Lydia Lozano durante su participación en 'Sálvame'.

Lydia Lozano durante su participación en 'Sálvame'.

Famosos LA AUTÉNTICA RAZÓN

La cláusula que impide a Lydia Lozano participar en algún reality de Telecinco

La colaboradora de 'Sálvame' lleva años comentando concursos y, ahora que Mediaset se plantea su participación en 'GH VIP', JALEOS conoce los detalles de su reticencia a ser concursante. 

Lydia Lozano (57 años) lleva comentando realitys desde el año 2000, justo cuando llegó a España el formato Gran Hermano. Tras ese estreno, se asentaron en la parrilla de Mediaset espacios como la versión VIP de ese formato y otros como Supervivientes.

En todos ellos ha sido habitual -y a veces imprescindible- ver participar a la mayoría de sus compañeros de profesión como Mila Ximénez (66), Rosa Benito o Kiko Matamoros (61). Dieciocho años de telerrealidad que, sin embargo, la colaboradora ha vivido desde fuera, desde la comodidad de un plató.

La colaboradora.

La colaboradora. Gtres

¿Por qué Lydia nunca ha sido concursante?, ¿se le han presentado ofertas?, se pregunta este medio justo cuando en Sálvame los compañeros de Lozano han recogido firmas para que el consejero delegado, Paolo Vasile (65), tenga a bien "obligar" a la tertuliana a formar parte de la nueva versión de famosos de Gran Hermano. Para esclarecer este enigma, JALEOS se ha puesto en contacto con algunas personas del entorno de la periodista, desde 'colegas' de plató hasta personal de 'detrás de las cámaras'. Por un lado, alguien muy cercano a la periodista tiene claro dónde radica su negativa a formar parte del elenco de concursantes: en su contrato. "Es una duda que siempre se ha planteado en su entorno. Durante años se ha dicho entre bambalinas que en su contrato podría existir una cláusula que le ha impedido este tiempo ser concursante", apunta esta fuente. Pero, ¿por qué ese requisito? "Puede que para proteger su vida privada. Aunque parezca mentira, a ella no le gusta hablar en exceso de ella ni de su familia y, sabedora de lo que implica aparecer en un concurso, prefiere sacrificarse", se desliza a este medio. A la luz de su posible incursión en la versión VIP de GH, todo hace indicar que esa medida contractual se eliminaría. 

Un extremo, el de preservar su intimidad, que no casaría en exceso con su querencia de foco: "A ella le gusta mucho la cámara, eso es un hecho reconocido por ella misma, y no sería nada extraño que aceptara participar, pero nunca ha querido y mira que ofertas ha tenido, y bastante suculentas".

Según este testimonio, Lozano estaría "encantada" de hacer "una visita" a la casa de Guadalix, pero la cadena de Fuencarral querría tenerla como concursante fija. Su compañero de programa, Jesús Manuel, reconoce este último punto: "Lydia no ha querido participar ningún año, pero puedo decir que cada año se le ha propuesto". 

Un patrimonio holgado

Lydia durante un programa de Telecinco.

Lydia durante un programa de Telecinco.

Hay quien acude a los programas de telerrealidad para oxigenar su economía o para pagar sus deudas. Sin embargo, Lydia no lo necesita. Ella puede presumir de no necesitar acudir cada día a Sálvame para sobrevivir ni está en la obligación de dejar su labor de periodista para ejercer de concursante. La colaboradora del programa posee una gran fortuna. No solo ha conseguido reunir un gran patrimonio que ha ido aumentando año tras año, sino que incluso maneja cuentas bancarias con saldos superiores al medio millón de euros. 

Lozano gestiona sus ingresos a través de la compañía Análisis e Inversiones Hardisson SL, constituida en 2003 para "el análisis y la realización de trabajos periodísticos ya sea en soporte papel, informático, telemático o audiovisual, y cualquier otra actividad principal del mundo del periodismo". En resumen, todo lo relacionado con su participación en los medios de comunicación. Los administradores de esta sociedad son Lydia Lozano y Carlos García-San Miguel Rodríguez de Partearroyo (65), el famoso Charly, su esposo desde hace más de 25 años.

[Más información: Estas son las cuentas de Lydia Lozano: no tiene motivos para llorar]