Juan Carlos García González junto a Miguel Ángel Pérez Pérez y Benjamín Jiménez Trujillo fueron los árbitros del escándalo que tuvo lugar en la última final de la Copa del Rey de baloncesto, en la que el Barcelona se impuso al Real Madrid con acciones muy polémicas al final del encuentro.

El primero de ellos, de 49 años y del colegio del País Vasco, ha decidido no volver a arbitrar partidos FIBA, entre los que se encuentran Juegos Olímpicos, Mundiales, Eurobasket o Ventanas de clasificación entre otros. De esta manera pone fin a una aventura en la que destacan el partido por el tercer y cuarto puesto en el Mundial de España 2014 y la final de los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Además el colegiado vasco fue junto a Pérez Pérez el encargado de revisar en el Instant Replay la jugada en la que Anthony Randolph atrapa el rebote en defensa tras el fallo de Ante Tomic, pero que los árbitros entendieron como tapón ilegal y que terminó por dar la ventaja al Barcelona para que levantara el título.

Es la primera decisión que surge a raíz del polémico encuentro, el equipo blanco por su parte está estudiando la posibilidad de abandonar la ACB para jugar únicamente competición europea.

Polémico tapón de Anthony Randolph EFE

Una final inmersa en la polémica

El Real Madrid se vio claramente perjudicado por los árbitros en la final de Copa, a pesar de que la acción de Randolph es de la que más se ha hablado dada la obviedad de la misma, hasta otras dos acciones polémicas terminaron por decantar la balanza del lado azulgrana.

En primer lugar una invasión de campo del entrenador del Barcelona, Svetislav Pesic tras una falta sobre Singleton que los árbitros no señalaron. Y la segunda, un corte de Kuric para recibir la pelota en la última jugada por fuera de la pista para evitar el bloqueo de Ayón.

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