Cristiano Ronaldo en el partido ante Nueva Zelanda.

Cristiano Ronaldo en el partido ante Nueva Zelanda. REUTERS

Fútbol Internacional

Baño de alegría y tranquilidad para Portugal

Golea a Nueva Zelanda (4-0) y pasa a semifinales de la Copa Confederaciones como primera de grupo. Cristiano, que descansó media hora, marcó de penalti.

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Goleada y semifinales casi sin despeinarse. Portugal no sufrió ni temió por el batacazo y dio otro paso más en una Copa Confederaciones en la que hay que ganar ya que se está. No hay problemas en reconocer la poca relevancia de este torneo, pero tampoco se puede argumentar eso para excusar una derrota. Y en eso está la actual campeona de Europa.

Portugal mostró su mejor cara y barrió del campo a una Nueva Zelanda (4-0) que poco ofreció en todo el torneo, perdiendo todos los partidos y solo marcando un gol. Los oceánicos estuvieron en Rusia porque tenían que estar, campeones de un continente en el que no tienen rival una vez que Australia se fue a disputar los torneos asiáticos. Una vez fuera de ahí, es una selección arrollada por cualquiera al que se enfrente.

Una goleada incontestable que manda a Portugal a semifinales como primera de grupo. México, tras ganar a Rusia por 2-1, pasa como segunda. Lo hizo sin necesitar a Cristiano Ronaldo los 90 minutos, ya que Fernando Santos dosificó a su estrella y le cambió cuando había disputado algo más de mitad de partido. Ya había dejado algún destello el jugador del Madrid, aunque esta vez con mucha más tranquilidad. El guión del encuentro no pedía la mejor de las actuaciones. 

Cristiano marcó a la media hora de juego, de penalti, después de un claro agarrón de Doyle sobre Danilo Pereira. No fue el gol su mejor momento del partido. Ronaldo estuvo muy activo en el juego aéreo, encontrando la complicidad de sus compañeros, que vieron que el mayor peligro que llevaban era en esa circunstancia. La unión entre Cristiano y Quaresma ha reinventado la historia futbolística de Portugal.

Vivió de su cabeza Cristiano: un remate al larguero, otros dos que paró Marinovic, portero de Nueva Zelanda, y otro que se fue fuera. Como ninguno entraba, Portugal encontró más alternativas y Bernardo Silva puso el segundo tras irrumpir en el área y finiquitando una muy buena jugada entre Quaresma y Eliseu. Más tarde, ya en la segunda parte, André Silva cogió el balón y demostró que también un '9' puede ser más que un simple rematador. Lo hizo todo bien y puso el 3-0, que solo se movería en el último minuto con un disparo lejano de Nani.

Dejando buenas sensaciones, aunque el rival tampoco es que deba alimentar falsas expectativas, Portugal está en semifinales de esta devaluada Copa Confederaciones y espera rival, salvo sorpresa, entre Chile o Alemania. Ahora serían los actuales campeones del mundo, pero se decidirá este domingo en la última jornada de ese grupo.