Image: Bodegas gran reserva

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Arte

Bodegas gran reserva

26 septiembre, 2002 02:00

Bodega Chivite (Aberín, Navarra), de Rafael Moneo

Son siete bodegas de siete arquitectos internacionales; españoles y extranjeros que han elegido tierras de vendimia para desarrollar importantes proyectos en España. Rafael Moneo, Santiago Calatrava, Frank Gehry, Zaha Hadid, Patxi Mangado, LKS Studio y Jesús Manzanares han creado estos lugares para el vino en La Rioja, Álava, Navarra, Huesca o Burgos. Son espacios para disfrutar y para criar, para que no entre la luz y para iluminar, para descansar durante años y para catar ahora. No hay duda ya de que el vino es cultura y estas bodegas, también.

En los últimos años, los bodegueros españoles se han sensibilizado con los magníficos lugares en los que se encuentran sus tierras y el paisaje que acoge las instalaciones de producción y distribución de los vinos. Algunos han entendido el impacto mediático y el prestigio que supone además contar con los servicios de un arquitecto conocido internacionalmente y, sobre todo, dotar a la empresa de una imagen arquitectónica reconocible que se asocie a la bodega. Las referencias históricas más inmediatas en España son las bodegas de Jerez, que adoptan tipologías seriadas en estructuras que pudieran tomar la mezquita como referencia. También son significativas las bodegas de Oporto y Cataluña, cuyos sistemas de asociación cooperativa adoptó el modernismo como estilo. Igualmente en Francia, el chateau imponía un gran edificio de escala casi urbana y grandeza arquitectónica al paisaje y, al igual que en la "villeqiatura" veneciana en el XVI, la economía agrícola se organiza alrededor de construcciones de calidad que incluyen las viviendas de los dueños, desde las cuales se controla tanto los campos como la producción y los almacenes. Las villas de Andrea Palladio eran a la vez refinadas residencias y efectivos centros de trabajo.

Dibujos con las viñas
En su sentido más genérico y amplio, John Hospers define el arte como todo aquello hecho por el hombre, en contraposición con las obras de la naturaleza, es decir, lo artificial; y es en este contexto de oposiciones donde las intervenciones que construyen las instalaciones de la industria del vino se desarrollan. La jardinería es quizá la más elaborada y antigua disciplina que el hombre ha utilizado para expresar su idea de naturaleza transformada, adaptada a las necesidades humanas y a los estilos históricos. El más reciente land-art, un nuevo modo de relacionar el arte y el medio físico a escala arquitectónica, ofrece una visión cultural del paisaje e incorpora leyes de orden, ritmo y lenguaje. Un acercamiento intelectual a la naturaleza ha inquietado a importantes artistas y arquitectos contemporáneos que incorporan a su obra una mirada al paisaje, sin considerar que todo lo creado por el hombre está destinado a falsear y destruir la naturaleza. La arquitectura de las bodegas conjuga aspectos tanto del land-art europeo como de los earthworks americanos. El tapiz de asiento de los volúmenes es el manto ordenado de las viñas que dibujan la topografía con las alineaciones de cepas. Se transforman sutilmente las laderas y planas y las edificaciones imponen la arquitectura al paisaje. Pero igualmente, se identifican como trazados geométricos y texturas que transforman el plano del suelo en un lienzo, la edificación en una figura que toma como fondo su medio físico. Las acciones sobre el paisaje tienen por ello un aspecto arquitectónico: la funcionalidad. Su sistema de orden responde a la técnica agrícola y las sendas abiertas y la distribución, a criterios de carácter práctico, transformando su imagen en armonía entre los planos cultivados y las masas boscosas naturales, eligiendo con criterios de riqueza del terreno las laderas más favorables al cultivo y configurando así el lugar donde se instalan los edificios.

La bodega de Eiffel
La primera bodega de autor fue diseñada por el ingeniero francés Gustav Eiffel e inaugurada en 1862 con motivo de la visita de su Majestad la Reina Isabel II de España a las bodegas de González Byass, con un concepto de arquitectura original y revolucionaria para su época. La más antigua de la reciente arquitectura contemporánea en España es la construida en Olite (Navarra) en 1990 por Patxi Mangado para Marco Real. Mangado desarrolla el edificio en dos plantas, enterrando todas las estancias de producción, depósitos, zonas de envejecimiento y zonas de cava en un gran espacio único. El edificio, de gran horizontalidad y limpieza, se remata con un mirador cilíndrico situado sobre la sala de exposición del vino, que permite divisar un amplio horizonte de la ciudad de Olite. Utiliza Patxi Mangado materiales y recursos que se asocian a otras arquitecturas de tipo industrial y urbana, como la elegante combinación de piedra natural con la inserción de unos grandes lucernarios de acero y vidrio que identifican poderosamente el orden de fachada y la imagen final del edificio.También el arquitecto Jesús Manzanares ha desarrollado un gran numero de instalaciones bodegueras entre las que destacan las de Enate, álvaro Palacios, Aalto, Pago de los Capellanes, Mauro García, Artadi... Una de las principales, la de Enate, situada en Salas Bajas (Huesca), ocupa una superficie de 12.000 m2 donde destacan los espacios para la crianza de los vinos. Más recientemente, LKS Studio ha construido en la finca de Los Hinojosos (Cuenca) para las bodegas de la familia Martínez Bujanda una gran instalación bodeguera capaz de producir 6 millones de kilos de uva. Construida en forma de U alrededor de una gran balsa de agua de una hectárea, se resuelve identificando tres volúmenes de gran claridad constructiva con los distintos procesos de la elaboración del vino. Al oeste, una caja metálica, brillante y aséptica conforma el laboratorio; a continuación, la nave de barricas y botellero que se forra con piedra natural acopiada tras la limpieza de la propia finca y cuyos taludes penetran en la balsa de agua; y, por último, el ala este, en acero y vidrio, construye la nave de expedición.

Santiago Calatrava impone su personal visión arquitectónica en un conjunto de composición axial y simétrica frente al plano de cultivo y acceso en Ysios (Laguardia, álava). Un plano alabeado y ondulante construido con vigas de madera se desarrolla sinuosamente sobre un bello fondo paisajístico. Su bodega retoma aspectos compositivos de las villas palladianas, evocando aquellas construcciones de gran simplicidad y rigor geométrico con cuerpo central ligeramente elevado y naves laterales de exposición frontal.

El modelo Guggenheim
Frank Gehry plantea la inserción de un artefacto de gran movimiento formal, muy en línea con su trabajo demandado a partir del Museo Guggenheim de Bilbao. Poca evolución para una oportunidad de intervenir fuera del medio urbano, quizá preso de su propio éxito. Las líneas compositivas se basan en una edificación volumétrica con elementos prismáticos de piedra natural sobre los que trenza un enorme sombrero multialado de laminas metálicas que envuelven elementos de cristal y conforman una gran diversidad de espacios. En este caso, responden funcionalmente a oficinas y estancias de representación de la bodega, más que a las naves industriales de elaboración. Zaha Hadid, igualmente, envuelve un quiosco histórico de las bodegas López de Heredia-Villa Tondonia, con un capricho formal, un divertimento de chapa metálica que se arruga ad libitum y contrapone lenguajes con la voluntad de irradiar modernidad e imagen, más que la creación de un espacio arquitectónico.

Rafael Moneo ha construido para la familia Chivite un edificio que rodea las antiguas instalaciones en la finca "Señorío de Arinzano", en Aberín, cerca de Estella (Navarra). Moneo valora el interés de algunas de dichas edificaciones, primero aislando y restaurando aquellas que merecen incorporarse al conjunto, para completarlas con un edificio de desarrollo longitudinal en el que se pueden leer todas las fases de la elaboración de los vinos. La torre prismática construida en sillería es el elemento más destacado junto con una pequeña iglesia de corte neoclásico y la casona del siglo XVIII que se transforma en una pieza vividera. Tras una meticulosa labor para transformar la finca en una explotación vitivinícola sin medrar su original topografía, se construye en tan singular paisaje la bodega que se diseña funcionalmente por estricto orden del proceso industrial. Inicialmente, un patio de recepción de la uva, cerrado con dependencias alrededor, seguido de un edificio cuadrangular de cinco naves donde se lleva a cabo el prensado de la uva y su elaboración, un pabellón donde se disponen los tinos en los que trabajar con los crudos y una nave enterrada donde se alojan las barricas para la crianza. Finalmente, un edificio exento con la planta de embotellado, oficinas, salas de cata y almacenaje. Todas las construcciones se proyectan con muros de hormigón abujardado, que adquiere una pátina que acerca este material al acabado de la piedra natural, sobre los que apoya una estructura resistente en madera acabada en cobre al exterior. El conjunto proyectado por Moneo envuelve las piezas preexistentes sobre un tapiz que se proyecta en el paisaje, poniendo en valor ambas arquitecturas en una nueva unidad que se asienta sensiblemente en el perfil de la finca.


Rafael Moneo (Navarra, 1937), premio Pritzker de 1996, se graduó en 1961 en la Escuela de Arquitectura de Madrid. Trabajó en Dinamarca en el estudio de Jorn Utzo y fue asistente en la Academia de España hasta 1965, cuando inauguró su propio estudio en Madrid. Su trabajo se centra en las tradiciones nórdicas y holandesas. Entre sus proyectos destaca la Fundación Pilar i Joan Miró de Palma, el Museo Thyssen en Madrid y el edificio Diagonal en Barcelona.

Zaha Hadid (Bagdad, 1950), medalla de oro del diseño arquitectónico británico en 1982, estudió arquitectura en la Architectual Association de Londres. En 1977 recibió el diploma de honor de la asociación y comenzó a enseñar para la misma con Koolhaas y Zenghelis. Durante 1994 ocupó la silla de Kenzo Tange en la escuela de diseño de la Universidad de Harvard.

Frank Gehry (Canadá, 1929) recibió el premio Pritzker en 1989. En 1954 se graduó en la Universidad de California y comenzó a trabajar para Victor Gruen Associates. Después de un año en el ejército fue admitido en la Escuela de Diseño de Harvard. En 1961 se trasladó a París, donde estudió a Le Corbusier y a Neumann. En 1962, de vuelta en Los ángeles, abrió su estudio.

LKS Studio (en la foto el jefe de proyectos, Paco Varela) se fundó en 2000 y ha desarrollado, junto con el arquitecto Tonet Sunyer, el Centro Socio Sanitario Valle de Laciana (León), que se inaugurará próximamente. Ha realizado proyectos hospitalarios para Sanitas y centros de trabajo. Acaba de ganar el concurso de viviendas unifamiliares Set Home en Cerceda.

Santiago Calatrava (Benimamet, Valencia, 1951) ha sido premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1999. Se graduó en Arquitectura por la Universidad de Valencia en 1974 y en ingeniería civil por el Instituto de Tecnología de Zurich en 1979, ciudad donde se establece en 1981. El puente del Alamillo y el viaducto de la Cartuja (Sevilla, 1992), la ampliación del aeropuerto de Barajas (Madrid, 1997) y la Torre de Comunicaciones de Valencia (1991) son algunos de sus principales trabajos.

Patxi Mangado (Pamplona, 1957) es arquitecto por la Universidad de Navarra, donde es profesor de Proyectos. Asimismo ha sido profesor invitado de la Universidad de Texas en 1996 y de la Universidad de Harvard en 1997 y 1998. Actualmente, además de su labor docente, tiene estudio propio en Pamplona. La plaza y las bodegas de Olite, el auditorio de Navarra y el centro de exposiciones de Palencia están entre sus obras principales.

Jesús Manzanares (Madrid, 1959) está desarrollando actualmente una serie de balnearios, entre los que destaca el de Panticosa (conjuntamente con Moneo y Siza). Cursó sus estudios en la escuela de Madrid y desde 1990 vive y trabaja en Jávea (Alicante). Entre sus trabajos más siginificativos se encuentra un gran número de bodegas a nivel nacional.