Saúl Craviotto, en los Juegos Olímpicos de París.

Saúl Craviotto, en los Juegos Olímpicos de París. Europa Press

Otros Deportes

Saúl Craviotto, 41 años, sobre cómo se mantiene en forma: "Los sábados son de pizza, palomitas o helado de 0.5 litros"

El español con más medallas olímpicas de la historia no cree en las dietas extremas y aplica "el sentido común" en su alimentación.

Más información: Ni batido ni barritas: Saúl Craviotto comparte la receta proteica más deliciosa para antes de hacer ejercicio

Publicada

Saúl Craviotto se ha consolidado como uno de los grandes referentes del deporte español, admirado por su disciplina, humildad y capacidad de superación. Además de ser el deportista español con más medallas olímpicas de la historia, el catalán combina su carrera deportiva con su labor como policía nacional, conferencista, modelo y aficionado a la cocina.

En una entrevista con AS, el palista compartió reflexiones personales sobre la vida, las dietas milagro y su relación con el deporte: "Soy un tipo normal, padre de familia, papá de tres niñas, con una vida muy normal. Y eso es lo que no quiero perder", asegura.

Fuera del agua, el deportista encuentra en la cocina un espacio de desconexión: "Cocinar me relaja mucho. Ese momento de abrir una botella, echarme una copita de vino; preparar una tortilla de patatas con música de fondo y en tranquilidad. Lo competitivo lo dejo fuera de casa, aquí busco todo lo contrario", confiesa.

El desayuno es para él un ritual invariable: "Tomo siempre lo mismo: una tostada con aguacate, jamón y dos huevos fritos; zumo de naranja natural; piezas de fruta como piña, melón, sandía y naranja; un yogur con un poco de avena y un cafetín", detalla.

En su día a día, la alimentación es uno de los tres pilares que equipara al descanso y al entrenamiento, el "combustible" imprescindible para rendir en la élite. Craviotto explica que adapta los macronutrientes al tipo de sesión: más carbohidratos cuando predomina el trabajo aeróbico y más proteína en días de fuerza, siempre dentro de una pauta flexible y sin obsesiones.

Saúl Craviotto celebra su resultado en los Juegos Olímpicos de Río.

Saúl Craviotto celebra su resultado en los Juegos Olímpicos de Río. EFE.

En cuanto a nutrición, Craviotto se muestra escéptico con las dietas milagro y apuesta por el sentido común: "No soy fan de las dietas extremas, de comer solo carne o de dejar de comer ciertas cosas", reconoce el piragüista.

"Seguramente tengan base científica, como los ayunos intermitentes, que ahora están muy de moda, pero son tendencias. Yo prefiero el sentido común: comer saludable, variado y sin excesos. Los excesos son malos, y aquí, con la dieta mediterránea, tenemos algo muy positivo", añade.

Lejos del tópico del deportista que pesa cada bocado, Craviotto afirma que "como muy bien, pero tampoco me privo de nada", manteniendo un equilibrio entre salud y disfrute.

En una entrevista para el diario As detalla un desayuno tipo antes de entrenar: tostada con aguacate, jamón y dos huevos fritos, zumo de naranja natural, varias piezas de fruta, yogur con un poco de avena y café.

Ese desayuno ilustra una estructura completa, con hidratos, proteína y grasas saludables, que le sirve para afrontar sesiones de unas cuatro horas diarias de entrenamiento.

Sus platos habituales del día a día combinan verduras, hidratos de carbono y proteínas, recetas pensadas "para estar a tope antes de hacer ejercicio y recuperar después de haber entrenado".

El momento de 'pecar'

En casa predominan propuestas de cocina casera y mediterránea, desde albóndigas o fabada hasta fideuá, demostrando que un deportista de élite puede comer sabroso sin renunciar al rendimiento.

La cara más permisiva de su dieta se concentra en un día concreto: el sábado. "Aunque como deportista de élite llevo una dieta cuidada y estricta, admite que se la salta un día a la semana: 'Los sábados son de pizza, gominolas, palomitas o un helado de medio litro; no es bueno obsesionarse'", declara en una entrevista con la agencia EFE.