Pablo Motos

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Pablo Motos, presentador, 60 años: "Me levanto a las 8 de la mañana, desayuno, medito 15 minutos y entreno 6 días"

La rutina del conductor de 'El Hormiguero' combina salud con disciplina

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Pablo Motos es uno de los presentadores más influyentes y famosos de nuestro país. Cada noche, lidera El Hormiguero entrevistando a una infinidad y variedad de invitados.

Más allá de la televisión y de las audiencias, el comunicador se inclina por una obsesión que marca su día a día: la salud.

Su interés comenzó tras ver una charla TED de una neuróloga que sufrió un ictus y fue consciente, en tiempo real, de lo que le estaba ocurriendo. "Me empecé a interesar por la salud por una charla TED donde había una neuróloga que le dio un ictus, sabía que le estaba dando un ictus y lo estaba viendo por dentro", ha contado en el podcast Tengo un Plan.

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A partir de ahí, empezó a "devorar libros del cerebro, de salud y de medicina”. La curiosidad se convirtió en disciplina.

"En un enero cualquiera me apunté a un gimnasio. Estaba gordo y viene un tío y me dice: '¿Quieres hacer la portada de Men's Health?'. Yo le dije: 'Yo desayuno Nutella, ¿no me estás viendo la barriga que tengo?'. Me dijeron que se encargarían de todo… Hice la portada y luego me dio mucho coraje perder lo que había ganado. Desde ahí empecé a meterme en lo de la salud obsesivamente".

La rutina de Pablo Motos

Su rutina arranca a las ocho de la mañana escuchando el monólogo de Carlos Alsina en Onda Cero. "Te sitúa en cómo ha ido el día. Si ha pasado algo, él te lo va a contar bien contado y con una reflexión cojonuda".

Después desayuna siempre lo mismo: bayas de goji, nueces y una tortilla grande —a la francesa o solo de claras— según el entrenamiento que tenga previsto.

No consume carbohidratos. "Prefiero que mi cuerpo funcione con grasa a que funcione con carbohidrato. Con carbohidrato todo va mejor, pero yo prefiero que mi cuerpo se acostumbre a usar grasas y proteína como combustible".

A continuación medita 15 minutos. Solo después mira el teléfono. "Doce emergencias, cosas que han salido mal… Le echo un ojo por si hay algo muy grave y llega el entrenador y me pongo a entrenar".

Entrena seis días a la semana, 90 minutos diarios. Combina boxeo (técnica y combate), yoga y fuerza funcional.

"La fuerza la pierdes con la edad; la explosividad y la velocidad las trabajas con el boxeo; la elasticidad la ganas con el yoga. Nunca vas a ser el número uno en las tres, pero tu cuerpo te lo agradece".

Entre sus ejercicios clave están el trabajo intenso de core —abdominales en anillas—, remo, giros rusos, dominadas completas y sentadillas técnicas.

"Yo entreno con Ilia Topuria o con Sergio Ramos y aguanto estupendamente el entrenamiento. Estoy a nivel", asegura.

Para Motos, el deporte no es una cuestión estética. "Yo las dos primeras horas de mi vida siempre se las dedico a la salud. No es el esfuerzo de entrenar: el mayor beneficiado cuando entrenas es el cerebro. Hay más riego sanguíneo, tomas mejores decisiones, estás de mejor humor. Todo son ventajas para el cerebro".

Lo resume con una frase clara: "Mi patrimonio está en mi cerebro, necesito pensar bien. Eso me ayuda".

Pablo Motos en 'El Hormiguero' de Antena 3.

Pablo Motos en 'El Hormiguero' de Antena 3.

Defiende además que el músculo está directamente relacionado con la longevidad: "Ningún tratamiento es más eficaz para envejecer bien que trabajar la fuerza".

El presentador también habla abiertamente de suplementación. "Hay tres suplementos estupendos para la memoria: pregnenolona, ginkgo biloba y fosfatidilserina. Con esos tres vas muy bien".

Tras entrenar, escribe parte del monólogo o realiza recuperación en cámara hiperbárica o baños de frío. Intenta llegar al trabajo sobre las seis de la tarde y prioriza trabajar desde casa para evitar que "todo sean problemas entrando al despacho".

Si algo le pesa del programa es la descompresión al terminar: "Cuando vuelves a casa se te ocurren los mejores chistes, las mejores preguntas, lo que hiciste mal o bien".