Sección de verdulería en un supermercado.
Ofertas que hacen temblar a los agricultores: el campo se rebela contra los supermercados que venden demasiado barato
Asaja Ciudad Real reclama controles sobre las promociones que utilizan como reclamo a productos como el vino, el aceite y el melón.
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Los agricultores de Castilla-La Mancha están molestos con una práctica comercial que, a su juicio, resta valor a sus cosechas: el uso de productos como el vino, el aceite o el melón como productos reclamo en las grandes superficies.
Asaja Ciudad Real ha reclamado este lunes una aplicación efectiva de la Ley de la Cadena Alimentaria y ha pedido a las administraciones que controlen las promociones y ofertas que, según denuncia, sitúan determinados productos agroalimentarios a precios extraordinariamente bajos para atraer consumidores.
El argumento de la organización sindical parte de una idea sencilla: la presión sobre el precio no se queda en el supermercado. Termina recorriendo toda la cadena hasta llegar al agricultor.
Asaja, en una nota de prensa, ha puesto como ejemplo el vino. Mientras viticultores e industria afrontan una campaña marcada por una menor disponibilidad de producto y un aumento de los costes, las grandes superficies estarían presionando al sector transformador mediante ofertas con precios muy reducidos.
"El problema no empieza en la bodega, empieza mucho antes, cuando el vino se utiliza como reclamo comercial para atraer consumidores", sostienen.
Lo sufre el agricultor
La organización considera que una gran superficie que presiona a la industria para conseguir vino a precios mínimos termina trasladando esa presión hacia los eslabones anteriores. Y ahí aparece el agricultor.
Asaja recuerda que no se puede reclamar un precio digno por la uva si previamente no existe un precio razonable para el vino en el mercado. Las bodegas tienen que afrontar los costes de transformación, envasado, comercialización y distribución. Si el precio final cae de forma artificial, la capacidad de la industria para pagar la materia prima también se reduce.
El problema, según la organización agraria, no se limita al vino y considera especialmente preocupante que productos estratégicos para Castilla-La Mancha como el aceite o el melón puedan acabar convertidos en reclamos comerciales.
"La calidad y el esfuerzo de nuestros productores no pueden utilizarse como herramienta para abaratar la cesta de la compra ni para generar tráfico comercial en las grandes superficies", defiende.
Piden controles
La organización agraria recuerda que precisamente la filosofía de la Ley de la Cadena Alimentaria es impedir que la posición de fuerza de uno de los eslabones permita imponer condiciones económicas injustas al resto.
Por eso reclama a las administraciones y a los organismos competentes que investiguen este tipo de prácticas y actúen cuando existan indicios de incumplimientos.
Asaja pide controles efectivos sobre las promociones, transparencia en la formación de los precios y una vigilancia específica para evitar que las ofertas terminen destruyendo el valor del producto en origen.
"No podemos hablar de precios dignos mientras permitimos que se vendan como productos reclamo a precios que no reflejan el verdadero coste de toda la cadena", señala la organización.
Porque detrás de una botella de vino, una garrafa de aceite o un melón hay mucho más que un precio en una etiqueta: una explotación agraria, trabajadores, maquinaria, tratamientos, agua, combustible, seguros, financiación y el trabajo de agricultores y ganaderos que no pueden producir por debajo de sus costes.