La princesa Michael de Kent, en una fotografía tomada en 2015, en Ascot. Gtres
Michael de Kent, la princesa de las polémicas y (la otra) oveja negra de la Familia Real: de su racismo al plagio de sus libros
La prima política de Carlos III lucha contra un derrame cerebral. Ha llegado a asegurar que los animales no deberían tener derechos: "No pagan impuestos".
Más información: La princesa Michael de Kent, de 81 años, en estado grave tras sufrir un derrame cerebral: "Está postrada en una cama"
La Familia Real británica no levanta cabeza; va de escándalo en escándalo, de desgracia en desgracia, y todo ello en medio de una salud renqueante. Parece que no hay circunstancia ni contratiempo que no afecte, directa o indirectamente, al seno de los Windsor, otrora tan inmaculado.
A una imagen pública tocada y cuasi hundida por culpa del expríncipe Andrés (65 años) y sus vínculos con el pedófilo Epstein -y toda la oda de cataclismos que ha ocasionado en la familia-, se une otra figura que no ayuda, precisamente, a una reconstrucción de la reputación.
La princesa Michael de Kent (81), prima política del rey Carlos III (77), ha sufrido un derrame cerebral. Un triste y aciago trance que ha traído al presente en las crónicas su perfil controvertido. La madre de lady Gabriella Windsor (44) va asociada a lo irreverente.
Es Michael de Kent la -otra- oveja negra de la Familia Real británica. A nivel de salud, hoy, la apodada durante años 'Princess Pushy' encara un período delicado, refugiada en el mismo palacio londinense donde ha residido desde finales de los años 70.
La princesa Michael de Kent en una imagen captada en Londres, en 2015. Gtres
A sus 81 años, Marie Christine -esposa del príncipe Michael de Kent, primo carnal de Isabel II- se recupera de un derrame cerebral que la ha dejado postrada en la cama, según han confirmado fuentes cercanas al matrimonio.
El ictus llega tras una racha encadenada de problemas de salud: una operación de corazón hace menos de dos años y una aparatosa caída por las escaleras de Kensington Palace, en 2024, que le fracturó varias falanges de la muñeca y la obligó a inmovilizar ambas manos.
Según ha revelado Daily Mail, amigos de la Princesa hablan de un cuadro "grave". Detrás de la figura polémica hay una biografía marcada por la aristocracia centroeuropea, y también por las cicatrices de la Segunda Guerra Mundial.
Marie Christine nació en 1945 en una zona de Silesia entonces bajo dominio alemán, en el seno de la familia von Reibnitz, una nobleza antigua cuyo linaje se remonta al siglo XIII.
Su padre, el barón Günther von Reibnitz, sirvió como oficial de las SS, un pasado nazi que décadas más tarde alimentaría nuevas controversias cuando salió a la luz en la prensa británica.
Los príncipes Michael de Kent. Gtres
Tras el divorcio de sus padres en 1946, se trasladó con su madre y su hermano mayor a Australia, donde estudió en un colegio del Sagrado Corazón en Sídney, antes de regresar a África para vivir un tiempo con su progenitor en Mozambique, entonces colonia portuguesa.
En los años 60 se instalaría en Europa, trabajando como decoradora de interiores en Londres y Viena y moviéndose en círculos cosmopolitas que acabaron conectándola con la realeza británica.
Su matrimonio con el príncipe Michael de Kent, primo de Isabel II e hijo del príncipe Jorge, duque de Kent, y de la princesa Marina de Grecia, la convirtió en una figura estable de la Casa de Windsor.
Se casaron en 1978 en una ceremonia civil en Viena, después de que ella obtuviera la nulidad de un primer matrimonio con Thomas Troubridge, banquero británico, lo que obligó al enlace a celebrarse fuera de la Iglesia de Inglaterra.
Juntos tienen dos hijos: Lord Frederick Windsor -nacido en 1979-, y Lady Gabriella Windsor -1981-, ambos con vidas relativamente discretas pero salpicadas por apariciones puntuales en crónicas sociales, bodas reales y eventos benéficos.
Frederick, casado con la actriz Sophie Winkleman (45), tiene dos hijas, mientras que Gabriella se dedica a la escritura y la comunicación, cerrando un núcleo familiar pequeño pero muy arraigado en el ecosistema Windsor.
Michael junto a parte de la Familia Real británica en el Trooping of The Colour, en 2011. Gtres
Instalados en apartamentos de gracia y favor en Kensington Palace -es decir, residencias cedidas por la Corona con alquiler simbólico-, los Kent han compaginado durante décadas el papel institucional con una intensa actividad privada.
Ni el príncipe ni su esposa han estado en la nómina oficial de la realeza, lo que les ha llevado a construir una carrera paralela como consultores, conferenciantes y, en el caso de Marie Christine, autora de libros de historia y memorias.
Esa doble condición -royals de segunda fila y profesionales con negocio propio- ha sido también el caldo de cultivo de buena parte de las polémicas que han rodeado al matrimonio.
A él, por sus vínculos con Rusia y acusaciones de "vender acceso" al Kremlin; a ella, por sus comentarios y gestos considerados racistas y por las sombras sobre el pasado de su padre.
Los escándalos de ella
1. Broche 'blackamoor' en el almuerzo con Meghan en 2017
Acudió al almuerzo navideño de la reina Isabel II en Buckingham con un broche tipo blackamoor, que representa una figura negra estilizada y que muchos historiadores consideran una iconografía racista.
La princesa Michael de Kent, en 2005. Gtres
El gesto fue muy criticado porque era una de las primeras veces que Meghan Markle (44), mujer mestiza, se reunía con la Familia Real al completo.
Tras la polémica, la princesa emitió un comunicado afirmando que estaba "muy apenada y angustiada" por haber causado ofensa.
2. Comentario de "volver a las colonias" en un restaurante
En un restaurante de Nueva York, en 2004, se enfrentó a un grupo de comensales afroamericanos a los que, según testigos, les dijo que debían "go back to the colonies" ("volver a las colonias") porque hablaban demasiado alto.
Más tarde intentó matizarlo asegurando que lo que ella dijo es que estaría "lista para volver a las colonias", pero el episodio la consolidó en la prensa como una figura asociada a comentarios raciales insensibles.
3. Nombres de sus ovejas Venus y Serena
El escritor Aatish Taseer, exnovio de su hija Lady Gabriella, reveló en 2018 que la Princesa tenía dos ovejas negras llamadas Venus y Serena, en alusión a las hermanas Williams, lo que fue interpretado como un chiste racista.
4. Pasado nazi de su padre
En los años ochenta salió a la luz que su padre, el barón Günther von Reibnitz, había sido oficial de las SS nazis.
Ella declaró sentirse "desesperadamente avergonzada" pero al mismo tiempo insistió en que era sólo un "miembro honorario" y un "funcionario menor", pese a informaciones que le atribuían el rango de mayor, lo que alimentó la percepción de intento de blanqueo.
Marie Christine von Reibnitz junto a su esposo, en 2005. Gtres
5. Comentarios sobre derechos de los animales
Provocó fuertes críticas al afirmar que los animales "no tienen derechos" porque "no pagan impuestos, no tienen cuentas bancarias ni votan" y que "los derechos se ganan".
PETA y otros activistas la acusaron de ignorancia sobre el concepto de derechos fundamentales de los animales. Además arrastra un largo enfrentamiento con animalistas por su defensa de las pieles y comentarios sobre matar ardillas o zorros.
6. Acusaciones de plagio en sus libros
Sus primeros libros de historia y biografía fueron objeto de acusaciones de plagio por parte de varios historiadores y autores, que detectaron pasajes prácticamente idénticos sin la debida atribución.
Llegó a admitir que había sido un "error desafortunado" al no marcar ciertas frases como citas, e hizo al menos un acuerdo extrajudicial con otra autora, Daphne Bennett.
7. Fama de 'Pushy Princess'
Se ha hecho célebre Michael de Kent por describir a animales, plebeyos e incluso a miembros de la propia Familia Real con un tono despectivo; ha calificado de "aburridos" a royals de mayor rango y habló de la educación "pobre" de Diana, lo que le valió el apodo de Pushy Princess.
En definitiva, para muchos británicos, la imagen de la princesa Michael de Kent quedará ligada tanto a sus salidas de tono como a su estética inconfundible -joyas, tocados, cierto aire centroeuropeo-, y a la larga vida en Kensington Palace junto a su marido.
Un Príncipe éste que, a su vez, ha encarnado las luces y sombras de los royals que viven entre el servicio a la Corona y la necesidad de buscarse sus propios ingresos.
Los escándalos del Príncipe
El príncipe Michael de Kent. Gtres
El príncipe Michael, hoy de 83 años, ha sido durante años el foco de críticas por su relación privilegiada con Rusia.
En 2021, una investigación encubierta de The Sunday Times y el programa Dispatches de Channel 4 lo grabó ofreciéndose a representar a una falsa empresa surcoreana ante el entorno de Vladimir Putin.
Todo ello, a razón de 10.000 libras diarias por sus "gestiones" y hasta 150.000–200.000 dólares por un discurso de apoyo grabado desde su apartamento de Kensington Palace.
Un intermediario lo presentó incluso como "Her Majesty’s unofficial ambassador to Russia", alimentando la percepción de que monetizaba su condición de primo de la Reina en beneficio privado.
Michael negó tener una relación especial con Putin y afirmó que no lo veía desde hacía casi 18 años, responsabilizando a su socio de exagerar lo que él podía ofrecer, pero el daño reputacional ya estaba hecho.
A ese escándalo se sumaron revelaciones sobre sus finanzas. En 2012 se supo que el magnate Boris Berezovsky, opositor ruso exiliado en Londres, había aportado al menos 320.000 libras durante seis años para ayudar a sufragar costes de personal de la empresa del príncipe.
Más tarde, en 2018, una firma vinculada a Michael recibió unos 100.000 euros del abogado Maxim Viktorov, asociado al oligarca Boris Rotenberg, hombre del círculo de Putin, y se conoció que la oficina del príncipe había presionado al Foreign Office para agilizar el visado de ese abogado.
Aunque no se le imputó delito, la concatenación de episodios terminó por forzar un giro: tras la invasión de Ucrania, el primo de Isabel II devolvió la Orden de la Amistad que Rusia le había concedido en 2009 y abandonó la Russo‑British Chamber of Commerce.