Luka Modric aplaude a su afición.

Luka Modric aplaude a su afición. Reuters Reuters

Fútbol

La casa que conserva Luka Modric (40) en Madrid: 2.700 metros y 2,3 millones de euros en una zona exclusiva

El excentrocampista del Real Madrid no se ha desprendido de su exclusiva vivienda pese a que se marchó a jugar a la liga italiana.

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A. M.
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Luka Modric ya no viste de blanco, pero sigue teniendo un pie en Madrid. Pese a su marcha al AC Milan, el croata mantiene intacta su espectacular casa en La Moraleja, una mansión de lujo que se ha convertido en uno de sus grandes tesoros fuera del terreno de juego.

El centrocampista conserva la vivienda que compró en su día en una de las urbanizaciones más exclusivas de la capital, la zona de La Moraleja.

Allí fijó su residencia durante sus años en el Real Madrid y, según su entorno, su idea sigue siendo regresar a Madrid para vivir cuando cuelgue las botas, por lo que nunca se ha planteado desprenderse de la propiedad.

Luka Modric, con el AC Milan.

Luka Modric, con el AC Milan. REUTERS

En España tiene su vida, amigos, rutinas y, sobre todo, un hogar completamente adaptado a sus necesidades y a las de su familia.

La casa, que antes perteneció al francés Nicolas Anelka, fue adquirida por Modric por unos 2,3 millones de euros. Con el paso del tiempo y varias reformas, se ha convertido en un auténtico palacete moderno que refleja el estatus y el gusto del centrocampista croata.

De 2,3 aa 12 millones

Cuando Modric compró la vivienda, el precio rondaba los 2,3 millones de euros, una cifra elevada pero asumible para una estrella consolidada del Real Madrid. Sin embargo, las obras de mejora en el interior y la subida general de los precios inmobiliarios en la zona han disparado el valor de la propiedad.

Hoy, la mansión está tasada en torno a los 12 millones de euros, según las estimaciones citadas, multiplicando por más de cinco su valor original. Es, por tanto, una de las grandes inversiones patrimoniales del croata y un motivo más para entender por qué no tiene ninguna prisa por venderla.

Lujo, deporte y confort

La finca de Modric en La Moraleja suma unos 2.700 metros, con una casa de lujo rodeada de amplio terreno. Cuenta con 9 habitaciones y 9 baños, piscina, un inmenso jardín y una gran cocina, además de un garaje con espacio para varios coches. El salón es de doble altura y destaca por su decoración cuidada, con abundante arte contemporáneo y una escalera acristalada que conduce a la zona de dormitorios.

El croata ha convertido la casa en un auténtico centro de alto rendimiento particular. Instaló un gimnasio con todo tipo de máquinas -bicicletas, elípticas, aparatos de remo, equipos para trabajar espalda, pecho y piernas- que replica prácticamente el que tenía en Valdebebas. También adaptó una estancia como sala de masajes, pensada para cuidar el físico al nivel de un profesional de élite.

La vivienda está diseñada para la vida familiar. Entre las estancias destaca una sala de juegos para sus hijos, equipada con pequeños toboganes, piezas tipo Lego, columpio y mesas con televisión, un espacio pensado para que los más pequeños disfruten sin salir de casa.

En el exterior, la zona de ocio gira alrededor de la piscina. Modric dispone además de barbacoa y hasta una pista de pádel, con la que mantiene el contacto con el deporte más allá del fútbol. Dentro de la misma parcela hay incluso espacio para un pequeño apartamento independiente con 2 dormitorios, 2 baños y salón, ideal para invitados o familiares.

Modric brilla en Milán

En lo deportivo, el croata ha demostrado que, pese a su edad, sigue estando en plena forma. Su llegada al AC Milan no ha sido un retiro dorado, sino una nueva etapa de alto nivel en la que se ha convertido en una pieza importante dentro del centro del campo 'rossonero'.

Su experiencia, lectura de juego y calidad con balón mantienen a Modric como un referente en Europa, aunque ya no vista de blanco.

Mientras tanto, el Real Madrid atraviesa un momento delicado. El equipo no termina de encontrar su mejor versión y se ha instalado en un bache de juego y resultados tras la destitución de Xabi Alonso, sin una idea clara ni continuidad en el rendimiento.

La figura de Modric, que en su día fue el cerebro del conjunto madridista, aparece ahora a cientos de kilómetros de distancia, pero con un nivel competitivo que muchos en el Bernabéu probablemente echan de menos.

Así, el croata vive un presente peculiar: compite al máximo nivel en Milán, mantiene su espectacular mansión en Madrid y se reserva la capital española como destino final para su vida después del fútbol. Un puente constante entre su pasado glorioso de blanco y un futuro en el que su casa en La Moraleja seguirá siendo uno de sus grandes refugios.