Cazorla, con la bandera de España tras conocer su convocatoria

Cazorla, con la bandera de España tras conocer su convocatoria EFE

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El milagro de Santi Cazorla: de un calvario que duró 637 días a volver a la Selección

El mago asturiano regresa a una convocatoria del combinado nacional en el año en el que resucitó tras estar 21 meses sin jugar y superar diez operaciones.

Cazorla fue la gran sorpresa de la última lista de Luis Enrique en la Selección. Una noticia inesperada, un regalo para el aficionado español que, difícilmente, podía imaginarse algo así hace apenas un año. Ni el propio Santi podía hacerlo. Cuatro años han pasado desde que se pusiera por última vez la camiseta de la Selección (un 13 de noviembre de 2015) y, entre medias, un calvario en el tendón de Aquiles que le hizo pasar diez veces por el quirófano y le tuvo más de dos años sin poder jugar.

Ha sido un año que ni en sueños se podía imaginar Cazorla. Con momentos complicados, cuando el Villarreal se asomaba peligrosamente al pozo de Segunda, pero que ha terminado en final feliz. De las lágrimas de Cazorla en el Benito Villamarín tras fallar un penalti decisivo para las aspiraciones del submarino amarillo, el equipo se levantó. Juntos cuajaron una final de temporada redondo, con cuatro de seis victorias, que terminaron por firmar la salvación. La Selección es la recompensa a todo un año de constante lucha.

Hace un año se conocía que Cazorla volvería a entrenarse con el Villarreal en pretemporada y ahora regresa al combinado nacional de la mano de Luis Enrique. Cuando Santi volvió al trabajo, daba más la sensación de ser un bonito gesto del club a una de sus grandes leyendas de toda su historia. Había pasado un calvario y quería volver a sentirse futbolista, cuando hacia relativamente poco tiempo descartaban que volviera a jugar.

Cazorla, durante un partido

Cazorla, durante un partido EFE

Héroe en la salvación del Villarreal

Cazorla se lo tomó en serio. Volvió a entrenar, recuperó el ritmo y se quedó. Entonces volvió el Cazorla de siempre, como si nada de todo su calvario hubiera ocurrido. El 19 de octubre de 2016 jugaba su último partido con el Arsenal y 21 meses después, 637 días más tarde, se vistió de corto y se ató de nuevo sus botas para disputar un amistoso contra el Hércules. Después vinieron 45 partidos, 3.098 minutos siendo fundamental para el Villarreal. El eje del equipo con 34 años.

La salvación del Villarreal no se entendería sin Santi Cazorla. Marcó, asistió e hizo jugar al equipo cuando peor lo pasaba. Tuvo que pasar por el mal trago contra el Betis -aún se recuerdan sus lágrimas tras el partido-, pero a nadie se le olvida su recital en el Santiago Bernabéu. El mejor escenario posible para que su nombre volviera a sonar por Europa. Desde abril de 2012 que no marcaba en Liga y le hizo dos en su casa al Real Madrid. En total, ha marcado siete goles y repartido cinco asistencias esta temporada.

"Si alguien me hubiera dicho que el final de temporada era este nunca lo hubiera imaginado", decía en rueda de prensa tras anunciarse su vuelta a la Selección. Se enteró por sus compañeros, le pilló por sorpresa como a todos. Es el premio para un jugador incansable, que se ha ganado que su nombre esté entre los 23 de Luis Enrique. En su último partido con la camiseta de la Selección, España ganaba 2-0 a Inglaterra con un gol suyo. El 7 de junio volverá contra Islas Feroe, en partido oficial. Los grandes siempre vuelven.

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