Los cuatro pequeños vivirán a miles de kilómetros de distancia.

Los cuatro pequeños vivirán a miles de kilómetros de distancia.

Famosos PRIMERAS CONSECUENCIAS

El trauma de cuatro hermanos separados tras la ruptura de Miguel Bosé y Nacho Palau

Miguel Bosé (62 años) y Nacho Palau han convivido durante 26 años en los que han experimentado el amor, las discusiones y finalmente la separación. Sin embargo, sus cuatro hijos únicamente se han encargado de recibir amor, quererse y permanecer unidos a lo largo de toda su vida, un periodo que para los mellizos mayores es de ocho años y para los pequeños de siete. Pero hoy, al menos lo de estar juntos, ya es historia.

El cantante ya mencionó hace décadas sus ganas de ser padre. Por eso, cuando tuvo oportunidad y una relación sólida con Palau, decidió dar el paso. En 2010 nacieron por gestación subrogada sus mellizos mayores, Diego y Tadeo.  Pero siete meses después también dio la bienvenida a Ivo y Telmo, hijos nacidos por el mismo método con el gen biológico de Palau. Estos dos últimos totalmente en secreto, hasta que dio a conocer la noticia en una entrevista tres años después.

Pero hoy esos menores que tanto deseaba y ama se han convertido en las mayores víctimas de su guerra con Palau. Y es que su actual situación es la pesadilla de lo que un día Miguel declaró que era su gran miedo. Él siempre mantuvo que cuando tuviera hijos serían biológicamente suyos, porque precisamente no quería que ocurriera lo que finalmente ha pasado en su relación, que los hermanos se tengan que dividir.

Miguel Bosé con sus hijos en Disneyland.

Miguel Bosé con sus hijos en Disneyland.

Sin embargo, cuando la inestabilidad en la relación de Miguel y Nacho rozó su máximo, el cantante decidió poner tierra de por medio junto a sus dos hijos mayores. Dejó su Panamá natal y voló a México, tal y como adelantó en exclusiva JALEOS el pasado mes de septiembre. Mientras que Palau permanece en España con los dos hijos menores.

Las consecuencias psicológicas para los pequeños

El caso de la separación de Miguel y Palau resulta complicado porque en su caso se han cumplido la mayoría de factores de riesgo que suelen entrar en juego en este tipo de procesos. Según lo publicado por el Doctor José María García Higuera, experto en Psicología aplicada al efecto de los divorcios en los hijos, el cambio de residencia, el poder adquisitivo, transformación radical del ambiente familiar al ser tutelados a partir de ahora solo por uno de los padres y entrar en acción mucho menos con el otro progenitor... nada de eso favorece a los menores que se encuentran en medio del conflicto.

Pero el peor de los factores, el que hace que el efecto negativo en los hijos se multiplique, también está presente en este caso. Y es que el nulo entendimiento con el que han finalizado su relación y la poca amistosidad del hecho, pueden propiciar una situación muy desagradable para los hijos: "Cuando esa hostilidad se traslada a los menores, intentando que tomen partido o que vean a la otra persona como un ser con muchos defectos, se está presionando al niño para que vea a su padre desde un punto de vista equivocado. Si la hostilidad entre ellos persiste después del divorcio, es difícil que no afecte la convivencia con el niño y su desarrollo".

Las parejas de mellizos del cantante y el escultor tienen 8 y 7 años por lo que se situarían en el segundo grupo -de 6 a 12 años-en el que los especialistas en Psicoterapia dividen los efectos que pueden sufrir los menores tras un divorcio. A la edad de los cuatro hijos de Bosé y Palau, los menores "ya se dan cuenta de que están experimentando un problema y saben que duele y no saben cómo reaccionar ante ese dolor". Además, suele ocurrir que dada su consciencia de lo que ocurre, aunque no en profundidad, "habitualmente creen que sus padres pueden volver a juntarse y, de hecho, lo intentan pero lo único que consiguen es un sentimiento de fracaso constante o incluso añadir problemas adicionales en la expareja".

Nacho se queda con Ivo y Telmo; y Miguel con Diego y Tadeo.

Nacho se queda con Ivo y Telmo; y Miguel con Diego y Tadeo.

Además, la repentina separación de sus otros hermanos unido al distanciamiento con su otro padre puede afectar de manera tajante a sus habilidades sociales y su educación, así como bajada el rendimiento académico, problemas de conducta, falta de autoestima o experimentar dificultades emocionales como miedo o ansiedad.

Precisamente para evitar todas estas negativas consecuencias que podrían afectar al crecimiento saludable de los menores, Nacho Palau ya ha demandado a Bosé para mantener unidos a sus cuatro hijos. Mientras el cantante niega que su ya expareja tenga ningún derecho sobre sus mellizos, Nacho llevará a cabo cualquier acción judicial "para defender y proteger los intereses de sus cuatro hijos".

[Más información: Nacho Palau presenta la demanda contra Bosé para mantener juntos a los hijos]