El cómico gitano Dani Acosta.

El cómico gitano Dani Acosta.

Cultura Límites del humor

Dani Acosta, el cómico gitano que defiende a Rober Bodegas: "Su monólogo es una obra de arte"

"No tiene que pedir perdón: es comedia", explica el humorista a este periódico. "Yo soy gitano y no tengo ningún problema con esos chistes. Tengo mis papeles en el coche", bromea.

El mundo de la comedia ha dado su apoyo casi en bloque a Rober Bodegas por la polémica sobre los ¿límites? del humor, si es que los hubiera: el integrante del dúo Pantomima Full ha levantado zafarrancho con su monólogo sobre los gitanos, que ha ofendido a la comunidad romaní. Estudian denunciarle ante los Tribunales y piden su veto. Mientras, Bodegas, que dice haber recibido “más de 400 amenazas de muerte”, también ha decidido poner el asunto en manos de la Justicia.

Sus compañeros de oficio han empatizado, a excepción de Manu Sánchez, quien lo acusa de “racista”, de “mierda”, y de “violento”, amén de achacarle “llantitos de cobarde”: “Estoy del lado de las gitanas y los gitanos. Que cada uno elija su trinchera”, ha subrayado. Pero aquí el enfoque último de la cuestión, más allá del de los biempensantes que ya no son Charlie Hebdo: Dani Acosta, cómico gitano, presta su apoyo a Bodegas y dice que no tiene que pedir perdón. ¿Por qué? “Porque es comedia y la comedia no exige disculpas”, explica Acosta a este periódico. “En el contexto cómico cabe todo lo que no vaya con maldad. Yo llevo seis años en este oficio, he actuado en casi todas las provincias de España, he visto más de 5.000 actuaciones de cómicos y jamás he visto una donde el humorista vaya a herir”.

Dice que él se considera el cómico “más transgresor y más agresivo en la dialéctica” que conoce: “Yo llego a insultar al público, pero es un contexto de comedia. Vivo en Andalucía y aquí es muy frecuente decir: ¡tú ere un iodeputa!”. Cuenta que juega tanto con los límites que el público ha llegado a agredirle -a tirarle un vaso, en concreto- por un chiste sobre droga y colombianos. También ha jugado con temas sensibles como La Manada, Marta del Castillo o el cáncer. “Y mi padre murió de cáncer. ¿Crees que me voy a burlar yo de la muerte de mi padre? Nunca. La ofensa está en el oído que escucha. Es imposible ofender por la boca. A ti te pueden decir lo que quieran, que si tú no tienes ningún complejo ni ningún problema con lo que te están diciendo, no te van a ofender”.

El problema no es la comedia

En su opinión, “Rober Bodegas en ningún momento insulta a ningún gitano ni se mete con nadie”: “Él habla de los payos. Eres tú quien interpretas y yo puedo interpretar mil millones de cosas. Para mí es una obra de arte el texto de Rober Bodegas. Yo soy gitano y no tengo ningún problema con esos chistes, ¿me entiendes? Yo tengo mis papeles en el coche”, ríe al teléfono. ¿Piensa Dani Acosta que este tipo de humor puede estar perpetuando tópicos o estereotipos hacia un pueblo históricamente oprimido como es el gitano? “¡Es como todo! El andaluz es el vago, el catalán es el tacaño, el bilbaíno es el bruto, el madrileño es el chulo, el murciano es el malaje… ¡Lo tenemos, coño, no pasa nada, hay algo de verdad ahí y también exageración! Vamos reírnos de lo que tenemos”.

Relata el cómico que el foco hay que ponerlo “en los tíos con chaqueta y corbata que nos están robando, nos están manipulando y nos están echando de los trabajos”: “Pasando todo lo que pasa, ¿cómo seguimos viendo el problema en la comedia? Hay que ser muy inculto. Yo soy una persona con estudios superiores, pero eso es indiferente: se trata de sentido común. Puede haber amenazas serias y amenazas rollo: ¡te voy a matar, cabrón!, que también es una forma de hablar. Pero en cualquier caso me parece una locura. ¿A dónde vamos a llegar?”, resopla. “Yo estoy escribiendo ahora un monólogo sobre esto desde el punto de vista gitano y digo: mira, con los gitanos no meterse más, pa’ eso están los moros o los chinos”.

Acosta cree que “humor es todo aquello que te haga reír” y asegura que él, como cómico, no se pone “ninguna barrera”. “Los gitanos, por ejemplo, utilizan ‘payo’ como insulto. ¿Qué quieres, payo? Eso también lo hace una persona inculta. Cualquier persona que insulte a otra aludiendo a una raza, linaje, sexo, etc. ese tío no tiene cultura. En España la comedia es una mierda, por eso pasa esto. En EEUU se toman a chiste hasta los atentados, la gente se ríe y no pasa nada”. De Manu Sánchez, sólo una consideración: “Si te metes en Youtube y pones su nombre te salen antes sus plagios que sus mejores monólogos. Es un gran plagiador y es el mejor intérprete de este país… con los textos de todos los demás cómicos. Será que el de Bodegas no le ha gustado para robarlo”.