Macarena García interpreta a una adolescente iluminada en La llamada.

La actriz interpreta a una adolescente a la que se le aparece Dios en esta comedia musical que vuelve al Teatro Lara por tercera temporada consecutiva.

Vuelve con su tercera temporada al Teatro Lara de Madrid La llamada, una comedia musical escrita y dirigida por Javier Ambrossi y Javier Calvo, dos actores que encontraron en el microteatro su puerta de entrada a la creación teatral. La obra transcurre en un campamento religioso, con una monja moderna que intenta poner un poco de orden en medio del caos, una novicia con dudas de fe y un par de adolescentes rebeldes y, para más inri, amantes del electro-latino. Contra todo pronóstico, una de ellas se enfrenta a un profundo proceso de cambio interior cuando empieza a recibir la visita de Dios, a quien, por cierto, le encantan las canciones de Whitney Houston. Macarena García (Madrid, 1988), que se consagró como actriz gracias a la Blancanieves de Pablo Berger, es la protagonista de esta insólita comedia.



Pregunta.- La llamada ha ido sumando espectadores año tras año. ¿Es una de esas obras que crecen con el boca-oreja?

Respuesta.- Sí, eso es clarísimamente lo que ha pasado con esta obra. Empezó como algo muy pequeño pero nos hemos encontrado con muchos espectadores que han vuelto a vernos, acompañados de más familiares y amigos. Se ha recomendado mucho porque es una obra muy divertida.



P.- ¿Qué ideas afloran a partir de este disparatado argumento?

R.- La obra habla del derecho a cambiar y no tener miedo a ello, del respeto a las decisiones de los demás y de seguir el camino que uno quiere en la vida. Dios se le aparece a una adolescente y le dice que quiere que haga lo que a ella le gusta de verdad, que es cantar. Es un mensaje que nos puede servir a todos.



P.- El dios que interpreta Richard Collins-Moore es bastante atípico.

R.- Es un dios trasnochador, muy guay, que aparece en las escaleras con un traje de lentejuelas y un micrófono de brillantes cantando canciones de Whitney Houston, así que imagínate...



P.- ¿Y Macarena García, ha sentido alguna vez la llamada de Dios?

R.- No.



P.- Javier Ambrossi, uno de los creadores, es su hermano. ¿Estudiaron en un colegio de curas o monjas?

R.- Sí.



P.- Entonces estarían más que familiarizados con la retórica catequista de los campamentos y las clases de religión.

R.- Sí, es una obra muy bien documentada porque hemos escuchado las típicas frases de monja toda la vida.



P.- ¿Y aparcan su parentesco en el backstage o no?

R.- No podemos dejar de ser hermanos ni un momento. Somos supercariñosos y nos queremos un montón. Javier me cuida sin parar y me hace sentir muy cómoda.



P.- ¿Lo de ser actores es cosa de familia?

R.- No, nadie de nuestra familia se dedica a la interpretación. No sé por qué nos dio por ahí a los dos, pero es una suerte poder compartir esta profesión entre hermanos.



P.- Debutó a los 13 años en un musical, así que lo de cantar encima del escenario no es nuevo para usted.

R.- Bueno, en realidad fue lo primero que hice, participé en dos musicales pero llevo ocho años sin cantar en un escenario. Nunca canté especialmente bien, pero me encanta hacerlo.



P.- Su gran confirmación como actriz le llegó con Blancanieves: Concha de Plata a la mejor actriz y Goya como actriz revelación.

R.- Aquella película me trajo desde el primer momento cosas preciosas y ahora me siento más agradecida y afortunada que nunca por haber formado parte de ella.



P.- ¿Qué proyectos tiene ahora?

R.- Estoy rodando Palmeras en la nieve, de Fernando González Molina [adaptación de la exitosa novela de Luz Gabás] y lo compagino con la segunda temporada de la serie B&B, de boca en boca.



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