Patrick Reed, campeón de 2018, viste a Tiger Woods con la chaqueta verde de campeón del Masters 2019.

Patrick Reed, campeón de 2018, viste a Tiger Woods con la chaqueta verde de campeón del Masters 2019. Reuters

Golf Masters de Augusta

Tiger Woods resucita un Domingo de Ramos en el Masters de Augusta

El californiano hace historia con su 15º grande cumplidos ya los 43 años y vuelve a soñar con superar los 18 de Jack Nikclaus para ser el más grande de la Historia.

Al Augusta National se peregrina igual que a Jerusalén o a La Meca. Todo golfista que se precie debe hacerlo al menos una vez en la vida porque los milagros que allí se contemplan no son de este mundo. Si allí consiguió Sergio García su primer grande, allí ha resucitado Tiger Woods. Aunque, por limitar su divinidad, no fue al tercer día, sino que hemos tenido que esperar 11 años después de su último grande, 14 años después de su última victoria en el Masters.

Con 43 años y 105 días de vida, el Extraterrestre -sí, vuelve a ser de otro mundo- se ha convertido en el undécimo jugador más veterano de la historia en conseguir ganar un grande. Lejos quedan los 48 años de Julius Boros o los 46 con que Jack Nicklaus conquistó el último de sus 18 majors. Sin embargo, el Tigre -nada ya de Tigretón- abre la puerta a su segunda juventud, a su segundo advenimiento y hace soñar con convertirse también en la estadística en el más grande de todos los tiempos.

Si en 2018 fue segundo en el PGA y sexto en el British por qué no va a ganar tres más en el futuro más inmediato, este mismo año incluso puestos a pensar en milagros.

Tiger Woods celebra el putt de la victoria en el hoyo 18 del Augusta National.

Tiger Woods celebra el putt de la victoria en el hoyo 18 del Augusta National. Reuters

Porque lo que ha sucedido en el campo de Georgia durante los últimos cuatro días está más cerca del milagro que de cualquier otra cosa. Es la resurrección de Lázaro unida al perdón al Ángel Caído y aderezado con las notas épicas de las gestas bíblicas. Tiger Woods no sólo ha vuelto de entre los muertos, sino que ha sufrido cada uno de los siete infiernos de Dante para volver de todo ello más fuerte, más resistente, más capaz.

Woods, el mismo que dominó el mundo del golf con puño de hierro durante una década, el deportista que más dinero ha ganado de todos los tiempos, el hombre que puso al golf en el mapa de los deportes de masas, el tipo que lo tenía todo, que era una superestrella, un buen hijo, un buen marido, un buen padre... El mismo que un día se estrelló su Chevrolet Escalade contra una boca de riego y lo perdió todo por su mala cabeza.

Sus 70 golpes de este domingo fueron un acto de fe. No hay duda de eso. Cada uno de sus seis birdies y sus cuatro bogeys se acompañaron de plegarias, de rezos, de maldiciones y de reclamos al Olimpo. Pero es que 2019 no es 2005 y, como si de American Gods se tratara, el resto de dioses ya no respetan a Mr. Wednesday.

Los nuevos ídolos son más jóvenes, más potentes, más irrespetuosos con los antiguos. Xander Schauffele, Dustin Johnson, Brooks Koepka, Tony Finau, Francesco Molinari, Patrick Cantlay, Jon Rahm... La lista de candidatos a derrotarle es más amplia de lo que nunca fue y tienen nuevas armas. Ahora parecen robots, sin fallos, mirando la marca de las 300 yardas por el retrovisor en cada drive, atléticos, fríos. Todo lo que un día fue Tiger, todo lo que le hizo único.

El público de Augusta estuvo completamente entregado a Tiger del primer al último golpe.

El público de Augusta estuvo completamente entregado a Tiger del primer al último golpe. Reuters

El Tiger de antaño era así, pero la vida recondujo su camino y su golf. El divorcio, la clínica de desintoxicación por su adicción al sexo, la detención por conducir bajo los efectos de las drogas, el escarnio público, las lesiones de espalda, las lesiones de rodilla, la presión, el desgaste físico inherente a la edad... El mundo dejó de ser lo que era para él y le llevó a una travesía por el desierto que hoy, por fin, ha llegado a su fin.

Lo que muchos pensaron (pensamos) que no volvería a pasar ha sucedido en el mejor escenario del mundo, ha abierto la puerta al sueño que desde 2008 quedó en suspenso y ha devuelto al más grande todos los tiempos al lugar que le corresponde. Ahora sólo falta saber si Tiger conseguirá su objetivo o, en caso contrario, si al menos Michael Jordan, Maradona, Usain Bolt o Wayne Gretzky se plantean imitarle.

Masters de Augusta 2019 - Clasificación final

1.- Tiger Woods (USA) 275 (70, 68, 67, 70) -13

T2.- Dustin Johnson (USA) 276 (68, 70, 70, 68) -12

T2.- Brooks Koepka (USA) 276 (66, 71, 69, 70)

T2.- Xanter Schauffele (USA) 276 (73, 65, 70, 68)

T5.- Jason Day (AUS) 277 (70, 67, 73, 67) -11

T5.- Tony Finau (USA) 277 (71, 70, 64, 72)

T5.- Francesco Molinari (ITA) 277 (70, 67, 66, 74)

T5.- Webb Simpson (USA) 277 (72, 71, 64, 70)

T9.- Patrick Cantlay (USA) 278 (73, 73, 64, 68) -10

T9.- Rickie Fowler (USA) 278 (70, 71, 68, 69)

T9.- JON RAHM (ESP) 278 (69, 70, 71, 68)