Karlos Arguiñano, en 'La cocina abierta de Karlos Arguiñano'.

Karlos Arguiñano, en 'La cocina abierta de Karlos Arguiñano'. Atresmedia

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Karlos Arguiñano, 77 años : "De mi infancia recuerdo las empanadillas de bonito de mi madre y los puerros con patatas"

El presentador de Antena 3 defiende una cocina cercana, accesible y basada en el producto.

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A sus 77 años, Karlos Arguiñano sigue recordando con especial cariño los platos que marcaron su infancia. Mucho antes de convertirse en uno de los cocineros más populares de la televisión, creció rodeado de recetas sencillas, elaboradas con ingredientes que había en casa.

"Yo tengo recuerdos de las empanadillas de bonito de mi madre, de las alubias rojas con morcilla de Beasain, puerros con patatas, carnes con tomate", reveló el chef durante una emisión en Cocina Abierta, haciendo recorrido por algunos de los sabores que más presentes siguen en su memoria.

Arguiñano explicó que aquellos platos eran el reflejo de una época en la que se cocinaba con lo que ofrecía la despensa y el campo. "Lo que había en casa en aquella época", resumió, poniendo en valor una cocina tradicional basada en ingredientes sencillos, económicos y de gran calidad.

Karlos Arguiñano en su programa de Antena 3 'La cocina abierta de Karlos Arguiñano'.

Karlos Arguiñano en su programa de Antena 3 'La cocina abierta de Karlos Arguiñano'. Atresmedia

Entre todos esos recuerdos destacan especialmente las empanadillas de bonito que preparaba su madre, una receta clásica de muchos hogares españoles que combina una masa crujiente con un relleno de bonito, tomate y verduras.

También ocupan un lugar muy especial los puerros con patatas, un plato humilde y muy habitual en la gastronomía vasca, donde este producto tiene un gran protagonismo.

Las alubias rojas con morcilla de Beasain y las carnes con tomate completaban un recetario familiar que refleja la esencia de la cocina casera de mediados del siglo XX: elaboraciones sin artificios, cocinadas a fuego lento y pensadas para reunir a toda la familia alrededor de la mesa.

Esa mesa familiar de cada día no era tan solo un espacio de comida, sino el alma del hogar que llenaba de vida a cada integrante de la familia Arguiñano.

El emblemático cocinero Karlos Arguiñano y su hijo Joseba.

El emblemático cocinero Karlos Arguiñano y su hijo Joseba. Atresmedia

El televisivo de Antena 3 fue el mayor de cuatro hermanos, algo que marcó la vida de Karlos desde el principio. Su madre, Pepi Urkiola, quedó limitada por la polio, una enfermedad que la acompañó durante toda la vida.

Es aquí donde, debido a esto, al chef se le despertó el gusanillo de cocinar. "Empecé a cocinar con 8 años porque mi madre estaba impedida", ha contado Arguiñano en varias entrevistas.

No es casualidad que, décadas después, el presentador de Cocina Abierta siga defendiendo una cocina cercana, accesible y basada en el producto. Muchas de las recetas que prepara cada día en televisión tienen sus orígenes en aquellos sabores de su infancia los cuales siguen ocupando un lugar privilegiado en sus recuerdos.