Philippe Roger Valère junto a su esposa, la recordada empresaria Olivia Valère.

Philippe Roger Valère junto a su esposa, la recordada empresaria Olivia Valère. Gtres

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Virginia, hija de Philippe Valère, acusa a la nueva dirección del club LOV Olivia Valère de una presunta "campaña de acoso"

La hija de Philippe denuncia, además, no poder acceder al bar Miss Valère, que regentaba dentro del complejo donde se ubican el restaurante y la discoteca.

Más información: Un trabajador del restaurante LOV Olivia Valère, despedido por sonadas "diferencias" con la actual dirección

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Si hace unas horas, EL ESPAÑOL informaba de que un trabajador había sido despedido del club LOV Olivia Valère tras unas "diferencias" con la nueva dirección -Philippe Valère, viudo de Olivia Valère, cedió dicha dirección meses atrás-, ahora un nuevo escándalo salpica a los Valère.

Virginia Valère, artista plástica -muy reconocida en Miami- y única hija de Philippe Valère, fruto del primer matrimonio del empresario, ha enviado un requerimiento legal a la dirección que gestiona el restaurante LOV Olivia Valère, ubicado en la Milla de Oro marbellí.

Conviene explicar que Virginia regentaba, hasta hace poco, un bar llamado Miss Valère, dentro del edificio donde se ubican el restaurante -LOV Olivia Valère- y la discoteca -Bonbonniere-. Allí, en dicho establecimiento, exponía sus obras.

Virginia junto a su padre en una imagen extraída de Facebook.

Virginia junto a su padre en una imagen extraída de Facebook. Redes Sociales

Ahora, siempre según lo explicado a este medio, no puede acceder al bar. La misiva que ha enviado, y a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, fechada esta semana, exige el cese inmediato de lo que la artista califica como una "campaña de acoso legal".

También denuncia Virginia el uso no autorizado de su obra artística en la publicidad del establecimiento.

En su escrito, Virginia sostiene, además, que la empresa ha presentado denuncias falsas de infracción de propiedad intelectual ante Google, lo que ha provocado el cierre sistemático de todas sus redes sociales.

La artista asegura operar legítimamente bajo su nombre de nacimiento, Virginia Valère, el cual no es propiedad de la empresa ni está sujeto a sus derechos de arrendamiento comercial de la marca 'Olivia Valère'.

Defiende Virginia que estas denuncias "falsas y de mala fe" han provocado "el cierre sistemático de la totalidad de mis redes sociales, destruyendo por completo mi actividad comercial, mi reputación y mi fuente de ingresos", afirma Virginia en el documento.

El segundo frente de conflicto que denuncia Virginia es la explotación comercial no autorizada de una escultura creada por ella.

Philippe Valère junto a su mujer, Olivia Valère

Philippe Valère junto a su mujer, Olivia Valère Gtres

Siempre según la artista, la nueva dirección del LOV Olivia Valère está utilizando la imagen de su obra de arte en la publicidad del restaurante/bar sin su consentimiento ni licencia previa, infringiendo directamente sus derechos de autor.

La Ley de Propiedad Intelectual española protege explícitamente las obras artísticas, y su uso en campañas publicitarias sin autorización del titular constituye una infracción que puede acarrear indemnizaciones severas.

En su requerimiento, Virginia Valère otorga un plazo máximo de 48 horas a la nueva dirección del LOV para cumplir dos condiciones.

Una es, retirar de forma inmediata todas las reclamaciones y denuncias interpuestas ante Google y plataformas de Meta contra su nombre; la otra, cesar el uso publicitario de la imagen de su escultura.

LOV Olivia Valère, bajo nueva gestión

El restaurante LOV Olivia Valère, anteriormente conocido como Palacio de Babilonia, ha sido durante años un punto de encuentro gastronómico de culto en Marbella.

Tras el fallecimiento de Olivia Valère, su viudo, Philippe Roger Valère, mantuvo la propiedad del local, aunque en abril de 2026 cedió su dirección y alquiló el espacio a nuevos gestores, de forma similar a lo ocurrido con la discoteca adyacente.

Bajo el nombre Bonbonniere, el multimillonario británico Joe Fournier y sus socios españoles del Mandala Group —liderado por la familia Altamirano— tomaron las riendas de la discoteca, mientras que el restaurante continuó operando como LOV Olivia Valère.

Sin embargo, según ha podido conocer EL ESPAÑOL, Philippe no está satisfecho con la gestión actual del restaurante, y existen rumores de que incluso se le ha restringido el acceso al local que él mismo ayudó a construir junto a Olivia