El entonces príncipe Andrés en un fotomontaje de EL ESPAÑOL junto a la portada de '¡HOLA!'.

El entonces príncipe Andrés en un fotomontaje de EL ESPAÑOL junto a la portada de '¡HOLA!'.

Casas Reales EN REDES SOCIALES

El día que el príncipe Andrés posó como protector de los menores junto a Nicole Kidman: la portada de la vergüenza

El hijo de la reina Isabel II concedió una entrevista exclusiva en 1999 como embajador de una campaña contra los abusos a los menores. 

Más información: Andrés, en "arresto domiciliario" tras su polémica detención: bajo vigilancia las 24 horas y con "movimientos restringidos"

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12 de octubre de 1999, Londres, Palacio de Buckingham. El príncipe Andrés (66 años), entonces duque de York, concede una entrevista en exclusiva para la revista HELLO! 

Entonces, posa en su portada junto a Nicole Kidman (58) como flamante embajador de la campaña infantil Full Stop de la NSPCC, una histórica Sociedad Nacional para la Prevención de la Crueldad contra los Niños del Reino Unido.

El hijo de la reina Isabel II ejerce como presidente y rostro público de la causa benéfica contra el maltrato infantil, mientras que la estrella de Hollywood es presentada como benefactora internacional que presta su imagen para ayudar a recaudar fondos.

Aquel número -el 581 de la revista- que pretendía ser un símbolo del compromiso de las élites con la protección de la infancia, se ha convertido ahora, casi tres décadas después, en un recordatorio incómodo tras la vinculación del hermano de Carlos III (77) con Jeffrey Epstein.

Portada de la revista 'Hello!'.

Portada de la revista 'Hello!'.

La portada de la vergüenza ha sido rescatada por los usuarios de las redes sociales tras la desclasificación de los documentos del pedófilo y la posterior detención del ya expríncipe Andrés, y está siendo descrita como el ejemplo máximo de hipocresía.

Muchos comentarios subrayan la ironía de ver a Andrés posando como defensor de la infancia, mientras su nombre aparece sin parar en las investigaciones del caso Epstein que está llevando a cabo el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Aunque el hijo de la reina Isabel II no ha sido condenado penalmente por delitos de abuso sexual, sí tuvo que afrontar un proceso civil en Estados Unidos a raíz de la demanda presentada por Virginia Giuffre, que lo acusaba de haber mantenido relaciones sexuales con ella en varias ocasiones cuando era menor de edad.

Además, existen testimonios que lo sitúan en las fiestas con menores que organizaba el pedófilo. Significativas son las imágenes recientemente publicadas de Andrés, a cuatro patas, sobre el cuerpo de una chica que yace en el suelo.

No al abuso infantil

La NSPCC lanzó a finales de los 90 una ambiciosa recogida de fondos valorada en 250 millones de libras para luchar contra los abusos en la infancia. Tener a un hijo de la reina Isabel II y a Nicole Kidman, una ganadora del Globo de Oro en su cartel, era, en términos mediáticos, oro puro.

El extenso reportaje de la edición inglesa de ¡HOLA! recoge declaraciones del entonces príncipe Andrés sobre la infancia que ahora sobrecogen el alma.

Sentado detrás de su escritorio en su oficina en el Palacio de Buckingham, y decidido a crear un futuro más seguro para todos los niños, el royal explicó que "como padre de dos hijas, simplemente no podía sentarme y no hacer nada".

El entonces Príncipe y Epstein, paseando por Central Park. 2010.

El entonces Príncipe y Epstein, paseando por Central Park. 2010.

"Tenemos que asegurarnos de que nuestros hijos no acepten el abuso, que señalen con el dedo y digan: "Esto es inaceptable". El abuso infantil se encuentra en todos los ámbitos de la vida y las situaciones".

Para erradicar este tipo de comportamientos, Andrés centró su discurso en la concienciación en la sociedad para poder detectar las señales de alerta: "El 50 por ciento del problema es concienciar a la gente. Es por eso que la Familia Real tiene un papel principal y por eso estoy aquí como presidente".

"Es probable que haya una pequeña minoría de casos perpetrados por individuos altamente perturbados e irracionales, y usted tendrá una gran dificultad para prevenir tales casos. Pero hay otros que se pueden prevenir con mayor conciencia. Son las cosas siniestras que suceden a puerta cerrada de las que tenemos que preocuparnos".

La duquesa de York y sus dos hijas, las princesa Beatriz (37) y Eugenia (35), que por aquel entonces tenían 11 y 9 años, pusieron sus nombres también detrás de la campaña.

La relación de Sarah Ferguson con Epstein, acusado de liderar una red de explotación de menores, ha quedado más que demostrada en los numerosos correos amistosos que ambos se intercambiaron. Incluso en uno de ellos queda constancia de la visita que hizo la mujer de Andrés con sus hijas a la isla privada del pedófilo.

Desvío a Palm Beach

La relación del ex príncipe con Epstein arranca justamente en 1999 cuando ambos son presentados a través de la novia del magnate, Ghislaine Maxwell. Su secretario, en cambio, aseguró que la relación se remontaba a principios de los 90.

En el juicio a Maxwell, también colaboradora del magnate que fue condenada por trata sexual, se relató que Andrés estuvo en el avión privado de Epstein con una menor de 14 años a mediados de los 90.

Montaje donde aparece el príncipe Andrés encima de una joven inerme, entre los millones de archivos desclasificados del pederasta Jeffrey Epstein.

Montaje donde aparece el príncipe Andrés encima de una joven inerme, entre los millones de archivos desclasificados del pederasta Jeffrey Epstein. Departamento de Justicia de Estados Unidos

Independientemente de la fecha, lo que está claro es que cuando Andrés protagonizó el reportaje para HELLO! ya mantenía una amistad con Epstein.

Según el medio británico The Observer, en mayo de 2000 el duque realizó un viaje oficial a Nueva York con el objetivo de promocionar la campaña de recaudación de 250 millones de libras para la NSPCC.

En medio de ese viaje, y violando las normas sobre los desplazamientos de la Familia Real, Andrés se desvió desde Nueva Jersey a Palm Beach (Florida) en el jet privado de Epstein, acompañado por éste, por Ghislaine Maxwell y por otras dos personas cuyos nombres figuran tachados en los documentos.

El destino: la mansión de Epstein en Palm Beach, epicentro de muchas de las acusaciones de abusos a menores. Una coincidencia cuanto menos llamativa y que ha sido objeto de críticas feroces.

El príncipe Andrés fue patrono de la campaña Full Stop hasta 2009, ya no tiene ningún papel en la entidad.

La propia organización benéfico tuvo que dar unas declaraciones en 2025 pidiendo que la lucha contra el abuso infantil no se viera empañada por las decisiones privadas de antiguos representantes.