Alessandro Zanier posa con la camiseta del Eldense.

Alessandro Zanier posa con la camiseta del Eldense. CD Eldense

Fútbol CORRUPCIÓN EN EL FÚTBOL

Señalan a los cuatro italianos del Eldense por el caso de los partidos amañados

El grupo inversor que entró en el club en enero está relacionado con los escándalos de arreglo de partidos de hace un par de años en el país transalpino.

Pavel Ramírez Pedro Cifuentes

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No. No es una película de Scorsese, pero la trama de presuntos amaños en los partidos del Eldense, que se está investigando tras la contundente derrota ante el Barcelona B por 12-0, ha revelado a actores muy conocidos en Italia por escándalos en las divisiones inferiores del fútbol transalpino. En los papeles protagonistas: Nobile Capuani, el antiguo presidente del Jumilla y actual portavoz del grupo inversor que entró en el club alicantino el pasado enero; Filippo Di Pierro, el antiguo técnico asistente del polémico Benevento y ahora entrenador del primer equipo de Elda; y Alessandro Zanier, portero que hace dos años militaba en el Pro Patria -entidad que fue sancionada por arreglar el resultado de partidos de la tercera división italiana- y que llegó junto a los dos anteriores al Eldense. Uno de los cuatro jugadores italianos del club, junto a Alessio Abibi, Nicola Muratore y Danilo Pagliaro.

[HIGHLIGHTS] (2aB) FC Barcelona B 12 – Eldense 0

En España, la historia comienza hace menos de un año, cuando en el Jumilla (Murcia) se vivía uno de los los momentos más esperpénticos de su humilde existencia. Tras tres meses en el cargo, la directiva del club salía en desbandada después del partido ante el San Roque de Lepe, en el que impidió la entrada a los medios de comunicación y se obligó a los abonados a pagar 10 euros en taquilla. La recaudación, de unos 16.000 euros, desapareció misteriosamente. Mientras, el club se desangraba lentamente, con unas deudas que superaban los 170.000 euros e impagos a la Seguridad Social.

El entonces presidente, Nobile Capuani, así como su director deportivo, Salvatore Casapulca, abandonaron el club en medio de acusaciones cruzadas con su sucesor, el abogado murciano Francisco Serrano. Entre otras cosas, el mandatario entrante denunciaba que Capuani exigía que determinados jugadores disputasen encuentros, para lo cual ofrecía 20.000 euros a la plantilla. Además, según ha podido saber EL ESPAÑOL, en aquel vestuario el italiano entraba con un maletín en cada mano exigiendo que el equipo cediese, por ejemplo, 17 córners durante el partido.

Las cifras concretas, como los maletines, son clientes habituales del negocio del fútbol. Especialmente en las divisiones inferiores del fútbol profesional, donde los salarios son bajos y, sin embargo, son eventos deportivos en los que la mayoría de las casas de apuestas permiten apostar. Algo que Capuani conocía de primera mano: tras su paso por el Jumilla, trató de comprar la Unione Sportiva Poggibonsi -de la Serie C, la tercera división italiana-, pero la intentona de reintegrarse en el fútbol no prosperó. Hasta que el pasado mes de enero, apareció la oportunidad de entrar en el Eldense junto a un grupo inversor italiano.

Di Pierro y las "alineaciones raras"

Como su portavoz, Capuani era la cara visible del nuevo proyecto y negoció con la junta gestora la llegada de Filippo Di Pierro, quien se haría cargo del primer equipo tras la marcha del técnico Mario Barrera. "Teníamos dudas desde hace dos o tres semanas, porque veíamos alineaciones un poco raras, con jugadores que se quedan fuera y otros con los que no se cuenta y que la siguiente eran titulares" afirmaba este lunes el presidente de la junta gestora del CD Eldense, David Aguilar. Una situación casi idéntica a la que describía hace un año el sucesor de Capuani en el Jumilla.

En el caso de Di Pierro, con un añadido: tuvo un "fuerte encontronazo" con Aguilar tras la derrota por 12-0 ante el Barcelona B. Algo que, según el presidente de la junta gestora, se debía a las sospechas que ya tenían sobre el técnico italiano. De hecho, el mandatario reconoció este mismo lunes que ha puesto en conocimiento del Cornellà, al que se enfrentaron hace dos semanas, las pruebas que tienen de que el 3-1 que encajaron también pudo ser un resultado amañado y que los jugadores del rival les decían a los del Eldense "que no corrieran más, que no metieran la pierna, porque dejaban de ganar cien euros".

Estos hechos, apoyados por la confesión del jugador Cheikh Saad, quien esta mañana reconocía que al menos cuatro de sus compañeros habían "vendido" el partido ante Barcelona B, motivaron la denuncia que el presidente de la junta gestora del Eldense presentó este lunes ante la Policía. Unas sospechas que el portero del equipo, Alessandro Zanier, ya vivió durante su etapa en el Pro Patria en la temporada 2014-15. Ocurrió el 19 de mayo de aquel año, cuando medio centenar de personas -entre ellas, jugadores y técnicos- fueron detenidas por el presunto arreglo de partidos en el mayor escándalo de la Serie C italiana.

Aunque ninguno de los tres protagonistas ha querido hacer declaraciones después de que saltase a la luz el caso del Eldense, el abogado que representa al grupo inversor italiano, José Miguel Esquembre, defendió a Capuani y los suyos alegando que no existe base jurídica para que la denuncia de Aguilar prospere: "Cuando no se tienen pruebas, hay que quedarse calladito en casa o salir a buscarlas". Unas palabras que, aunque puedan sonar a clásico del cine negro, provienen del representante del grupo inversor que hace menos de tres meses aterrizó en Alicante para cambiar la historia del Eldense.