Y aquí están los veinte poemas finalistas:

Carlos Giménez

Una melodía muda agrieta el papel

pintado de cenefas doradas cuando hay luz de día

sobre la colcha de tu madre yacen las horas muertas.

Pájaro azul

Bate la persiana coja --- en los cajones abiertos ---un frío perfume de violetas.

Eliseo

La tarde seguirá rodando hacia el lago

El níquel de los minutos caerá del colchón

Todo hasta que salgas del fondo del viento.

Medea

Trenzan sus cicatrices

bajo el hálito de luna

se desangra el abismo entre habitaciones.

Ayalgamar

Cuántos versos caben

en esta ausencia

de alcoba muerta que apuñala el aire.

Frida Roffe

Quedaron los huesos plantados

a la orilla de la cama,

florecerán cuando la casa migre.

Clementina Vidal

Bastará con que imites los lomos de las nubes

para que los bordes de la habitación

derritan sus sombras arrugadas.

Ana Marìa

Tras la puerta / agujeros de luz / libélulas ovilladas en pulpa de ceniza.

Faradays

Las paredes respiran voces,

¿o es tal vez el aullido de la memoria

que camina cabizbajo?

Vianey Valdés

Todavía te bebe esta pared;

sus grietas y fisuras te dibujan

con la misma sed que dejaste en tu partida.

Pilar Alejos

Retazos de un silencio etéreo,

de palabras volátiles

que se esfuman al alba.

Hesicasmo Pérez

Se corren las cortinas regias,

se mueven con suavidad unas sábanas bordadas,

la coreografía del invitado grita en silencio.

Zitro

La palabra se hace fruto,

como madreselvas,

en el hogar de los abrazos tendidos.

Dresde

El polvo detiene sobre la copa

el ruido nuevo que enciende la buhardilla.

La casa sonríe desde sus grietas.

Huracanblue

Estancia púrpura donde la piel aúlla

Lunas de terciopelo rojo

Estampan las paredes

Efímera

¿Cómo escucharás el latido de mis sueños

si el laberinto de la cerradura

rasga mi voz?

Libertad

Hay una estela de nostalgia y moho

que lame el viento hambriento

del estío

Mari Carmen Pavón

Les acogen abiertos embozos de algodón

que olvidan su tiempo oxidado

entre aromas de tomillo.

María José Viz Blanco

Te invito al humilde lecho

que la lluvia y el viento

han construido más allá de las montañas.

Marta

Las quimeras fraguan mi dormitorio

las ventanas ciegas buscan

las puertas que sellaron nuestras palabras

Tema de la semana que viene: “Juegos de equipo”.