian Bimmer / REUTERS.

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Castilla-La Mancha espera que el Estado dé respuesta a los menores de Ceuta y avisa: su red de acogida está "sobresaturada"

El Gobierno de Castilla-La Mancha muestra "prudencia" ante un eventual reparto y garantiza "responsabilidad y lealtad institucional".

Más información: Ceuta advierte de que hay 1.160 menas que tendrán que ser repartidos: Junts se jacta de que ninguno irá a Cataluña

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El Gobierno de Castilla-La Mancha evita, por el momento, pronunciarse sobre un eventual reparto entre las comunidades autónomas de los menores marroquíes no acompañados llegados a Ceuta tras la entrada masiva de inmigrantes registrada en los últimos días.

Aunque el Ejecutivo presidido por Emiliano García-Page prefiere esperar a conocer cómo evoluciona la respuesta del Gobierno de España, tampoco oculta que afronta este escenario con inquietud por la situación de su propia red de protección.

Consultadas por EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha, fuentes de la Consejería de Bienestar Social aseguran que quieren "ser prudentes" porque se trata de "una crisis que se acaba de producir".

Antes de fijar una posición definitiva, explican, prefieren "ver cómo evoluciona la respuesta del Gobierno de España tanto en Ceuta como desde Madrid". Además, evitan confirmar si ya se han producido contactos informales entre ambas administraciones para preparar un posible traslado de menores.

No obstante, el mensaje de la Junta incorpora una advertencia clara al Ejecutivo de Pedro Sánchez. Castilla-La Mancha recuerda que su red autonómica de acogida está "sobresaturada" y considera que cualquier decisión deberá tener en cuenta esa realidad.

"Con responsabilidad"

Pese a esa cautela, el Gobierno de Page no cierra la puerta a colaborar si finalmente el Estado solicita la participación de Castilla-La Mancha. "Vamos a actuar con responsabilidad y con lealtad institucional", trasladan desde el departamento que dirige Bárbara García Torijano.

Sin embargo, esa disposición va acompañada de una petición expresa al Ejecutivo central. La Junta espera que Pedro Sánchez sea capaz de "dar respuesta a esta crisis" sin "seguir tensionando el sistema autonómico", en referencia a unas redes de protección que, según subrayan, ya soportan una fuerte presión asistencial.

El mensaje refleja el delicado equilibrio que intenta mantener el Ejecutivo de Page: mostrar disposición a colaborar ante una situación excepcional, pero reclamar que cualquier reparto vaya acompañado de planificación y recursos suficientes para no agravar la situación de unas comunidades que ya trabajan al límite de su capacidad.

Posición sostenida

La postura trasladada ahora por el Gobierno regional no supone un cambio de criterio. Castilla-La Mancha ha defendido de forma reiterada que participará en la acogida de menores migrantes, pero únicamente si existe una financiación adecuada y una planificación que garantice una atención digna.

De hecho, el Ejecutivo autonómico presentó en junio de 2025 un recurso de inconstitucionalidad contra el decreto del Gobierno sobre el reparto obligatorio de menores al entender que trasladaba nuevas obligaciones a las comunidades autónomas sin diálogo y sin la financiación necesaria para asumirlas. Un mes después, el Tribunal Constitucional lo admitió a trámite.

La propia Bárbara García Torijano ha advertido en numerosas ocasiones de la tensión que soporta el sistema regional de protección.

En noviembre del pasado año resumía así la posición de la Junta: "Los menores no acompañados no llegan a Castilla-La Mancha para dos meses y luego se marchan. Llegan, se quedan y necesitan un plan de futuro que les permita encauzar su vida con dignidad y estabilidad".

Ese planteamiento enlaza con el mensaje trasladado ahora por la Consejería, que insiste en que la solidaridad entre territorios no puede hacerse a costa de comprometer la atención de los menores que ya tutela la comunidad autónoma.

Ceuta supera ya los 1.160 menores acogidos

La advertencia de Castilla-La Mancha llega mientras la presión continúa creciendo en Ceuta.

Según los últimos datos facilitados por el Gobierno de la ciudad autónoma, ya son 1.160 los menores no acompañados acogidos tras la entrada masiva de inmigrantes registrada la pasada semana, aunque las autoridades ceutíes creen que la cifra seguirá aumentando porque todavía hay jóvenes escondidos en montes y playas que irán apareciendo en los próximos días.

El incremento evidencia la magnitud del colapso. Antes del repunte migratorio, Ceuta atendía a alrededor de 180 menores, por lo que el sistema ha incorporado cerca de un millar más en apenas unos días. Todo ello con una capacidad ordinaria de acogida que apenas ronda la treintena de plazas.

Ante esta situación, el Gobierno de España ha anunciado una partida extraordinaria de 25 millones de euros para atender a los menores migrantes, aunque todavía no ha concretado cuántos serán finalmente derivados a otras comunidades autónomas.

Rechazo desde la derecha

Varios gobiernos autonómicos de coalición entre PP y Vox, como los de Castilla y León, Extremadura y Aragón, ya han anunciado que utilizarán "todos los medios legales, jurídicos y políticos" para oponerse a un reparto al considerar que la responsabilidad corresponde al Ejecutivo central.

El secretario general del PP, Miguel Tellado, ha ido incluso un paso más allá al asegurar que lo ocurrido en Ceuta "no es una crisis migratoria, sino de seguridad nacional". "El que ha generado el problema es el Gobierno de Sánchez y es el que debe resolverlo. Que por donde han entrado, vuelvan a salir", afirmó.

La presión sobre el Ejecutivo socialista tampoco procede únicamente del PP. Junts también ha endurecido su posición. La portavoz del partido independentista en el Congreso, Míriam Nogueras, ha advertido de que la formación "no dará ni un voto" al Gobierno de Pedro Sánchez si Cataluña vuelve a participar en un reparto de menores migrantes.

Los independentistas recuerdan que el acuerdo alcanzado el pasado año con el Ejecutivo ya introdujo criterios como el "esfuerzo previo de acogida", lo que, en la práctica, deja a Cataluña fuera de la recepción de nuevos menores.

Caballero pide "dejar las soflamas"

El vicepresidente segundo del Gobierno de Castilla-La Mancha, a preguntas de los medios de comunicación en Valdepeñas (Ciudad Real), también ha pedido "prudencia" ante la actual crisis humanitaria y ha considerado que los partidos políticos que se consideran demócratas y respetan la Constitución "deberían bajar el diapasón y dejar las soflamas para las campañas electorales".

En este sentido, ha asegurado que el Ejecutivo castellanomanchego está dispuesto a "trabajar, arrimar el codo y, sin duda, apostar por la solidaridad", siempre dentro de la coordinación que corresponde al Gobierno de España.

Asimismo, ha señalado que Castilla-La Mancha permanece a la espera de conocer cuál será su participación o colaboración, "por igual que el resto de las comunidades autónomas de España". Hasta la fecha, ha dicho, el Gobierno de España no se ha puesto en contacto con el Ejecutivo autonómico ni se ha convocado ningún consejo territorial para abordar este asunto.