El ultra del Betis en la pelea entre ultras de Barcelona.

El ultra del Betis en la pelea entre ultras de Barcelona. Televisiones

1ª División VUELVE A LA CARGA TRAS LA AGRESIÓN DE BILBAO

El ultra del Betis reaparece en la bronca a sillazos de Barcelona del 12-O

Manuel Herrera fue un participante más que activo en plena batalla campal entre hinchas deportivos en la plaza Catalunya este jueves.

M.C. / Agencias

Manuel Herrera vuelve a ser noticia por motivos violentos. El ultra del Betis, que pasó a la fama por agredir a un hombre en Bilbao el pasado mes de abril, salta a la palestra una vez más. Ahora, la trifulca se ha dado en Barcelona, donde Herrera se peleó con radicales de otros equipos deportivos este jueves tras las manifestaciones llevadas a cabo en la ciudad catalana con motivo del 12-O.

En este vídeo difundido por el espacio televisivo matinal Espejo Público, de Antena 3, puede distinguirse fácilmente al radical bético, debido a su envergadura bien musculada y a que lleva su vestimenta habitual (gorra y ropa deportiva). Aparece corriendo con dificultad y, en otro de los momentos del vídeo, utiliza varias sillas como proyectiles. Una está a punto de golpear a otra persona y la otra acaba impactando en un árbol cercano.

Este jueves por la mañana, varios grupos de ultras se enfrentaron en una pelea en la terraza de un bar de la plaza de Catalunya de Barcelona. Participaron una veintena de personas "de dos grupos que formarían parte de seguidores radicales de equipos de fútbol enfrentados", según la Policía.

Un total de 25 personas fueron identificadas en relación con estos incidentes, en los que los grupos enfrentados se lanzaron sillas (como en el caso del ultra del Betis), vasos y botellas de la terraza de un bar, y los Mossos abrieron una investigación por estos sucesos.

No es el primer acto violento de Herrera, con unos cuantos antecedentes, que se hace público. Propinar una paliza a un ciudadano bilbaíno en pleno centro de la ciudad vasca horas antes de un Athletic-Betis (¡"Gabilondo, arriba España!", "Proetarra", le gritó antes de pegarle) le costó una multa de 9.000 euros y 24 meses sin acceder a ningún estadio de fútbol.