El refugio de Iñaki Gabilondo
El refugio de Iñaki Gabilondo: "Sigo yendo a las playas vírgenes a las 7:30 de la mañana buscando la tranquilidad"
El periodista lleva acudiendo al mismo lugar más de 30 años para disfrutar del auténtico paraíso.
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Lejos de los estudios de radio y televisión, Iñaki Gabilondo tiene un lugar al que regresa cada verano desde hace más de tres décadas: Menorca. La isla balear se ha convertido en su refugio personal, un destino en el que encuentra el silencio y la calma que busca desde hace 36 años.
En una conversación en el podcast La Quedada, el periodista explicó qué fue lo que le enamoró de Menorca desde su primera visita. "Menorca era muy distinta a Mallorca y a Ibiza, que ya vivían un turismo desatado. Y Menorca era un rincón prácticamente desconocido", recordó.
Uno de sus grandes atractivos son sus calas de agua cristalina. "Había playas vírgenes maravillosas, donde no había nadie o poquísima gente. Buscamos la tranquilidad".
Es Castell (Menorca).
Aunque la isla ha cambiado con el paso de los años, Gabilondo mantiene intactas muchas de sus costumbres. Una de ellas es madrugar para disfrutar del mar cuando todavía apenas hay gente. "Sigo yendo a las playas vírgenes a las 7:30 de la mañana".
Menorca es conocida por conservar algunos de los paisajes más espectaculares del Mediterráneo. Sus calas de agua cristalina, muchas de ellas rodeadas de pinares y acantilados, continúan siendo uno de los principales atractivos de una isla que conserva su patrimonio natural.
La isla es la segunda isla más grande del archipiélago balear y destaca por haber sabido mantener un modelo de turismo mucho más tranquilo que otros destinos del Mediterráneo. Fue declarada Reserva de la Biosfera de Menorca por la UNESCO en el año 1993.
Entre sus mayores atractivos destacan enclaves como Cala Macarella, Mitjana, Pregonda o Cala Turqueta, famosas por sus aguas turquesas. Muchas de ellas solo pueden alcanzarse caminando varios minutos entre bosques de pinos, lo que ayuda a preservar ese ambiente de calma.
Más allá de sus playas, Menorca también sorprende por su riqueza histórica. Ciudades como Ciutadella, con su casco histórico de calles empedradas, palacios señoriales y una catedral levantada sobre una antigua mezquita, o Mahón, cuya bahía figura entre los puertos naturales más grandes de España.
A ello se suman los numerosos yacimientos de la cultura talayótica, declarados recientemente Patrimonio Mundial por la UNESCO, que permiten descubrir más de tres mil años de historia.
Camí de Cavalls
Otro de los grandes símbolos menorquines es el Camí de Cavalls, un sendero histórico de cerca de 185 kilómetros que rodea toda la isla y atraviesa acantilados, playas, bosques y pequeños pueblos pesqueros.
Con todo esto y más, no es de extrañar que Iñaki Gabilondo no se canse de este destino y lo elija como su refugio para desconectar de todo.