Sergi Bruguera en su etapa como capitán de España en Copa Davis.

Sergi Bruguera en su etapa como capitán de España en Copa Davis. Europa Press.

Tenis

Sergi Bruguera (54), extenista, sobre su patrimonio: "Cuando acabé de jugar, entendí que me tocaba gestionar mi dinero"

El doble campeón de Roland Garros entendió pronto la importancia de saber gestionar su capital tras la retirada.

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A. M.
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Sergi Bruguera fue uno de los grandes del tenis mundial en los años 90, doble campeón de Roland Garros y número 3 del ránking ATP, un jugador forjado en la tierra batida que marcó una época en el deporte español.

Hoy, lejos del ruido del circuito, su nombre aparece asociado a otro concepto: gestión patrimonial y finanzas para deportistas de élite. Lo hace como socio de una firma especializada y como voz autorizada en programas como Capital Deportivo, donde ha explicado cómo transformó su relación con el dinero tras colgar la raqueta.

Bruguera reconoce que durante su carrera estaba "100% focus en el tenis" y que delegaba sus finanzas en su madre, pero todo cambió al retirarse. "Cuando acabé de jugar, entendí que ya me tocaba a mí gestionar mi dinero de la mejor manera posible", resume ahora.

Ese clic le llevó a estudiar, a asesorarse y, finalmente, a convertirse él mismo en alguien que ayuda a otros profesionales a no perder lo que ganan en sus mejores años.

El caso de Bruguera encaja en un debate cada vez más presente en los vestuarios: la carrera deportiva es corta, los ingresos son muy altos en muy poco tiempo y no hay red si el patrimonio no se protege.

Sergi Bruguera, en una rueda de prensa

Sergi Bruguera, en una rueda de prensa EFE

En ese contexto, el extenista insiste en separar dos etapas: el momento de ganar el dinero en la pista y el momento de conservarlo y hacerlo crecer con cabeza. "En el trabajo hay que ganar el dinero y aquí lo que quiero es conservar el patrimonio y ganar un dinero decente", explica sobre su filosofía inversora.

Bruguera se define como un inversor "conservador, pero cuando creo en una cosa y lo tengo muy claro, entonces soy agresivo", una combinación que refleja prudencia, pero también capacidad para aprovechar oportunidades concretas.

Por eso insiste en que "lo más importante que tengo es gestionar mi patrimonio", subrayando que el objetivo no es vivir de pelotazo en pelotazo, sino de decisiones consistentes a largo plazo. 

Lecciones a los jóvenes

Al hablar de los deportistas a los que asesora, Bruguera describe un patrón que se repite: "Normalmente la mayoría de la gente es de perfil conservador, porque lo que quieren es poner su dinero en un sitio donde les dé un rendimiento correcto, sin grandes riesgos".

No buscan fórmulas mágicas, sino un equilibrio entre rentabilidad y seguridad que les permita mantener su estilo de vida cuando se apagan los focos. De ahí su consejo más directo: "Mientras estás jugando siempre sería conservador".

Bruguera insiste también en el efecto psicológico de gestionar bien el dinero desde los primeros contratos. "Mentalmente saber que tienes ese dinero y que te va creciendo y que va subiendo, eso te da tranquilidad de cabeza y de espíritu", apunta. Esa tranquilidad, según explica, no solo ayuda a dormir mejor, sino que permite competir con menos ansiedad, porque el jugador no siente que se juega "su futuro" en cada punto. 

La carrera de un campeón

Antes de preocuparse por balances y carteras, Sergi Bruguera fue uno de los nombres propios del tenis mundial: campeón de Roland Garros en 1993 y 1994, medallista olímpico en Atlanta 96 y pilar de una generación que abrió el camino a otros grandes del tenis español.

Su juego pesado desde el fondo y su fortaleza mental le convirtieron en un especialista temido en tierra batida durante más de una década. Esa experiencia en la élite es la que ahora traslada al mundo financiero, donde entiende mejor que nadie la presión, los ciclos de forma y la necesidad de pensar en el día después.

Hoy, su discurso mezcla recuerdos de la central de París con términos como perfil de riesgo, rentabilidad "decente" y preservación de capital. Y lo hace con una idea fija: que ningún deportista tenga que aprender a golpes lo que él decidió aprender a tiempo cuando se bajó definitivamente de la pista y pronunció esa frase que resume toda su nueva vida: "Cuando acabé de jugar, entendí que ya me tocaba a mí gestionar mi dinero de la mejor manera posible"