Máxim Huerta promete su cargo como ministro de Cultura y Deportes del Gobierno de Pedro Sánchez ante Felipe VI.

Máxim Huerta promete su cargo como ministro de Cultura y Deportes del Gobierno de Pedro Sánchez ante Felipe VI. Efe

Cultura GOBIERNO DE ESPAÑA

Los retos de Màxim Huerta como ministro de Cultura y Deportes

El periodista ha sido la figura elegida para lidiar con una cartera siempre polémica y de una gran visibilidad.

Javier Zurro Mario Díaz

El de Màxim Huerta ha sido probablemente el nombre más controvertido del nuevo Gobierno de Pedro Sánchez. Sobre él se han puesto todas las miradas como el ministro, quizás, menos preparado y del que se tienen serias dudas sobre su capacidad de gestión y mediación. Además, la cartera de Cultura y Deportes no es sólo una de las más conflictivas sino que además es, casi con total seguridad, una de las más mediáticas por la relevancia social de sus actores.

La SGAE

La situación en la SGAE es insostenible desde hace años. Las guerras internas y los escándalos por corrupción han salpicado a la entidad gestora de derechos constantemente. Este año saltaba por los airea de nuevo al conocerse el escándalo de la rueda, que el actual Gobierno dejó a medias y que el nuevo Ministro de Cultura va a tener que solucionar. Actualmente la SGAE ha visto cómo se anulaba el laudo por el que se puso fin al conflicto de la rueda, por lo que se vuelve a no haber límites en el saqueo a los derechos gracias a la franja nocturna.

Ley de Mecenazgo

El anterior gobierno se quejaba de la excesiva dependencia de las instituciones culturales a los presupuestos Generales del Estado, y por ello apostaba por incentivar la inversión privada en el sector cultural. Desde que llegó Rajoy al poder sus dos secretarios de Cultura (José María Lassalle y Fernando Benzo) prometieron una Ley de Mecenazgo para que las empresas privadas invirtieran en las instituciones del sector. Se han ido del Gobierno sin cumplir, y ahora será Màxim Huerta quien tenga que ponerla en marcha.

Más dinero en los museos estatales

El Museo del Prado se queja de que el dinero que les da Cultura no les da ni para pagar el 60% de las nóminas. Si ellos se quejan, imaginen el resto de museos estatales repartidos por todo el territorio español, que están abandonados y han sufrido la política de recortes en sus carnes. Muchos de ellos han tenido que amenazar con cerrar porque no tenían ni seguridad, y hace poco el Museo Arqueológico confesaba que si hubiera una amenaza terrorista no habría personal para evacuar correctamente el edificio.

Más dinero para las ayudas al cine

El cine recibe menos dinero que nunca. Desde hace años tiene las partidas congeladas. Desde el Gobierno mantienen que se subieron hace dos cursos, pero todo responde a que en estos momentos se vive un periodo de convivencia de dos modelos de ayudas. La realidad es que las subvenciones para producir en 2018 suman 30 millones, y todo el dinero para el cine 70. La fundación alternativas ya ha dejado claro que esta cantidad es insuficiente, y que habría que aspirar a alcanzar los 300 millones que ya da Italia.

Un 'casco azul' para el deporte español

La otra parcela de su ministerio, el deporte, tiene casi tantos frentes abiertos como la cultural y todos ellos pueden ser motivo de desasosiego para los diferentes actores. Clave será su actuación -o la de su secretario de Estado para el deporte- para asegurar la paz entre la RFEF de Luis Rubiales y la LFP de Javier Tebas. Igual de importante lo será en las tensiones entre la FEB y la ACB a cuenta de la ventanas FIBA y la cesión de jugadores internacionales. La polémica le acechará con las tensiones que seguro genera la candidatura catalana a los Juegos Olímpicos de invierno de 2030. Y sin duda la necesidad de hacer crecer el deporte femenino sin atacar al masculino será una de sus grandes piedras de toque.