Conchita Pérez, la poligrafista, durante su entrevista con El Español.

Conchita Pérez, la poligrafista, durante su entrevista con El Español. Laura Mateo

Famosos ENTREVISTA

Conchita Pérez: "He sufrido maltrato por parte de un hombre que me llamaba 'churri'. Es un psicópata"

EL ESPAÑOL dialoga con la poligrafista sobre 'Sálvame', el amor, sus nuevos proyectos y el acoso que dice recibir desde hace más de una década.

24 febrero, 2024 00:55

Dicen que se atrapa antes a un mentiroso que a un cojo, que decir la verdad es un acto revolucionario, pero que es un medio elemental de autodefensa. Qué razón tenían George Orwell y Susan Sontag. Cuando alguien miente, es posible destaparle a través de su comportamiento no verbal, sin embargo, existe otra manera infalible de pillar a un mentiroso: sometiéndole a un polígrafo. Esta es la ardua tarea que Conchita Pérez (71 años) trata de resolver desde hace casi dos décadas. 

Muchos conocen a la poligrafista más mediática de España por su trayectoria en el programa Sálvame y su mítico polideluxe. Su participación estelar en Telecinco copó una sección que fue crucial para el formato. María Concepción -su nombre de pila- formó parte del ya extinto espacio del corazón hasta el fin de sus días. 

Tras 14 años de entrega, el ocaso llegó el 23 de junio de 2023. Desde entonces, Conchita no ha pisado un plató de televisión para destapar trapos sucios y demostrar la verdad. Tampoco piensa hacerlo. EL ESPAÑOL ha dialogado con la zaragozana en un barrio céntrico de Madrid sobre su pasado antes de hacerse un nombre, sobre su etapa cumbre junto a Jorge Javier Vázquez (53), su presente, el amor, Antonio Tejado (36), Julián Contreras (38) y el acoso profesional y profesional al que está sometida desde hace más de diez años.

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Conchita Pérez, en la entrevista con El Español.

Conchita Pérez, en la entrevista con El Español. Laura Mateo

¿Quién era María Concepción antes de ser Conchita Pérez?

Estuve trabajando en el negocio familiar desde que era pequeña. Dirigí una empresa petrolífera y también de gasolineras, hasta que llegaron las multinacionales. Pensé en dejarlo todo y no dedicarme a nada, pero creo que en la vida todos tenemos un camino. Un día, cuando fui a una comisaría de policía, en 2007, entendí que cuando ocurren cosas en el pasado, sin testigos, es muy difícil de aclarar, y ahí me interesé por la poligrafía.

Conchita se marchó a Estados Unidos para realizar sus estudios como poligrafista en la Academia Marston de Poligrafía y consiguió ser miembro de la America Polygraph Association (APA). Regresó a España y, una vez asentada, abrió las puertas de distintos despachos en Zaragoza, Madrid y Barcelona. Mientras sus casos particulares -que siempre ha gestionado ella sola y por los que cobra 375 euros- iban cogiendo impulso, llegó el momento de su estreno en televisión. 

"Mi representante me presentó al director de Sálvame, David Valldeperas, cuando yo llevaba un año trabajando como poligrafista. Y ahí entré, y como gustó tanto a la audiencia, me quedé hasta el último día", desliza a este periódico.

¿Cómo era la relación con el conocido elenco de Sálvame?

Muy buena. Muchas personas me han dicho que parece que me obligan a hablar bien de ellos, pero es la verdad. Yo me llevo el cariño de la gente y el respeto que he recibido allí por mi trabajo. No te haces una idea de la cantidad de gente que me para por la calle para saludarme.

Conchita Pérez, en la entrevista con El Español.

Conchita Pérez, en la entrevista con El Español. Laura Mateo

¿Considera amigo a alguno de ellos?

A Chelo García Cortés y a Jorge Javier.

¿Han mantenido contacto desde que terminó el programa?

Sí, y cuando me ven se interesan mucho por mí, por cómo me van las cosas.

A muchos de ellos les ha ido bien con el reality de Netflix.

Sí. Y a Jorge también le va bien. Está feliz. Ha estado dirigiendo muchos programas de televisión, y los mismos un día terminan y se acabó. Él ahora está buscando su siguiente camino.

Defina con una palabra a Jorge, Kiko Matamoros, Belén Esteban, María Patiño, Lydia Lozano y Kiko Hernández.

Jorge, inteligente y amigo de sus amigos; Kiko Matamoros, currante hasta la saciedad; Belén Esteban, una buena compañera; María Patiño ha desempeñado papeles con mucha dignidad; Lydia Lozano, buena amiga; Kiko Hernández no sabría decirte porque apenas he tenido relación con él.

Algunos personajes han cuestionado su trabajo en televisión y lo han calificado de, irónicamente, ser una mentira. ¿Qué tenían de verdad y qué de falsedad sus polígrafos?

Yo no puedo hablar mal del programa porque cuento la experiencia que yo he vivido. Mi trabajo lo hacía fuera de cámara, con preguntas exhaustivas, desarrollándolas una a una, y ya en plató se veían los resultados. Pero yo nunca me he ido con ellos a un bar, ni siquiera he fumado en los pasillos con ellos. Yo iba a hacer mi trabajo y ya. Y nunca me forzaron a manipular nada.

Conchita Pérez, durante su entrevista con El Español.

Conchita Pérez, durante su entrevista con El Español. Laura Mateo

Uno de esos personajes ha sido Julián Contreras, a través de su canal de Twitch, este pasado lunes, 19 de febrero, donde señalaba que todo era un "espectáculo".

No sé por qué lo dice. Yo le he hecho varios polígrafos. Entonces, bueno, lo que diga de mí le doy la misma categoría de importancia que lo que representa él

¿Quiénes son los rostros más famosos que se han sometido a sus polígrafos?

(Piensa) Yo diría que Arturo Fernández y Jesús Mariñas, por sus trayectorias y por lo que significaron para mí.

¿Cuál ha sido su polígrafo más difícil?

Diría que los casos particulares, cuando vienen problemas familiares y casos duros como cuando los hijos roban a sus madres, se producen violaciones, etc.

¿A quién le hubiera gustado hacer un polígrafo?

A Íñigo Onieva, el marido de Tamara Falcó, cuando estaba en duda si le había sido infiel. Al final, se delató él mismo. Y, en estos momentos, a cualquier persona que quisiera demostrar algo y se le haya acusado injustamente de cosas que no haya hecho, porque con esto consigues una liberación. 

Han sido muchos los que se han sometido a su polígrafo, uno de ellos fue Antonio Tejado. ¿Qué opina ahora del escándalo y su implicación en el robo a la casa de su tía, María del Monte? 

Lo triste de Antonio Tejado es que a nadie le ha sorprendido ni le ha extrañado, ni a su tía. O sea, si un ser humano hace una cosa como esa a una persona tan querida como lo es María, eso dice todo de uno mismo. Aunque ella defienda su presunción de inocencia, una cosa es el corazón y otra la mente, entonces estoy segura de que pensará todo lo contrario. Son dos cosas distintas, pero tiene que transmitir ese mensaje porque Antonio tiene una madre con la que ella se lleva estupendamente. Antonio es una persona que siempre se ha sabido cómo era. Desde el principio, cuando tuvo relaciones sexuales con Bárbara Rey, y eso que su tía siempre le ha estado metiendo en programas. Ella siempre le apoyó. Es una pena.

Conchita Pérez, charlando con El Español.

Conchita Pérez, charlando con El Español. Laura Mateo

¿Cómo vivió el último día de Sálvame?

Normal. Esto es como cuando te dicen que ha muerto un familiar: te arreglas especialmente ese día y no haces mucho más. El problema viene después, cuando pasan los días, y ya no te vienen a buscar, cuando te dejas de juntar con las mismas personas todas las semanas, entonces es cuando te das cuenta. Eso terminó y continué con mi vida, con mis casos particulares.

¿Volvería a la televisión?

Diría que no. Esos 13 años en televisión ya han pasado. Todo tiene su momento y su etapa, y esa ya terminó. Ya no sería igual.

Su trayectoria profesional es bien conocida, pero su vida privada un misterio. Nunca se ha casado y apenas se le ha adjudicado una relación sentimental. ¿Cómo se encuentra su corazón?

Estoy soltera. Es una soledad buscada. Tengo muchas amigas que tienen sus maridos mayores y tienen que estar cuidando de ellos, y yo todo lo contrario. Llego a casa y no tengo que cuidar a nadie, y eso me hace feliz. He tenido mis amores, pero creo que tenemos un camino en la vida, y yo llevo años sola, pero estoy muy feliz y muy tranquila. No tengo que dar explicaciones a nadie. Tengo unos sobrinos que me adoran, mis cuñadas me dejan participar en sus estudios y en su crianza. Y tengo muy buenos amigos y un buen trabajo. No me hace falta nada más y no lo cambiaría por nada.

¿El matrimonio nunca entró en sus planes?

No, porque tampoco se me presentó la oportunidad. Yo tenía mucho que hacer, siempre he sido una mujer trabajadora que estaba muy adelantada al resto. Cuando empezó a sonar lo de la mujer trabajadora yo ya llevaba tiempo resolviéndome la vida. Y siempre estuve al lado de mi padre, porque yo era una pieza muy importante para los negocios familiares. Entonces claro, estaba a otro nivel, y eso tampoco me permitió hacer muchas cosas.

Ahora, Conchita también se encuentra inmersa en un nuevo proyecto: un libro que está en plena creación y que ya ha bautizado como Nacido para dañar, en el que trata el caso del presunto acoso que sufre por parte de José Antonio Fernández de Landa, un supuesto compañero de profesión. El título está estratégicamente escogido, ya que "este señor ha dañado a todo el mundo, no sólo a mí. Son varias personas las que le han denunciado". 

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Conchita Pérez, en la entrevista con El Español.

Conchita Pérez, en la entrevista con El Español. Laura Mateo

¿Quién es José Antonio Fernández de Landa?

Un psicópata. Todo comenzó en 2007, cuando me apunté a un curso intensivo que gestionaba él para estudiar poligrafía y por el que pagué más de 3.000 euros por sólo cinco días. Y resulta que él no era poligrafista de verdad y que su curso no tenía validez. Nos estafó a todos. Desde el principio empezó a llamarme "churri", y empezamos a quedar, pero vi que estaba casado y tenía hijos, y todo terminó. Desde entonces, empezó a hablar mal de mí, a inventarse información mía y a decir que yo era una vieja y que mi polígrafo era una mierda. Todo lo que me ha hecho es tremendísimo. 

Y entonces, en enero de 2024, se anima a denunciarle.

Sí, el 8 de enero. Acababa de volver de las vacaciones de Navidad y una persona me escribió diciéndome que este señor le estaba pidiendo que no acudiera a mí para un caso, que soy una ladrona y que me había llevado 14 veces ante los tribunales, y ya dije 'hasta aquí'. Ya todo está en manos de la policía y de mi abogado, y tengo todos los documentos y pruebas que avalan mi versión. La policía, después de escuchar todo, y ver todas las pruebas que llevé, quiso ayudarme. Ya está en proceso de que un juez lo vea. He recibido maltrato psicológico, profesional, personal y económico por parte de un hombre que me llamaba churri. Hay un refrán que dice: "El que juega con mi buen nombre no me quita dinero, pero me hace pobre", y así me he sentido yo.