Extracto del Caravaggio robado.

Extracto del Caravaggio robado.

Arte

Un mafioso arrepentido da pistas sobre el paradero del 'Caravaggio' robado

El informador asegura que el cuadro, robado en 1969, ha estado en poder de Gaetano Badalamenti, un jefe de jefes siciliano, conocido por encabezar una red de tráfico de heroína en EEUU. Ahora podría encontrarse en Suiza. 

Aún hay esperanzas de resolver uno de los crímenes artísticos más sonados de la Historia: el robo de La Natividad con San Francisco y San Lorenzo, de Caravaggio. La obra fue arrancada de su marco en la capilla del Oratorio de San Lorenzo (Palermo), cuchillas mediante, en octubre de 1969. El delito ha sido tradicionalmente atribuido a la mafia italiana, especialmente por el poder que poseía el hampa en el Palermo de los sesenta. Las fabulaciones y tesis sobre el paradero del cuadro han sido muchos: se habló de quema, se habló de que había salido del país… en trocitos, y se llegó a contar que había servido de alimento de unos cerdos. Otras versiones hablaban de que fue destrozada por ratas. Se barajó también que pudiese encontrarse en Suiza. Parece que esta última es la opción más plausible.

El jefe de la comisión policial antimafia italiana ha anunciado que cuenta con información nueva, y viene de una fuente inquietante: un mafioso converso llamado Gaetano Grado, quien asegura que el cuadro aún puede ser recuperado. Tal y como informa The Guardian, Rosy Bindi, el policía que lidera la investigación, ha asegurado que el testimonio del viejo gángster puede ser significativo. “Si das con el hilo correcto, todo empieza a cobrar sentido. Es obvio que Grado era ese hilo”, lanzó. El informante ha relatado que el cuadro ha estado en poder de Gaetano Badalamenti, un “jefe de jefes” siciliano, conocido por encabezar una red de tráfico de heroína en EEUU, llamada “Operación Pizza”.

Badalamenti fue detenido en 1984, condenado por ayudar a llevar heroína a EEUU por un valor de 1,65 billones de dólares y murió en 2004, en un hospital de Massachusets. La tropelía se habría desarrollado así: Badalamenti le habría pedido a Grado, que entonces era miembro del organismo encargado del centro de Palermo, que encontrase a los ladrones del cuadro. La obra viajó por varias manos hasta acabar en posesión del gran mafioso, quien lo habría vendido después a un comerciante de arte suizo. Aunque el nombre del comprador no ha salido a la luz, sí se sabe que ya ha fallecido.

“Gracias al testimonio de Grado tenemos acceso, por primera vez, a alguien con vinculación directa con el robo", aseguran los investigadores. “Es una oportunidad para devolver a la ciudad de Palermo algo que le pertenece".