Joan Laporta y Joan Oliver, durante un acto de campaña a la presidencia del Barcelona.

Joan Laporta y Joan Oliver, durante un acto de campaña a la presidencia del Barcelona. Efe

2ª División FÚTBOL

La antigua directiva del Barça 'compra' un club en China junto a Joan Laporta

La cabeza visible del proyecto es Joan Oliver, director general del Barça con Laporta. Ambos, junto a Xavier Sala i Martin y Rafael Yuste, han comprado el 29% del BIT FC de Pekín en nombre del Reus, equipo de Segunda División.

El Reus ha decidido darle la vuelta a la tortilla en el fútbol mundial. Mientras el dinero chino llega a expuertas a Europa, ya sea comprando competiciones, clubes o jugadores, la directiva del conjunto catalán, encabezada por Joan Oliver, ha decidido iniciar el camino contrario, y se ha comprado un club chino. concretamente ha comprado un 29% del BIT FC, de la Segunda B china, aunque lo más curioso son los compañeros de viaje que ha elegido.

El que fuera director general del FC Barcelona y que desde 2014 es el máximo accionista del Reus -muy bien apoyado en la figura del superagente Jorge Mendes- ha recurrido a su antiguo jefe, Joan Laporta, y a algunos de los compañeros de aquella Junta Directiva azulgrana, entre ellos Xavier Sala i Martin y Rafael Yuste, para invertir, una decisión que, según dijo a EFE, tomó en 2010, justo tras su salida del Barça: "El objetivo es desarrollar el fútbol en China, formar jugadores a largo plazo e ir progresando tanto como podamos", indicó durante la presentación del proyecto en Pekín.

Esta visión a largo plazo es una de las claves del proyecto de Oliver, quien, de hecho, asegura que "a corto plazo no tiene ningún negocio", y que el BIT aspira a convertirse en "un punto de referencia de otra forma de trabajar" en un balompié chino "lleno de gente con mucho dinero y poca experiencia en el fútbol". "Somos gente de fútbol, no somos el típico inversor que tiene el capricho de comprar un club", explica el directivo.

UN MODELO A SEGUIR

Oliver, que enfatiza la importancia del saber hacer para las futuras aspiraciones del equipo, apunta que otros equipos extranjeros esperarán "a ver si el invento funciona" para seguir sus pasos, y explica que su conocimiento del fútbol chino ha sido lo que le ha colocado en esta posición pionera. "Necesitas conocer mucho el fútbol de China. Si la gente no tiene este conocimiento, ve mucho riesgo en meterse", explica.

Las negociaciones arrancaron en enero de 2015 y hasta ahora no ha sido posible materializar el acuerdo, aunque Oliver no duda a la hora de afirmar que quieren "incrementar muy significativamente la participación accionarial", aunque advierte de que "las cosas hay que hacerlas paso a paso, especialmente en China".

Esta prudencia se ve también a la hora de hablar del futuro de los futbolistas que desarrollen: "Yo sueño con que haya jugadores chinos formados en el BIT jugando con el Reus, pero no es tan fácil. Hoy por hoy, la distancia entre el fútbol de la Liga y el fútbol de China es muy grande".

El BIT, siglas de Beijing Institute of Technology, universidad pequinesa en la que se fundó en 2000 y donde juega sus partidos, se convirtió en 2006 en el primer combinado compuesto por estudiantes universitarios en ganar la China League Two (CL2, equivalente a la Segunda B española) y ascender a la China League One (CL1), la segunda categoría del fútbol chino. Allí permanecieron hasta 2015, cuando descendieron de nuevo a la CL2, división donde jugarán esta temporada bajo las órdenes de Robert Ahufinger, exjugador español del Reus, que contará en su cuerpo técnico con el excapitán rojinegro Jaume Delgado y con preparadores también vinculados al club como David Jovell y Guillermo Oriol.

Ahufinger aseguró a Efe que el BIT cuenta con una "plantilla joven, que trata bien la pelota, con orden táctico y rigor", que tiene "una propuesta de juego diferente a la que se juega aquí", por lo que deben ser "ambiciosos y querer ganar hasta en los entrenamientos". "El fútbol dirá dónde vamos a estar", como señala el técnico, pero el BIT ya tiene los mimbres para soñar con volver a su lugar natural, la CL1 y, quién sabe, quizá soñar con competir con los históricos del fútbol chino en una Superliga cada vez más relevante a nivel mundial.