Santiago Lucas Torres junto al alcalde de Mora, Emilio Bravo, y la presidenta de Asaja Toledo, Blanca Corroto.
El PP reclama "medidas urgentes" para proteger a los agricultores de Castilla-La Mancha ante el aumento de los costes
Los 'populares' exigen que los trabajadores del sector agrícola "dejen de ser el cajero automático de todas las crisis mundiales y de todos los conflictos bélicos".
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El vicepresidente de las Cortes de Castilla-La Mancha y vicesecretario del área Institucional del PP de Castilla-La Mancha, Santiago Lucas-Torres, ha reclamado este domingo "medidas urgentes" para proteger a los agricultores de la comunidad.
Así lo ha expresado desde Mora, donde ha asistido junto al alcalde Emilio Bravo al XXIX Concurso Regional de Poda de Oliva, señalando la necesidad de ayudas directas que compensen el aumento de los costes de producción. También una regulación más estricta de la trazabilidad y del etiquetado del aceite para "garantizar la transparencia y defender la calidad del producto nacional".
Además de felicitar a todos los vecinos y agricultores de la localidad por seguir impulsando y defendiendo la agricultura, "uno de los pilares fundamentales de la economía de la comarca".
"Mora se encuentra en el corazón del olivar de Castilla-La Mancha, la segunda región más importante de España en número de olivos", ha afirmado, a la vez que ha puesto en valor la calidad del aceite producido en la zona, amparado por la Denominación de Origen Montes de Toledo.
Situación del sector
Lucas-Torres ha advertido de la difícil situación que atraviesa actualmente el sector agrícola. "Hoy por hoy hay muchas incertidumbres en la agricultura. Hace apenas un mes el gasóleo estaba a 0,96 euros y hoy se sitúa en torno a 1,50 euros. Los fertilizantes han subido entre un 35 y un 40 por ciento", ha lamentado.
Por ello, ha pedido que los agricultores "dejen de ser el cajero automático de todas las crisis mundiales y de todos los conflictos bélicos".
En el caso del olivar, ha detallado, la previsión inicial de cosecha era de 1.400 millones de kilos de aceituna y finalmente se ha situado en torno a 1.200 millones. Sin embargo, los precios del aceite "han bajado de forma notable".
"El campo no puede seguir así. Necesitamos medidas urgentes porque, si no, la agricultura pierde rentabilidad y nuestros agricultores dejan de ser competitivos", ha sentenciado.