Cristina Gutiérrez junto a su Mitsubishi Montero.

Cristina Gutiérrez junto a su Mitsubishi Montero. Foto: BF Goodrich

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Odontóloga, 25 años, de Burgos y, quizás, la primera española en terminar el Dakar

Mientras la mayoría de las chicas de su edad se preparan para la fiesta de fin de año, Cristina Gutiérrez, tratará de conquistar de la prueba más dura del mundo sobre cuatro ruedas.

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“No hay duda de que el Dakar es la carrera más impresionante del mundo, con una grandísima dificultad”. Cristina Gutiérrez es consciente de que se enfrenta al mayor reto de su vida al afrontar la prueba más dura de los últimos años del Dakar, que supone un desafío extremo para todos los participantes donde ninguna mujer española ha sido capaz de terminar hasta la fecha en la categoría de coches.

El Dakar más duro

La piloto española, a bordo de su Mitsubishi Montero, con Pedro López como copiloto y armada con unos BF Goodrich casi imposibles de pinchar, afrontará el infierno que el director deportivo de la prueba, el español Marc Coma, ha diseñado para los aventureros que el día 2 de enero tomarán la salida en Asunción. Con una altitud de más de 3.000 metros durante seis días se privará de oxígeno a los participantes mientras estos deben navegar sobre pruebas especiales de más de 400 km. de recorrido orientándose con sólo una brújula al estará prohibido en esta edición el uso del GPS.

El recorrido diseñado por el español para esta prueba hace del Dakar 2017 y sus 12 etapas uno de los mayores retos a los que un ser humano puede someterse durante 15 días a bordo de un coche para cruzar la Sudamerica más salvaje a través de 9.000 kms que recorren Paraguay, Bolivia y Argentina.

La conquista de un sueño

EL ESPAÑOL ha tenido la oportunidad de entrevistar a Cristina Gutiérrez, quien de la mano de la marca que creó el primer neumático radial todo terreno en 1976, BF Goodrich, podrá hacer realidad el sueño que ronda su cabeza desde que se puso al volante por primera vez a los 4 años.

¿Cristina Gutiérrez, primera mujer en terminar el Dakar?

Pruebas especiales eternas en lugares inhóspito, sin casi oxígeno y con sólo una brújula protagonizan más una pesadilla que una forma de comenzar el nuevo año. La pregunta para una joven de Burgos afincada en Madrid que pasa su día a día en un clínica como odontóloga es obligada:

¿Está usted loca?

"Eso me dicen algunos. La verdad es que llevo toda mi vida ligada al mundo del motor y más desde los 18 años que empecé a correr en raids en todo terreno. Mi objetivo número uno era soñar con el Dakar, porque cuando empecé a correr me parecía inalcanzable. El subcampeonato de España del año pasado y ser seleccionada por la FIA me han hecho ‘creérmelo’ y lanzarme a por mi sueño, lo que para mi es un orgullo”.

Hablar con esta la subcampeona del Campeonato de Rallys Todo Terreno genera sensaciones contrapuestas. Por un lado de no ser por su camisa plagada de patrocinadores uno no pensaría que esta ante un piloto capaz de doma un 4x4 sobre dunas o otros terrenos llenos de trampas. Su forma de hablar y su naturalidad denotan pureza a la vez que una mente clara, algo vital cuando uno corre raids donde los imprevistos y las sorpresas pueden salir muy caras.

Su físico engaña como lo hace su carácter calmado e introvertido. Cristina Gutiérrez ya ha demostrado en más de una ocasión su garra, frialdad y capacidad de superación, como cuando sufrió su primer accidente durante una prueba en la que su todo terreno quedó volcado con ella al volante y su hermano de copiloto.

Donde muchos serían presa del pánico, Cristina mostró su sangre fría y capacidad de reacción. La burgalesa que aún ni había cumplido los veinte se desabrochó el cinturón, y bajo la ‘lluvia’ de gasóleo que caía sobre ellos fue capaz de romper su ventanilla con el brazo, salir del vehículo y rescatar a su hermano, que se había quedado paralizado tras el incidente.

Esa serenidad ante las situaciones más extremas es lo que puede marcar la diferencia entre hacer historia y finalizar el Dakar o fracasar en el intento y la trayectoria de esta piloto invita a pensar que el sueño de ver a una mujer finalizar el Dakar sobre cuatro ruedas puede hacerse realidad en 2017.

La mujer que dejaba atrás a los hombres

¿Ha sido muy duro ser mujer en un mundo típicamente de hombres donde, lo mismo, no te tomaban en serio?

“El hecho de ser mujer de hecho me ha ayudado en muchas ocasiones. Yo sabía que como piloto podía estar compitiendo con chicos, nunca me he venido abajo por ser mujer, al revés incluso. Los pilotos me recibieron raro, quizás no estaban acostumbrados a ver a chicas, pero la verdad es que me han apoyado desde el principio”.

Las mujeres siguen siendo minoría en el mundo del automovilismo y los raids llevan esta situación al extremo, pero a la hora de llegar a la meta en primera posición el sexo no importa, aunque en un mundo masculino aún pese el estereotipo de una mujer al volante, como nos confesaba este diario: “A todo el mundo le da rabia que una chica le adelante”.

La Campeona femenina en Sealine Cross Country de Qatar y sexta absoluta de la prueba es consciente de que además de ser piloto representa a todo un colectivo. “Yo soy mujer y estoy orgullosa de serlo y estoy orgullosa de representar a este sector femenino que cada vez está entrando más al automovilismo y estamos luchando de tu a tu con los hombres y eso quiere decir que cabemos dentro de este mundo”.

De la Universidad a los rallyes

Sus cuatro títulos consecutivos de Campeona de España en categoría femenina han llevado a esta odontóloga de vuelta a la universidad donde curso sus estudios.

¿Qué supone regresar a su universidad esta vez como conferenciante?

“Imagínate, yo era una persona muy introvertida y vergonzosa, no me gusta sobresalir y no me gusta hoy en día. Pero la vida me ha hecho quitarme las vergüenzas y hacer todas estas cosas y que a la gente le llame la atención al final ha derivado en estas situaciones que tienes que afrontar y sacar adelante”.

El espíritu de la joven piloto sobresale en estos momentos y apunta: “Me encanta que la gente pueda aprender algo de mi y si puedo enseñarles cualquier cosa yo estaría encantada”.

Cristina es una chica trabajadora que tienen las cosas muy claras en su cabeza, aspecto clave para afrontar un reto tan ‘salvaje’ como el Dakar, pero la odontóloga cuenta con una mente donde las prioridades están claras y los objetivos concretos. Trabaja duro cada día en el clínica pero no olvida su formación para llegar aún más lejos. “Estoy estudiando y trabajando a la vez. Estoy estudiando el postgrado de ortodoncia y trabajo entre Madrid y Burgos”.

¿Y el futuro entonces? ¿Bata blanca o mono de competición?

“Yo me labré el futuro de dos maneras porque sé que el mundo de la competición es muy complicado para vivir de esto. Tenía claro desde el principio que tenía que hacer una carrera, algo que me permitiera tener una estabilidad en el futuro”.

Su profesión le encanta y confiesa que las últimas semanas ha trabajado al máximo para dejar a sus pacientes listos antes de subirse al avión camino de las Américas. En el corazón late la competición pero ya es lo suficientemente madura para tener claro lo difícil que es vivir del mundo donde ha puesto su pasión. “Ojalá podamos vivir de esto el máximo tiempo posible. Yo estoy abierta a todo, si tengo que aparcar la ortodoncia unos años se aparcará y si no eso que tengo, no me voy a quedar sin nada de repente, eso es lo bueno”.

Cuando se vive entre la aséptica consulta y las dunas de un desierto, ¿qué es más difícil una endodoncia o acabar una etapa?

“Yo creo que la endodoncia -responde entre risas- porque al final conducir es algo que llevo dentro, que lo llevo muy en la sangre y es mi pasión, todo viene con muchas más alegrías. Si vienen una endodoncia mala, los pacientes sufren mucho y esto no me gusta”.

Un casco en honor a Fernando Alonso

También ha rodado en circuitos. ¿Le gusta la Fórmula 1?

“Me encanta, me encanta Alonso, soy superalonsista, de hecho mi casco lo hice en su honor. e puse un tweet hace poco -aquí la emoción de quien también es una aficionada más explota- y es que es un crack porque me contestó y para mi eso fue…, le doy las gracias si alguna vez escucha mis palabras”.

Desde los 18 años compite coincidiendo con una Fórmula 1 donde cada año debutan pilotos más jóvenes como Max Verstappen al tiempo que muchos dicen que los jóvenes no deberían llegar tan pronto a la categoría…

“Yo creo que si llegan es porque lo valen y me parece bien que se abra el mundo del motor a gente joven porque al final es el futuro”.

Pero su alegato no deja de lado a los ‘mayores’ demostrando que su apuesta es por el talento.

“Veo bien que haya gente mayor mientras lo valgan. Yo entiendo que Alonso es mayor pero es que lo hace igual de bien que Verstappen y Carlos Sainz. Yo no reprocharía nada a que entraran ni jóvenes ni mayores”.