Los nuevos mecenas y cómo emprender en la cultura

Los nuevos mecenas y cómo emprender en la cultura

Cultura

Los nuevos mecenas y cómo emprender en la cultura

Cada vez aparecen más instituciones en el campo de la cultura para impulsar los proyectos de los nuevos autores.

Si emprender prácticamente siempre resulta complicado, hay determinados ámbitos en los que parece que hay que superar más trabas de la cuenta. Una de ellas está relacionada con la cultura. Este campo no acostumbra a aparecer en las listas de los mejores ámbitos en los que montar una compañía y, normalmente, el ecosistema emprendedor ha echado en falta programas que impulsen propuestas culturales. No obstante, la sequía que de forma tradicional ha existido en el apoyo a este campo va desapareciendo. Cada vez nacen más instituciones en el ámbito de la cultura para impulsar los proyectos de los nuevos autores.

Se trata de aceleradoras, fundaciones y también ideas que cubren las necesidades iniciales de cualquier emprendedor, como contactar con inversores, aprender a administrar un equipo y descubrir de qué forma resaltar entre la competencia. Al tiempo, dejan a los profesionales conocer agentes propios de su sector. En verdad, las ventajas de ser parte de una entidad vertical, o sea, experta en algún campo, son que los autores pueden descubrir otras propuestas que trabajan en su línea, compartir conocimientos con ellas y llegar a grandes firmas de su campo y personas de referencia para que se interesen por su proyecto.

Apoyo para ideas multinacionales

Conocer la cultura de otros países no solo es una fórmula para lucrarse personalmente. Las empresas culturales también pueden "progresar" al descubrir las ideas que se dan fuera de sus fronteras. Bajo esta filosofía opera el programa Creative Europe, impulsado por la UE.

Cuenta con un presupuesto global de 1.460 millones de euros para financiar proyectos multinacionales entre entidades culturales de dentro y fuera de Europa. Se dirige a ideas del campo audiovisual, traducción y promoción de obras literarias, organización de festivales de cine y creación de obras de ficción. Hasta el instante ha trabajado con cerca de 2.500 artistas y profesionales de la cultura.

Para ser parte del programa, las startups se tienen que apuntar en alguna de sus categorías: cultura (ideas de promoción cultural), media (propuestas del campo audiovisual) y cross-sector (proyectos que promueven la colaboración).

Un mecenas para dar visibilidad al arte

Durante la historia, la figura del mecenas ha estado vinculada al apoyo de proyectos artísticos. Ahora, ciertas instituciones aceptan este rol para promover las ideas culturales. Es el caso de la Fundación Banco Santander, que coopera con diferentes instituciones para impulsar proyectos vinculados con el arte, la música, la literatura, la historia, el medioambiente y la ciencia. En 2017 se expusieron en la Sala de Arte Santander una selección de las mejores obras de la Compilación Banco Santander, compuesta por más de 1.000 piezas.

Sus programas de ayuda están enfocados en diferentes áreas:

Para impulsar la producción artística. El Premio a la Producción Artística se dirige a jóvenes artistas plásticos. El ganador gana una beca de estudio en la capital española y de una dotación económica.

Para las ideas educativas. A través del programa Levadura, los autores-educadores pueden desarrollar sus proyectos artísticos, así como centros culturales e institutos. El propósito es vincular a autores, estudiantes y profesores para promocionar los conocimientos de la creación moderna en alguna de estas áreas: artes visuales, música, nuevas tecnologías y arquitectura.

Para promover el cuidado del patrimonio cultural. Los Premios Hispania Nostra se dirigen a prácticas para cuidar el patrimonio cultural y natural. Los proyectos se deben presentar en alguna de estas categorías: intervención en el territorio o en el paisaje, conservación del patrimonio como factor de desarrollo económico y social y señalización y difusión para el patrimonio cultural y natural.

Para fortalecer la empleabilidad. Las organizaciones culturales que precisen personal pueden asistir al programa Emplea Cultura, que ofrece 23.000 euros a las empresas para que contraten a profesionales en situación de desempleo.

Innovación para salir al mercado

Si bien parece que la tecnología está reservada para los proyectos más técnicos, los emprendedores culturales han de saber que las herramientas tecnológicas también están a su disposición. De este modo, desde hace tres años el vivero Fábrica Cultural ofrece planes de innovación para que los diferentes proyectos sean competitivos en el mercado.

Por poner un ejemplo, efectúa talleres de storytelling, ofrece asesoramiento en marketing y también da capacitación online en áreas tan distintas como administración financiera, internacionalización y también ilustración digital y diseño. De esta manera, ya ha creado y favorecido más de 200 proyectos.

Además, Fábrica Cultural ha lanzado el programa Innovación Externalizada en el que grandes empresas apoyan a los proyectos emergentes. Por ejemplo, compañías como PS España, por medio de PS Games Camp, y la firma de tendencia El Ganso, ya están participando en este plan.

Un impulso a los cineastas del futuro

Desde el momento en que se escribe el guion de una película hasta el momento en que esta llega a las grandes pantallas, los profesionales del cine deben superar múltiples etapas. Sin embargo, estos autores pueden encontrar apoyo en ideas como The Screen. Este espacio ha lanzado su incubadora para acompañar a nuevos productores a lo largo de la creación de un film.

La incubadora acaba de celebrar la primera edición de su programa y ha apoyado a cinco proyectos. Todos han contado con el asesoramiento de especialistas en ventas, representantes de mercados internacionales y directores de adquisiciones y responsables de producción, entre otros muchos.Ideas como estas hacen que el campo de la cultura vaya adquiriendo más relevancia en la economía. Además de esto, según el informe Creative economy outlook and country profiles: trends international trade in creative industries, elaborado por la Organización de la Naciones Unidas, las industrias creativas son ámbitos cada vez "más vibrantes de la economía global". Exactamente el mismo estudio agrega que "el incremento de la demografía, un mejor acceso a las TIC y los cambios dinámicos hacia nuevos modos de vida asociados con productos y servicios creativos, hacen que el comercio en estos campos sea una vía prometedora para el desarrollo futuro".

Para que una compañía cultural llegue a influir significativamente en la economía, primero debe sentar bien sus bases. Ahora, los autores ya no están solos, estas instituciones les dan la mano en sus primeros pasos en el mercado, para que se asienten y se transformen en negocios competitivos.

***Alba Casilda. Opinno, editora de MIT Technology Review en español