Juan Madrid. Foto: archivo.

Marta Torres presenta hoy en el Teatro Bellas Artes de Madrid la adaptación de su novela 'Viejos amores', inspirada en el asesino en serie José Antonio Rodríguez Vega.

El Mataviejas, violador y asesino en serie, tuvo en vilo a la sociedad española en los años ochenta. En el lapso de un año acabó con la vida de 16 ancianas, a las que engañó con su cara de no haber roto un plato en la vida y haciéndose pasar por fontanero. En su caso se inspiró el maestro de la literatura negra Juan Madrid (Málaga, 1947) para escribir Viejos amores (Ediciones B, 1993). La novela, hoy descatalogada, cobra vida hoy (función única) con la adaptación teatral de Marta Torres, en el Teatro Bellas Artes de Madrid.



Pregunta.- ¿Qué le parece la adaptación de Marta Torres?

Respuesta.- Marta ha realizado una excelente versión teatral. El trabajo de Marta ha sido excepcional, teniendo en cuenta la complejidad de la novela, en la que hay varios discursos narrativos que se superponen y se niegan entre sí.



P.- ¿Y la puesta en escena?

R.- Fantástica, muy expresiva, con actores que asumen roles de personajes diferentes y un ritmo que no decae en ningún momento.



P.- Es conocida su relación con el cine y la TV: Días contados, Tánger, Brigada Central... ¿Es esta la primera conexión de su escritura con el teatro?

R.- No. Varios autores hicieron en los noventa versiones teatrales de mis cuentos y de mi libro Crónicas del Madrid oscuro [hoy incluidos en Cuentos Completos (Ediciones B, 2010)], que se representaron en Madrid, Barcelona, Valladolid...



P.- ¿Cómo surgió este proyecto de llevar la novela a escena?

R.- Marta me llamó un día y me preguntó si podía realizar una versión teatral de mi novela y le dije que sí. Me envió el trabajo, me gustó mucho y más tarde vi un ensayo general de la obra. Había captado y representado en escena la esencia misma de lo que yo quería contar.



P.- ¿Por qué se inspiró en el psicópata José Antonio Rodríguez Vega para escribir la novela?

R.- El personaje me pareció fascinante y, al principio, me planteé realizar una obra de no-ficción, estilo A sangre fría, pero al final me decidí por novelarlo. Decir que se trata de J.A. Rodríguez Vega sería falso. Mi personaje novelesco es diferente, nada que ver con el auténtico. Se le parece en que ambos asesinaban y violaban ancianas. Nada más.



P.- La novela negra está viviendo una etapa de esplendor. ¿A qué cree que se debe?

R.- La llamada novela negra española ha tenido varias etapas de esplendor y otras de declive. No tiene una forma canónica de hacerse, no hay un canon. En España y en el mundo existen escritores concretos que utilizan, con mayor o menor habilidad narrativa, elementos de esa forma novelesca, basada en un crimen (o varios) que da sentido o es un pretexto, como en mi caso, para contar las historias que quiero contar.



P.- ¿Cree que la novela negra puede ser un tema perfectamente serio y eficaz para tratar temas sociales de fondo, a la manera de Petros Márkaris, por ejemplo?

R.- Conocí a Márkaris en Atenas en un acto en el que presentaba mis novelas traducidas al griego. Nos hicimos amigos. Por lo que a mí respecta, llevo publicando una vasta obra desde 1980, dedicada a contar lo que está pasando en nuestro país. Me considero un escritor político, como cualquier otro. No existe ninguna novela que no sea "política". Mejor que el análisis pre-textual, recomiendo el textual, es decir, creado después de leer las novelas. La novela llamada negra cuenta, mejor que ninguna otra, según mi parecer, la radiografía profunda de una sociedad inmisericorde, corrupta, embustera, explotadora y basada en la doble moral, la doble verdad y la doble contabilidad.



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