Serena Williams en Roland Garros

Serena Williams en Roland Garros Reuters

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Serena Williams lidera la última victoria del feminismo en el tenis: adiós a las minifaldas

Tras las polémicas de Roland Garros o el US Open, la WTA ha anunciado la 'modernización' en el código de vestimenta de las tenistas para este 2019.

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Tiempos de cambio en el mundo del tenis. Después de años en el que las deportistas han intentado desafiar por la desigualdad en los premios económicos, así como en su ropa para afrontar los partidos.

Las minifaldas ya no serán la única vestimenta estrella para las tenistas, sino que la WTA ha anunciado, al fin, un cambio en este particular código para el aplauso de las jugadoras y también para entrar de lleno en el siglo XXI.

Steve Simon, CEO de la WTA, ha sido el encargado de anunciar estos cambios. "Queríamos ser progresistas y asegurarnos de estar al día con respecto a la moda y el desgaste competitivo", ha asegurado.

Serena Williams, durante el Roland Garros 2018

El uso, por ejemplo, de leggins debajo de las faldas no estaba expresamente prohibido anteriormente, pero con esta medida intentan "dejar su posición explícitamente clara" y acabar así con posibles debates en el futuro.

"También queríamos darles a nuestras jugadoras la oportunidad de ser quienes quieren ser y usar lo que quieran, con lo que se sientan cómodas compitiendo", ha explicado Steve Simon.

Algunas tenistas del circuito ya han mostrado su alegría por el reconocimiento, aunque no hay que olvidar que esto solo atañe a los torneos del circuito de la WTA, no a los Grand Slams que tienen su propia normativa al estar sujetos a la jurisdicción de la Federación Internacional de Tenis.

Jugadoras como Simona Halep, actual número dos del mundo, han comentado que pese a no haber jugado nunca en mallas "cuando hace frío" las necesitan para "mantener los músculos calientes.

Otras como Fatma Al Nabhani han utilizado sus redes sociales para respaldar el cambio de la WTA: "Vamos a rockear nuestras polainas". Ons Jabeur ha seguido esta misma línea y ha señalado que "es realmente bueno para las jugadoras usar esto sin problemas y ser libres de hacer lo que quieran".

Serena Williams, durante un partido de Wimbledon 2018

Serena Williams, durante un partido de Wimbledon 2018 REUTERS

Serena, en el centro de la polémica

La tenista estadounidense acudió a la pasada edición de Roland Garros con un traje de lo más controvertido. Malla larga negra, camiseta ajustada negra y una franja roja en la cintura.

Una vestimenta especial para su periodo tras haber sido madre, la cual diseñó Nike para evitar los coágulos de sangre después del embarazo, pero que en el torneo de París se vio como una particular aberración a la historia del Gran Slam francés.

Bernard Giudicelli, presidente de la Federación Francesa de Tenis (FFT) y organizador de Roland Garros, aseguró entonces que se habían sobrepasado los límites. "Creo que hemos llegado muy lejos. El conjunto de Serena de este año, por ejemplo, no será aceptado más. Hace falta respetar el juego y el lugar", comentó sobre el polémico traje de una de las mejores tenistas de la historia.

Giudicelli comentó también que no podría vetar vestimentas así para la edición de 2019 al estar ya las colecciones cerradas, pero que estudiará hacerlo para 2020. Aunque, eso sí, espera no tener que implantar una normativa tan estricta como la de Wimbledon, torneo al que tanto jugadores como jugadoras deben acudir vestidos de estricto blanco -ropa interior incluida-.

La polémica por el famoso traje de gato llegó tan lejos que hubo acusaciones de racismo, sexismo y también de ignorancia. La propia Serena Williams quiso dejar claro que había estado usando estos pantalones cuando jugaba para "poder mantener la circulación sanguínea". "Es un traje divertido, pero también es funcional para que pueda jugar sin problemas", añadió la tenista.

Serena Williams, en su debut en el US Open.

Serena Williams, en su debut en el US Open. REUTERS

"Me siento como una guerrera, como una princesa guerrera, tal vez la reina de Wakanda. Siempre he querido ser un superhéroe y es mi forma de serlo. Me siento como un superhéroe cuando lo llevo puesto", comentó la jugadora. Algo que también fue respaldado por Nike: "Puedes quitarle al superhéroe su disfraz, pero nunca podrás quitarle sus superpoderes".

Después de estar en el centro de los debates, la menor de las Williams volvió a ser noticia por otro atrevido look durante, precisamente, un Grand Slam. En el US Open, la norteamericana sorprendió a todos luciendo un vestido de tutú negro. Las críticas por el traje de gato no hicieron mella en la tenista y se presentó con este modelo de la colección Queen de Nike.

Otras polémicas que abrían la brecha

La brecha entre hombres y mujeres está patente en la mayoría de círculos. Da igual la clase social, la etnia... En el deporte también es una realidad, aunque se trabaje para que está se vaya reduciendo hasta su esperada desaparición.

Ya en 1985, durante el US Open, la tenista Anne White fue advertida de que usará una ropa más apropiada después de usar en primera ronda un traje de spandex blanco de manga larga.

También en el US Open fue la francesa Alize Cornet quien recibió una nueva advertencia por violación del código de "comportamiento antideportivo". ¿El motivo? Cambiarse su camiseta al final de la pista, enseñando así su sujetador deportivo. La polémica que se creó entonces tuvo como final un comunicado de disculpa por parte de la organización.

Serena Williams ante Kaia Kanepi en el US Open 2018

Serena Williams ante Kaia Kanepi en el US Open 2018 REUTERS

"Todos los jugadores pueden cambiar sus camisetas mientras estén sentados en la silla del jugador. Esto no se considera una violación del código. Las jugadoras, si así lo desean, también pueden cambiar sus camisetas en un lugar más privado cerca de la pista", señalaba la organización del Abierto de Estados Unidos.

Todo ello después de que se pusiese de relieve que es habitual a ver a los tenistas masculinos con el torso desnudo tanto durante los encuentros como al finalizar los mismos.

Jabeur ha dicho que "deberían hacer que todo sea igual, ya sea para hombres como para mujeres. No pueden tratar a los hombres de manera diferente a las mujeres". Un pequeño paso para el igual trato.

Faldas, mallas, pantalones cortos... Cada deportista podrá elegir con qué se siente más cómoda para jugar, al menos en los torneos de la WTA, ahora es el turno de que los Grands Slam se den cuenta que el nuevo siglo comenzó hace tiempo.

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