José María Barreda durante la presentación de sus memorias.

José María Barreda durante la presentación de sus memorias. Javier Carbajal

El Comentario EL COMENTARIO

Jesús Fuentes en el recuerdo

Artículo escrito por José María Barreda, expresidente de Castilla-La Mancha y figura clave de la política regional.

José María Barreda
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Recién salido del hospital tras una importante operación de corazón, me llegó la noticia del fallecimiento de Jesús Fuentes. Me impresionó. Sólo unas semanas antes le llamé para pedirle un favor: Me había comprometido con Peridis en presentar en la biblioteca del Alcázar su último libro, pero me citaron para la intervención quirúrgica.

Enseguida pensé en Jesús para que fuera él el presentador, de acuerdo con Peridis que se mostró encantado. Con su generosidad habitual, Jesús aceptó en seguida pues su relación con la cultura y la Biblioteca siempre ha sido muy intensa.

La presentación fue el 15 de enero y, gracias también al buen hacer del infatigable Alfonso González Calero, resultó un éxito. Al día siguiente, apenas veinte días antes de su fallecimiento, me escribió muy cariñoso contándome el acto, deseándome que la operación fuera bien y diciendo que se habían acordado de mí. No conocía entonces el estado de su salud, que ha llevado hasta el último momento con estoicismo castellano.

Es mi último recuerdo. Ahora soy yo quien le recuerda. Recordar, lo dice la etimología, es "volver al corazón". Vuelve Jesús a mi corazón recién renovado y recuerdo que desde que nos conocimos en 1980, de la mano de Juan Pedro Hernández Moltó, que fueron a buscarme al Colegio Universitario de Ciudad Real, nos "caímos" muy bien. Se estaba organizando en la Región "aquel PSOE". Yo valoraba su cultura literaria e histórica.

Desde diciembre de 1982, con ocasión de la victoria del PSOE, hasta mayo de 1983, cuando se celebraron las primeras elecciones autonómicas, fue presidente de Castilla-La Mancha. Jesús fue también secretario general del Partido en la Región, diputado, senador y muchas cosas más.

Pero no quiero referirme ahora a su trayectoria política, siempre coherente y leal pese a los inevitables sinsabores (es un eufemismo) que esta actividad recoge de adversarios y correligionarios.

Le recuerdo, lo "vuelvo al corazón", como un toledano por los cuatro costados, de carne y hueso, no un "hombre de palo", no bebiendo de ningún "pozo amargo" de rencor, ni clavando "alfileritos" de amargura sino colaborando activa, felizmente, en la vida social y cultural de la ciudad que tanto ha amado.

Compañero y paisano "Jesús", que tus "Fuentes" de buen hombre se desborden, fluyan con libertad hacia el Tajo y consigan que sus aguas vuelvan a ser las puras y cristalinas que cantó Garcilaso.