Pedro Porro en rueda de prensa. Europa Press
Pedro Porro, 26 años: "Mi infancia fue difícil por la falta de dinero, mi madre iba a trabajar a las 3 y 4 de la mañana"
El lateral derecho es consciente del esfuerzo que ha hecho su familia para verle triunfar.
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Convertido en uno de los laterales más destacados del fútbol europeo y recientemente protagonista en la final del Mundial que se disputará el próximo domingo en Nueva Jersey, Pedro Porro nunca ha ocultado que el camino hacia el éxito no fue fácil.
El camino del futbolista estuvo marcado por dificultades económicas que no facilitaron que tuviera una infancia fácil ni llena de lujos. En alguna entrevista ha recordado que creció en una familia trabajadora, donde el esfuerzo y el sacrificio eran el pan de cada día.
"He tenido una infancia difícil por el tema financiero, no era muy buena la situación. En casa hemos sufrido mucho económicamente.Mi madre salía a trabajar a las 3, 4 o 5 de la mañana y me llevaba a casa de mi abuela. Yo lloraba mucho, lloraba por irme con mis abuelos", reveló en una entrevista para ABC.
Pedro Porro
La figura de sus abuelos fue fundamental durante toda su infancia. Mientras sus padres trabajaban para sacar adelante a la familia, ellos se encargaban de cuidarlo y de acompañarlo a entrenamientos y partidos.
"Mi madre estaba en Mercadona y mi padre trabajaba en lo que le iba saliendo, y por eso mis abuelos se tuvieron que quedar conmigo. No fue por nada especial, simplemente porque mis padres trabajaban y mis abuelos hicieron esa labor también de padre y madre cuando no estaban los míos", confesaba en el medio citado.
Uno de los recuerdos que más le emociona ocurrió cuando jugaba un torneo de infantiles en Alcobendas. "Jugábamos por la mañana a las 10, creo, en Alcobendas y no había otra opción. No se me olvida. Cuando terminó el partido y hablamos, hablé con mi familia y me dijeron que llevaban cinco horas más que yo ahí, que se habían quedado a dormir en el coche".
Especialmente emotivo es el recuerdo que guarda de su abuelo, una de las personas más importantes de su vida. "Yo he tenido una suerte grandísima porque mi abuelo me llevaba a jugar, a cumplir mis sueños. Él se buscaba los medios para verme feliz a mí y también estoy muy feliz porque a día de hoy todo el esfuerzo que él hizo en su día, se lo intento devolver con lo mejor que puedo".
Pedro Porro, durante el partido contra Francia.
El fútbol tampoco le permitió llevar una adolescencia convencional. Para poder seguir entrenando tuvo que adaptar sus estudios y buscar alternativas para terminar la educación obligatoria. "Para sacarme la ESO fui a una escuela de adultos por la tarde porque entrenaba por la mañana y compaginé como pude".
Pese a todas las dificultades, Pedro Porro considera que aquellas experiencias le hicieron más fuerte. "El éxito sabe mejor después de lo que he vivido".
El internacional español también destaca que, por encima de cualquier triunfo deportivo, lo más importante que recibió en casa fueron los principios con los que fue educado. "La principal enseñanza de mis padres ha sido los valores y el respeto", afirma.