Solo sus más allegados conocían el amor incondicional que sentía Adolf Hitler por su sobrina Geli Raubal, 20 años más joven. Y únicamente su entorno más cercano conoció el dolor que sintió el futuro führer cuando Geli fue hallada sin vida en el apartamento del líder nacionalsocialista el 18 de septiembre de 1931. Tenía tan solo 23 años.

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Desde entonces han pasado casi 90 años y el misterio acerca de la muerte de la joven Geli sigue vigente. Los testigos del suceso murieron hace tiempo y sus testimonios, así como los documentos existentes, son a menudo contradictorios. Fabiano Massimi, licenciado en Filosofía por la Universidad de Bolonia y autor de El Club Montecristo, publica este 18 de julio El ángel de Múnich (Alfaguara), un libro que ya es número uno en ventas en Italia y que arroja luz y detalles de lo acontecido aquel día en en la segunda planta de la Prinzregentenplatz, número 16.

"No soy yo quien ha decidido escribir esta historia, es la historia la que me ha elegido a mí. Creemos que lo sabemos todo de aquella época y no es verdad, por lo que me he sentido obligado a escribirla", comenta Massimi en una entrevista concedida a EL ESPAÑOL. Pese a tratarse de una novela que especula sobre la muerte de Geli, el escritor ha indagado en documentos históricos e información publicada en aquellos años para construir la historia. ¿Se suicidó o fue un asesinato?

Joseph Goebbels, Geli Raubal y Adolf Hitler.

A lo largo de su investigación ha encontrado numerosos datos que le han llamado la atención. "Los familiares olvidaron la tumba y el cuerpo de Geli fue arrojado a una fosa común. ¿Cómo es posible que nadie se ocupara de ella?", se pregunta el escritor, quien recalca que no tiene sentido que Hitler no diera la sepultura que su sobrina favorita merecía si no hubiera algo oscuro detrás de su fatal final.

Un Hitler posesivo

Cuando Hitler conoció a Geli esta tenía 17 años, y él 36. Cabe destacar que Geli era su medio sobrina, ya que la joven era hija de su hermanastra. No obstante, la relación que poco a poco se iría estrechando no impediría que ella le llamara "Tío Adolf" de forma cariñosa. A partir de 1928 empezaron a conocerse mejor —la madre de Geli era el ama de llaves del Berghof, una villa que poseía Hitler— y al año siguiente comenzaron a vivir juntos en un apartamento en Múnich.

Todos los testimonios concuerdan en que la joven austríaca, con cabello moreno y acento vienés, era extrovertida y llamaba la atención de muchos hombres. El que en tan solo unos años se transformaría en el monstruo más temido de Europa se enamoró completamente de ella. Eran fotografiados juntos en cafeterías, en la ópera o en el cine y pasaban horas conversando de todo tipo de cuestiones. Amante de los paisajes, cambió su manera de pintar para hacer retratos de ella desnuda.

Es cuanto menos curioso que, sin ser ella una nacionalsocialista devota, fuera la única mujer que el líder nazi había llegado a amar en su vida. Con el paso de los meses la relación se deterioró. Hitler era demasiado posesivo y hubo un momento en el que su sobrina decidió poner fin a aquella vida de pareja. Tal y como explica Massimi, existen testimonios contradictorios sobre si Hitler y Geli llegaron a tener relaciones sexuales. "De Hitler se han llegado a decir muchas cosas; que era impotente, homosexual y que le gustaban las niñas".

Retrato de Geli Raubal.

Lo que se sabe es que el día de su muerte, ambos discutieron. El líder nazi debía marcharse a Hamburgo debido a su agenda política y cuando se aproximaba a su coche su sobrina se asomó al balcón gritando. Al parecer, él no permitía que se mudara a Viena a estudiar canto. Tenía miedo de que el verdadero motivo fuera que Geli tuviera un novio allí. "Se hablaba de que su novio podía ser su profesor de canto, un violinista o hasta un judío", afirma el escritor.

Hitler entró en el coche y se marchó hacia Hamburgo, zanjando una discusión que había sido recurrente. Geli se había convertido en esclava de Hitler. Mientras el futuro canciller alemán hacía escala en Nuremberg horas más tarde, fue notificado de que Geli había sido hallada muerta en el apartamento.

¿Asesinato o suicidio?

Desde que el 19 de septiembre de 1931 Geli Raubal apareció sin vida se han elaborado todo tipo de teorías. Hitler podía haber ordenado su asesinato para evitar que ella se marchara con su amante. Por otro lado, escribe el historiador Thomas Childers, "Himmler, Goebbels o Strasser la habían sacado de circulación para proteger a Hitler y al movimiento de nuevos escándalos". El propio autor crea su hipótesis, afirmando que fue el fotógrafo y leal a Hitler, Heinrich Hoffmann, quien acabó con la vida de la joven con la misma pistola que utilizaría Hitler en 1945 para acabar con su propia vida.

Tras la muerte de Geli Raubal Hitler se planteó dejar la política e incluso quitarse la vida

El hecho es que la muerte fue considerada como un suicidio, probablemente por la incapacidad de Geli de huir de su monstruoso captor. Sin embargo, su muerte afectó enormemente a un Hitler al que la prensa señalaba como "incestuoso". Estaba conmocionado y se planteó dejar la política e incluso quitarse la vida.

De hecho, el partido llegó a reunirse para buscar un sustituto. Jamás habían visto a alguien como él derrumbarse tan fácilmente. Gracias a las tácticas propagandísticas de Goebbels, la figura de Geli se ocultó y Hitler salió reforzado. Jamás olvidaría a su sobrina, ni siquiera cuando comenzó su conocida relación Eva Braun. Ordenó que su habitación quedara tal y como ella lo había dejado y tenía un santuario dedicado a Geli en su residencia en Berlín e incluso en su búnker. Se ahogó en el pasado de su sobrina a la vez que destruía el presente y el futuro de Europa.