Alois y Sophie de Liechtenstein, en la boda de Victoria de Suecia, en 2010.

Alois y Sophie de Liechtenstein, en la boda de Victoria de Suecia, en 2010. GTRES

Casas Reales LEY SÁLICA

Paso histórico en Liechtenstein: la única Casa Real europea que excluía a las mujeres del trono reforma su ley de sucesión

Aunque la tradición desaparece, la estructura de la Corona no cambiará a corto plazo: la princesa María Carolina queda fuera de la línea dinástica.

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Liechtenstein ha tomado una decisión histórica en sus normas de sucesión. El pequeño principado alpino, situado entre Suiza y Austria, ha decidido poner fin a una tradición centenaria que impedía a las mujeres acceder a la Corona.

El anuncio lo realizó este viernes, 15 de agosto, el príncipe heredero Alois (58 años), durante su discurso con motivo del Día Nacional, una de las grandes citas del calendario del país.

"Estimados ciudadanos de Liechtenstein, la capacidad de combinar la continuidad con la renovación es un principio que también defendemos en la Casa Principesca", afirmó.

"A lo largo de nuestra historia centenaria, nos hemos beneficiado enormemente de tomar decisiones con una perspectiva a largo plazo y una cuidadosa reflexión", añadía.

Alois de Liechtenstein, con su mujer, Sophie.

Alois de Liechtenstein, con su mujer, Sophie. GTRES

La decisión pone fin a la llamada primogenitura agnática. Un mecanismo que hasta ahora establecía que el trono solo podía transmitirse a los descendientes masculinos por línea masculina.

Con la nueva normativa, las futuras generaciones de mujeres de la Casa Principesca podrán entrar en el orden sucesorio. Y en las mismas condiciones que los hombres y el primogénito, independientemente de su sexo.

Así, cualquier descendiente directo en orden estricto de nacimiento (primogenitura absoluta) podrá reinar, independientemente de que sea hombre o mujer.

El cambio convierte a Liechtenstein en una de las últimas monarquías europeas en abandonar esta fórmula de exclusión femenina.

Países como Suecia, Países Bajos, Noruega, Bélgica, Dinamarca, Luxemburgo y Reino Unido ya habían reformado sus sistemas sucesorios para eliminar la preferencia masculina.

España permite también la sucesión femenina, aunque todavía mantiene la prioridad del varón sobre la mujer cuando ambos pertenecen a una misma generación. Mónaco conserva igualmente una fórmula de preferencia masculina.

Los príncipes Alois y Sophie de Liechtenstein.

Los príncipes Alois y Sophie de Liechtenstein. Fuerstenhaus.

Una reforma estudiada durante décadas

Alois ha presentado la modificación de la ley sálica como el resultado de un debate que llevaba años dentro de la familia principesca y que volvió a cobrar fuerza a finales de 2025. Los miembros de la Casa con derecho a voto aprobaron finalmente la reforma el pasado miércoles por una mayoría de dos tercios.

“Me complace informarles hoy de una decisión muy importante para nuestra Casa”, ha manifestado el príncipe.

En su discurso ha defendido la necesidad de mantener el vínculo con la tradición, pero también de adaptar la institución a los nuevos tiempos. El propósito, explicó, es que en el futuro “la responsabilidad del hogar y del país recaiga en quienes estén mejor preparados para las tareas correspondientes”.

La modificación tiene además una particularidad especial: no se trata de una reforma promovida por el Gobierno ni sometida a votación popular.

La reina Sofía, junto al príncipe Juan Adán II, el príncipe Luis y la princesa Sofía de Liechtenstein, en el funeral de la princesa María de Liechtenstein en Vaduz, el 28 de agosto de 2021.

La reina Sofía, junto al príncipe Juan Adán II, el príncipe Luis y la princesa Sofía de Liechtenstein, en el funeral de la princesa María de Liechtenstein en Vaduz, el 28 de agosto de 2021. GTRES

La sucesión de Liechtenstein está regulada por el derecho propio de la Casa Principesca, un conjunto de normas familiares con varios siglos de historia y reconocimiento constitucional. Es, por tanto, la propia familia soberana la que establece las reglas que determinan quién puede heredar la Corona.

La nueva normativa no solo elimina el sexo como criterio para establecer el orden sucesorio. También reconoce a las descendientes femeninas de la Casa los mismos derechos de participación que los hombres en las cuestiones relacionadas con las normas familiares.

Tal y como ha explicado Alois, "esta enmienda otorga a todas las descendientes femeninas de la Casa Principesca los mismos derechos de participación en asuntos de derecho familiar que a sus homólogos masculinos".

El cambio fundamental queda recogido en otra de las novedades de la reforma: "En el futuro, el primogénito, independientemente de su sexo, se convertirá en heredero al trono y, posteriormente, en príncipe o princesa de Liechtenstein"

María Carolina de Liechtenstein, en su boda con Leopoldo Maduro Vollmer, en agosto de 2025.

María Carolina de Liechtenstein, en su boda con Leopoldo Maduro Vollmer, en agosto de 2025. GTRES

María Carolina no se convertirá en heredera

El anuncio generó inicialmente una duda lógica: si las mujeres ya pueden acceder al trono, ¿podría la princesa María Carolina (29), hija de Alois y Sophie, convertirse en la primera mujer en la línea sucesoria?

La respuesta es no. La Casa Principesca ha aclarado que la reforma no tendrá carácter retroactivo y únicamente afectará a las futuras generaciones.

En un comunicado, precisan: "El cambio en la línea de sucesión se aplica exclusivamente a los futuros descendientes de los hijos de Su Alteza Real el Príncipe Heredero Alois y su esposa, Su Alteza Real la Princesa Heredera Sophie. Los miembros de la Casa Principesca ya nacidos no se verán afectados".

De este modo, María Carolina continuará fuera de la línea sucesoria pese a que la nueva norma habría permitido su acceso al trono en caso de aplicarse a los miembros de la familia ya nacidos.

La princesa, por cierto, protagonizó el pasado verano una boda de cuento de hadas en Vaduz. El 30 de agosto de 2025 contrajo matrimonio con el gestor de inversiones venezolano Leopoldo Maduro Vollmer.

María Carolina está formada en diseño textil después de estudiar en Parsons School of Design, en París y Nueva York, y trabaja actualmente en la industria de la moda.

María Carolina de Liechtenstein contrajo matrimonio en agosto de 2025 con el venezolano Leopoldo Maduro.

María Carolina de Liechtenstein contrajo matrimonio en agosto de 2025 con el venezolano Leopoldo Maduro. The Princely House of Liechtenstein. The Princely House of Liechtenstein.

Así queda ahora la línea sucesoria

La reforma tampoco altera de manera inmediata el orden actualmente establecido. Alois continúa siendo el primero en la línea de sucesión y, tras él, se encuentra su hijo mayor, el príncipe Joseph Wenzel (31 años), nacido en 1995.

Por detrás se sitúan sus hermanos menores: el príncipe Georg (27), nacido en 1999, y el príncipe Nikolaus (25), nacido en 2000. María Carolina, nacida en 1996, queda fuera de la sucesión porque la nueva norma solo se aplicará a los descendientes que nazcan en el futuro.

Así, los efectos prácticos de la reforma no serán inmediatos. El cambio abre la puerta a que, en las próximas generaciones, una mujer pueda convertirse en heredera de Liechtenstein si es la primogénita de una de las ramas correspondientes.

El príncipe Hans Adam II es el actual Jefe de Estado de Liechtenstein.

El príncipe Hans Adam II es el actual Jefe de Estado de Liechtenstein. Fuerstenhaus.

La Casa Principesca ha defendido que la reforma busca garantizar que la persona que asuma en el futuro la jefatura del Estado sea aquella que esté mejor preparada para ejercer sus responsabilidades, independientemente de que sea hombre o mujer.

Alois ha explicado también que una de las ventajas de los miembros de la familia que han crecido en Vaduz es su conocimiento desde jóvenes de las particularidades del principado. Esa experiencia y preparación son, a su juicio, elementos importantes a la hora de asumir las funciones vinculadas a la jefatura del Estado.

El cambio supone, por tanto, el abandono definitivo de una norma que durante siglos vinculó la sucesión exclusivamente a la línea masculina.

El príncipe Hans Adam II, actual Jefe de Estado de Liechtenstein, con el heredero al trono, el príncipe Alois.

El príncipe Hans Adam II, actual Jefe de Estado de Liechtenstein, con el heredero al trono, el príncipe Alois. Fuerstenhaus.

Una tradición con siglos de historia

La norma sucesoria que ahora se modifica hunde sus raíces en la propia historia de la dinastía.

La familia Liechtenstein tomó su nombre de un castillo situado al sur de Viena que ya pertenecía a sus antepasados en el siglo XII. Con el paso de los siglos, la familia se convirtió en uno de los grandes linajes nobiliarios europeos y acumuló importantes posesiones en Bohemia y Moravia.

En 1608, los Liechtenstein recibieron el título de príncipes del Sacro Imperio Romano Germánico. Posteriormente, adquirieron los territorios de Schellenberg y Vaduz. En 1719, el emperador Carlos VI unió ambos territorios y creó el principado de Liechtenstein, reconociendo su soberanía.

La familia principesca, sin embargo, no se instaló inmediatamente en el territorio que gobernaba. Fue Francisco José II, padre del actual soberano, quien convirtió Liechtenstein en su residencia al comienzo de su reinado, alrededor de 1938.

Hans-Adam II ocupa oficialmente el trono desde 1989. Desde 2004, no obstante, es su hijo Alois quien ejerce de facto las funciones de jefe de Estado, después de que el actual príncipe le delegara el ejercicio de sus responsabilidades.

Con la reforma anunciada ahora, la Casa de Liechtenstein abre una nueva etapa en su historia. Una transformación que no cambiará el nombre del próximo heredero, pero sí modifica para siempre las reglas que determinarán quién podrá ocupar el trono en las generaciones venideras.