Juan José Millás.

Juan José Millás. EFE.

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La reflexión de Juan José Millás sobre la vejez: "Hay un momento en el que te miras al espejo y te imaginas en el ataúd"

El escritor intenta llevar hábitos de vida saludable para intentar combatir el paso de los años.

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Juan José Millás ha reflexionado en numerosas ocasiones sobre el paso del tiempo, la vejez y la forma en la que cambia la percepción de uno mismo con los años.

El escritor, uno de los grandes nombres de la literatura española contemporánea, aborda esta etapa de la vida desde una mirada tan personal como cruda, consciente de que envejecer implica enfrentarse progresivamente a una realidad que durante mucho tiempo parece lejana.

Millás no considera que el hecho de cumplir años sea algo que deba provocar miedo. Al contrario, sostiene que uno se va acostumbrando a envejecer precisamente porque se trata de un proceso gradual.

El escritor Juan José Millás, en una imagen de archivo.

El escritor Juan José Millás, en una imagen de archivo. Cedida

"No me da miedo envejecer. A envejecer te acostumbras porque vas poco a poco. Lo que pasa es que entras en un país en el que todo es distinto", explicó en una entrevista para El Intermedio.

No existe un momento concreto en el que una persona pasa de ser joven a sentirse viejo, sino una sucesión de pequeños cambios que terminan modificando la forma en la que se contempla a sí misma.

"Hay una edad, en torno a los 60 años, en la que uno se mira al espejo y empieza a preguntarse qué clase de viejo será", ha señalado. Es entonces cuando el futuro deja de ser una idea abstracta y comienza a adquirir una imagen concreta. "Todavía no está, pero tú ya lo empiezas a ver".

Millás diferencia entre ese momento en el que uno comienza a reconocer el anciano que será y otro, posterior, más difícil de asumir. "Pero hay otro momento posterior de la vida en el que te miras al espejo y ves el muerto que serás. Ya te imaginas en el ataúd, muy serio".

"Yo ya no puedo ver al viejo que seré porque yo ya soy viejo, pero ahora ya estoy preparando al muerto", reflexiona. Una frase que condensa su particular visión del paso del tiempo y de cómo cambia la relación con la propia edad a medida que avanzan los años.

Frente a esa reflexión sobre la vejez, el escritor también mantiene determinadas rutinas en su día a día. "Hago pilates, camino todos los días hora y media. Esto es fundamental, además de rodear el sofá y leer mucho. Creo que la lectura es muy importante".

La lectura ocupa así un lugar destacado en su rutina, vinculada a una forma de mantenerse activo desde el punto de vista intelectual.

En cuanto a sus hábitos, "bebe solo té". Un sencillo detalle que se suma a una rutina marcada por los paseos, el pilates y, sobre todo, por muchas horas dedicadas a la lectura.