María Luisa Solá junto a su hija, Mariángeles, en un fotomontaje junto a la actriz Susan Sarandon.

María Luisa Solá junto a su hija, Mariángeles, en un fotomontaje junto a la actriz Susan Sarandon.

Famosos NOCHE AGRIDULCE

El dolor de María Luisa, la actriz de 87 años que dobla a Susan Sarandon en el cine: quiso saludarla en los Goya y no pudo

Ha sido la hija de la actriz de doblaje, Mariángeles, quien ha revelado la suerte de decepción de su madre: "La estuvimos buscando, pero nada".

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Entre los invitados a la 40 edición de los Premios Goya había una mujer especialmente emocionada y con un sueño por cumplir. En realidad, se trata de una de las actrices de doblaje más laureadas de España: María Luisa Solá (87 años).

Acompañada de su hija, Mariángeles, y de su nieto, Roger, María Luisa vivió una noche vibrante. Lleva toda una vida poniendo voz en español a Susan Sarandon (79) y Solá guardaba la esperanza de poder saludar a la celebérrima actriz. Poder charlar con ella.

Todo parecía preparado para el encuentro soñado entre la estrella de Hollywood y la mujer que la ha doblado en 68 ocasiones. Sin embargo, ese momento nunca llegó a producirse. Ni hubo tiempo ni, parece, intención inicial.

María Luisa se quedó con el saludo en la mano. Según ha explicado la hija de la actriz, Mariángeles, la ilusión de su madre era clara: acudir a la gala, vivir de cerca el reconocimiento a Sarandon y, si se daba la oportunidad, poder acercarse a saludarla.

María Luisa Solá, en los Goya 2026.

María Luisa Solá, en los Goya 2026.

"No la pudo saludar, pero bueno estuvo muy feliz. ¡Una lástima! La estuvimos buscando, pero nada", ha contado la hija de María Luisa. Solá, huelga decir, acudió en silla de ruedas tras haberse roto un tobillo.

Siguió María Luisa desde la platea la entrega del Goya Internacional a la actriz estadounidense, escuchó cómo Rigoberta Bandini (35) reivindicaba su figura, y percibió incluso la sorpresa de Sarandon cuando descubrió, desde lejos, a la mujer que lleva décadas doblando.

Pero el abrazo, la conversación o siquiera la foto juntas nunca llegaron. Muchos espectadores daban por hecho que la organización aprovecharía la presencia simultánea de las dos actrices para propiciar un momento de complicidad en directo.

Más aún después de que la propia María Luisa confesara días antes que "sería maravilloso tener un momento" con Sarandon y que acudía "con mucha ilusión" a la gala.

Ante las críticas, el codirector y coproductor ejecutivo de la ceremonia, Tinet Rubira, ha salido a dar explicaciones. En una entrevista, el responsable de Gestmusic ha argumentado que la decisión de no forzar ese cara a cara respondió a una cuestión estrictamente de tiempo.

"Si tú propicias un encuentro y no les das minutos para que pase alguna cosa...", ha apuntado, para recordar: "El objetivo de la gala es entregar premios".

Para hacer algo especial con Sarandon y Solá, ha defendido, habría sido necesario "parar una ceremonia de entrega de premios para hacer un talk show", algo que no estaba en sus planes ni en los tiempos pactados con TVE y la Academia.

"Además, la gente no habla en titulares. Habrían tenido que ser diez minutos de gala que no teníamos", ha zanjado Tinet.

Mientras la organización cierra filas en torno al argumento del minutaje, el foco vuelve inevitablemente a la figura de María Luisa Solá y a lo que representa.

Actriz de doblaje de referencia desde los años sesenta, ha puesto voz en castellano a intérpretes como Sigourney Weaver (76), Glenn Close (78), Diane Keaton, Judi Dench (91) y, sobre todo, Susan Sarandon, a quien considera casi "una vieja amiga".

Ella misma explicaba en una reciente entrevista que cada vez que vuelve a doblar a la estadounidense siente que recupera a alguien a quien no ve desde hace tiempo y que uno de sus mayores retos fue igualar la intensidad de Sarandon en títulos como Pena de muerte.

María Luisa y la vida familiar

María Luisa Solá Hernández nació en Barcelona en 1939 y ha construido toda su vida alrededor de la interpretación, primero en la radio y después en los estudios de doblaje.

Casada y afincada desde hace décadas en un piso del centro de la ciudad, suele contar que su familia ha sido siempre su principal apoyo, también cuando las largas jornadas de grabación la obligaban a compaginar atril y vida doméstica.

A sus 87 años mantiene una rutina tranquila, muy ligada a Barcelona, y solo se deja ver en contadas ocasiones públicas, como los Goya, acompañada de sus hijos.

La pasión por el doblaje le ha salido literalmente en casa: su hijo Sergio Zamora es uno de los grandes nombres de la profesión y pone voz en español a actores como Colin Farrell (49), Joaquin Phoenix (51), Bradley Cooper (51) o Matthew McConaughey.