La última mandarina de Sergio Llull.

La última mandarina de Sergio Llull. Televisiones

Baloncesto

Sergio Llull inventa las 'mandarinas' de cinco puntos

El jugador del Real Madrid también convirtió uno de sus tiros imposibles en un juego que mezclaba baloncesto y pinball durante su visita al programa de televisión El Hormiguero.

¿Que en la NBA se están planteando implantar el tiro de cuatro puntos en próximas ediciones del All-Star? Pues Sergio Llull ya se ha adelantado a las hipotéticas innovaciones estadounidenses. El jugador del Real Madrid volvió a demostrar su puntería innata con los tiros imposibles durante su visita al programa de televisión El Hormiguero (Antena 3). Durante un juego que mezclaba baloncesto y pinball, el menorquín no sólo se conformó con derrotar sin paliativos a Pablo Motos (12-0), sino que anotó una de sus ya características 'mandarinas' sobre la bocina (ver el vídeo a partir del minuto tres).

Después de efectuar lanzamientos más propios de los bolos durante casi todo el juego, Llull y Motos empezaron a tirar de la forma que se estila en el deporte de la canasta en la recta final de su particular duelo. Tras varios fallos y en su último intento, el '23' madridista logró colar la pelota en el aro que marcaba la máxima puntuación del pinball baloncestístico que les enfrentaba: cinco puntos.

Para más inri, la distancia a la que se encontraban presentador e invitado no tenía nada que envidiar a la de los lanzamientos más complicados que ha anotado el internacional español a lo largo de su carrera. La sorpresa fue mayúscula para todos, incluido el propio Sergio. "Meter la última canasta es espectacular, pero de las que fallas siempre te acuerdas", había declarado minutos antes.

Lo hizo durante la pequeña entrevista que se realiza a todos los invitados que acuden al programa de entretenimiento estrella del prime-time televisivo español. En ella, Llull también aclaró, como ya contamos en EL ESPAÑOL, que la NBA es un sueño lejano para él por ahora. "Aquí soy feliz jugando. Estoy centrado en el Madrid, renové por seis años y me queda cuerda para rato", sentenció.