Cruz Galdón

Cruz Galdón

La tribuna

¡Mírame cuando te hable!

1 marzo, 2023 08:02

Seguro que más de una vez os han dicho «¡Mírame cuando te hable!». Qué importante es mirar y observar lo que nos dice una mirada. Entenderla a tiempo es posiblemente el más difícil de los mensajes y, sin embargo, es lo que nos lleva a un reconocimiento mutuo. Hablamos y hablamos, pero qué poco nos miramos; unas veces por cierto pudor, otras por estar mirando la pantalla del móvil y otras muchas más porque no somos capaces de centrarnos en lo que estamos haciendo, damos por sentado que, simplemente, son unos ojos que forman parte de una cara y nada más.

Parémonos un poco y dejemos que nuestros sentimientos, ayudados por la preciosa memoria, recuerden las miradas de los últimos días vividos. Podremos encontrar ojos que nos han hablado con innumerables mensajes, pero al no contemplar al otro, hemos restado importancia a su loa, petición o emoción, pasando de puntillas sin arriesgar ni un ápice de nosotros mismos.

Y es que habrá habido ojos acuosos que esperaban un reconocimiento por estar presentes delante de nosotros, diciéndonos: «tantas ganas que tenías, pues aquí estoy, frente a ti». Y con miradas disimuladas los habrá que estén enrojecidos por el llanto, bien por un contento o un pesar, bien porque la risa ha llegado a ser carcajada perpetua.

Puede que también nos hayamos encontrado con nuestros ojos que investigan los argentos y averiguan tempestades internas en eternos silencios. De esas miradas a modo de escrutinios que averiguan más de lo que se pretende decir. Y, con un escudo de hierro, hemos visto cómo esa mirada cuestionada se perdía en el horizonte cambiado de tema.

Seguro que ha habido ojos que nos han acariciado con ternura y amor del bueno (como a mí me gusta decir), bien de tu madre porque has ido a verla, de tu hijo que vino de pronto al sillón para darte un beso y espera la respuesta de tus ojos, o de un amigo con el que has hecho una videollamada después de una eternidad sin hablar. Pero también puede que nos hayamos encontrado con miradas que nos han quemado con un grito mudo de ira cuando nos hemos dado la vuelta.

Y cuando hemos puesto la comida en el plato, habrá habido ojos que se alimentan antes que la boca u ojos que nos han besado antes que los labios, y nosotros en el limbo, sin darnos cuenta. Incluso puede que hayan pasado por nuestro lado ojos que desnudan en silencio y aman a escondidas. De estas miradas nos habría encantado darnos cuenta, seguro que sí.

Puede que caminando bajo el frío y brillante sol de febrero nos hayamos cruzado con ojos que supuran tristeza y anuncian muertes elegidas. Y seguro que, con nuestras gafas de invisibilidad, no nos hemos percatado de la ayuda que necesitaba aquel que nos ha saludado agachando la cabeza.

Habremos compartido espacios con ojos que miran anhelos nunca contados, deseos innegables, otros inconfesables. Pero solo hemos escuchado de su boca que el Real Madrid y el Atlético de Madrid han empatado, y hemos seguido tomando un vino sin más comentario.

Y nos habrán mirado de frente y también de soslayo, incluso con vergüenza o suplicando perdón, pero habremos estado en la inopia y no hemos acariciado ese instante.

Y acertaría si digo que hemos tenido ojos que dicen con verdad absoluta lo que niega la boca a voz en grito. Pero les hemos dejado que sigan pensando que nos creemos la mentira de sus labios. Y habremos mirado ojos que no dicen nada sin maquillaje porque solo los adorna el color. Y ojos que se reconocen en el espejo con el paso de los años, arropados de arrugas, y que seguimos viendo con la misma belleza.

En la algarabía de momentos de descanso y disfrute habremos encontrado ojos que encierran poesía, música o historias que hacen sentir al corazón. Y ojos que se quedaron mudos cuando se perdió la sana costumbre de hablar mirándonos de frente.

Quizás lo más importante de todas estas frases que versan sobre la contemplación de la mirada del otro es que los demás también nos perciben así, con la misma ceguera que nosotros.

Háblame frente a un café, pero mírame a los ojos

Imagen de archivo

¿Qué proyecto tecnológico de redes 5G van a probar Samsung y Vodafone en Ciudad Real?

Anterior

Otro motivo más para visitar Alcaraz

Siguiente